Juzgan a una mujer por matar a su marido
BUENOS AIRES (Télam) -- Una mujer que en junio de 2007 mató a su concubino para defenderse y proteger a sus hijos en la localidad bonaerense de Ramos Mejía, será juzgada desde hoy en los tribunales de La Matanza.
Se trata de Graciela Haydeé Aguirre (38), quien se encuentra cumpliendo prisión domiciliaria tras confesar que asesinó a su marido, Ricardo Oscar Avila (42), cuando éste la atacó con un cuchillo después de golpear a su hijo de tres años y a su hija de quince.
"Esperemos que con este juicio se haga justicia y que esta mujer termine con su calvario, que empezó hace varios años desde que su marido comenzó a golpearla, aún estando embarazada", afirmó el abogado defensor de la acusada, Carlos Pousá Bogado.
Aguirre será juzgada bajo el cargo de "homicidio simple" por el Tribunal Oral Criminal 4 de La Matanza, integrado por Gerardo Gayol y Franco Fiumara, mientras que la acusación estará en manos del fiscal Ariel Panzoni.
El crimen se registró el 4 de junio de 2007, a las 22, en el departamento de dos ambientes que la familia compartía en Barcala 546, piso 10 "A" de la localidad de Ramos Mejía, en momentos que la mujer servía la cena.
Según declaró Aguirre, su marido había bebido una botella de vodka escondido en su habitación y, en estado de ebriedad, comenzó a increparla porque no quería comer los tallarines con tuco que había recalentado.
Nadie la escuchó
En medio de un ataque de furia, Avila, que medía 1,90 de altura y pesaba más de 100 kilos, trató de golpear a su mujer, de menos de 1,60, pero se interpuso la hija de ella, de 15 años, a la que le rompió un vaso de vidrio en la cabeza.
De acuerdo con la declaración que prestó, el hombre luego golpeó a su hijo de tres años, quien cayó contra una pared, empuñó un cuchillo, se envolvió un toallón en un brazo y se abalanzó contra la mujer.
Tras un forcejeo, Aguirre lo hirió con el cuchillo en el cuello, por lo que Avila cayó al piso desangrándose delante de sus hijos, que miraban atónitos el desenlace.
La mujer y sus hijos salieron en estado de shock caminando hacia la casa de la madre de Aguirre, pero a las pocas cuadras la mujer fue detenida por la policía, que había llegado al lugar alertada por los vecinos.
El fiscal Guillermo Bordenave, titular de la Unidad Funcional de Instrucción 3 de La Matanza, le imputó a Aguirre el delito de homicidio simple y el juez de Garantías Norberto Occhipinti ordenó su detención.
Pousá Bogado reclamó el cambio de la imputación por la de "homicidio en exceso de legítima defensa", pero el juez se opuso.
Aguirre permaneció detenida durante seis meses en un calabozo de la Comisaría de la Mujer, hasta que el juez hizo lugar al pedido de su defensa para que cumpliera la prisión preventiva en la casa de su madre en la localidad de El Palomar, monitoreada con una tobillera electrónica.
Desde el momento de su detención, la mujer relató que en reiteradas ocasiones había solicitado ayuda por la violencia física a la que la sometía su marido y que nunca había sido escuchada.
Enterró a su bebé en el patio de su casa
Una mujer de 37 años fue detenida tras revelar que enterró a su bebé en el patio de su vivienda, en Santiago del Estero.
El caso comenzó a develarse cuando el policía del destacamento de la localidad de San Justo, fue el viernes hasta la casa de Gloria Guzmán para preguntarle acerca de su hijo más pequeño.
Luego de algunas evasivas, la mujer se quebró y confió que su marido había golpeado la cabeza de la criatura contra un poste, provocándole la muerte.
Las fuentes indicaron que, "por eso, lo sepultaron a unos diez metros de su humilde morada".
Los voceros señalaron que el hombre, de 44 años, había reaccionado violentamente al enterarse que no era el padre del bebé, sino que había nacido de la relación sentimental que ella mantenía con un sobrino de su pareja, que tiene 24 años.
Esa revelación movilizó a una comisión policial hasta el paraje Tronco Quebrado, que es donde vive Guzmán y su núcleo familiar, compuesto por su marido y otros cinco hijos.
Cuando efectivos y funcionarios judiciales se entrevistaron con la sospechosa, cambió la versión de lo sucedido para asegurar que su hijo había fallecido cuando ella regresaba en un transporte desde esta capital hacia su hogar, porque supuestamente se había asfixiado.
El pequeño había nacido prematuramente a fines de octubre y por eso permaneció hasta el 21 de enero en la sala de Neonatología del Hospital Regional.
Aquel día, le dieron el alta médica y Guzmán había ido a buscar al niño. En el viaje de regreso, según la segunda versión de la madre, se habría producido su fallecimiento.
Ante esta situación, la jueza de Instrucción en lo Criminal y Correccional de Primera Nominación de Frías, Gabriela Núñez de Cheble, ordenó la detención de la mujer y le imputó el supuesto delito de homicidio calificado por el vínculo.