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Mercedes Sosa, la gran pérdida nacional

Idolo en vida, amada, respetada y llorada en su muerte, Mercedes Sosa logró pasar a la posteridad como ícono de la sociedad argentina, por convicción, carácter y lucha. El 4 de octubre pasado el corazón de Mercedes Sosa dejó de latir y provocó un inmenso vacío en el cancionero folklórico y popular, ya que su figura la llevó a convertirla en la "Voz de América" y una permanente embajadora argentina en el mundo entero.

 Idolo en vida, amada, respetada y llorada en su muerte, Mercedes Sosa logró pasar a la posteridad como ícono de la sociedad argentina, por convicción, carácter y lucha.


 El 4 de octubre pasado el corazón de Mercedes Sosa dejó de latir y provocó un inmenso vacío en el cancionero folklórico y popular, ya que su figura la llevó a convertirla en la "Voz de América" y una permanente embajadora argentina en el mundo entero.


 En los comienzos de la década del `60, el nombre de Mercedes Sosa empezó a manifestarse dentro del llamado "movimiento del nuevo cancionero" y en enero de 1965 Cosquín, de la mano de Jorge Cafrune, le dio el espaldarazo definitivo al éxito.


 "Las canciones que elijo tienen en común el bueno gusto. No son canciones de protesta, ni testimoniales, ni de denuncia, sino canciones honradas. Toda la vida hice canciones honradas, todo lo que canté sobre las paz, las injusticias de mi país o el mundo, eran estas canciones honradas", expresó en su momento la "Mecha".


 Considerada como la continuadora de la obra de Atahualpa Yupanqui, la cantautora, poeta y licenciada en Filosofía y Letras, Suma Paz, nos dejó imprevistamente el 8 de abril.


 "Nuestro trabajo tiene que ver con una especie de mandato. Mi guitarra y yo expresamos a la tierra de la pampa, su distancia, su libertad de andar, de pensar y de mirar. Yo aprendí del maestro Atahualpa, que primero está el canto y después el artista", manifestó en sus escritos la artista santafesina.


 Más figuras del folklore y la música popular de la talla de Suma Paz, Patricio Jiménez (Dúo Salteño), Eduardo Lagos, Ignacio Anzoategui, Juan Carlos Gramajo y de Uruguay, el Canario Luna, fueron otras pérdidas físicas sufridas en el año 2009 que se está yendo a "tranco corto", como dice el poeta.


 Paradójicamente, cuando se festejaba el Día de la Música, el 22 de noviembre, Patricio Jiménez, integrante del Dúo Salteño, víctima de un accidente cerebro-vascular, pasaba a la inmortalidad.


 Junto a Chacho Echenique conformaron el Dúo Salteño, a quien el inolvidable Cuchi Leguizamón armonizó, rompiendo con los moldes tradicionales del canto popular y provocando la revelación del Cosquín 1969.


 Quedarán --para no olvidar su legado-- placas del estilo de Dúo Salteño, El canto de Salta, Como quien entrega el alma, Madurando sueños, Vamos cambiando y las compilaciones 20 grandes éxitos y La historia.


 El virtuoso pianista y compositor Eduardo Lagos quien con sapiencia y buen gusto a lo largo de su extensa carrera fusionó el folklore con el jazz, se nos fue un 29 de junio, dejando un vacío grande en dicho rubro.


 Formó parte en las décadas del `50 y `60 de Los Coyuyos y Los Nocheros, hasta que en los `70 integró un grupo con un seleccionado de músicos como Hugo Diaz, Domingo Cura y Kelo Palacios, para luego integrar un trío jazzero con el baterista Pocho Lapouble y el bajista Jorge González.


 Ya como instrumentista secundó en giras y grabaciones a Dino Saluzzi, Oscar Alem, Mercedes Sosa, Astor Piazzolla, Teresa Parodi, Los Arroyeños, Alejandro Santos, Jorge de la Vega y Susana Moncayo.


 El cantor y autor Ignacio Anzoategui creador de temas como Cuando venga el hijo, Zamba para Javier (popularizada por Los Chalchaleros) y Zamba para un amor en Tilcara, dejó este mundo el 20 de julio.


 "Deseo que mis canciones y poemas que quiero especialmente, sobrevivieran al naufragio del olvido y es por eso que elegí también el camino de mostrar estas cosas, tal cual como nacieron, desnudas, despojadas de todo artificio, ligeras de equipaje", rememoró Anzoategui en charla de algunos años.

Otras voces se acallaron




 Cruzando el charco del Río de la Plata, un 30 de julio el canto popular y murguero de Uruguay se quedaba sin la considerada "Voz", Washington el "Canario" Luna se iba a juntar en el cielo con Don Alfredo Zitarrosa.


 El "Canario" tuvo sus comienzos en las murgas de las calles montevideanas y luego decidió ser solista y el reconocimiento llegaría con el aporte de su voz en el Brindis por Pierrot, entonado por Jaime Roos.


 Un cantor popular a quien el tiempo no pasó ni pasará de moda, muy por el contrario, se encuentra tan o más vigente que en sus inicios y con un caudal de voz destacado en cada una de las interpretaciones, sean milongas, candombes, tangos y murga propiamente dicha.


 Y el destino que siempre tiene alguna sorpresa marcó que en la Nochebuena en horas de la tarde dejaba este mundo terranal, el querido Juan Carlos "Ñato" Gramajo, santiagueño luthier del bombo, recitador y bailarín, además de fundar en los `80 la agrupación nativa La Chacarerata Santiagueña.

Fernando Peña, polémico y transgresor




 Si algo no se puede decir es que la muerte sorprendió al multifacético actor Fernando Peña, quien abandonó este mundo el 16 de junio pasado.


 Peña era portador de VIH/Sida y poco antes de su deceso había anunciado que tenía cáncer de hígado, por lo que hasta llegó a filmar parte del tratamiento que se estaba haciendo.


 Transgresor, polémico, histriónico, talentoso y con un particular sentido del humor, falleció a los 46 años en la Clínica Alexander Fleming, del barrio porteño de Belgrano.


 El actor Jorge Barreiro nos dejó el 24 de marzo, a los 78 años. Se inició en el teatro, pero adquirió popularidad por su actuación en las telenovelas El amor tiene cara de mujer y Cuatro hombres para Eva.


 El 17 de junio murió el director y escritor de cine Alejandro Doria debido a una neumonía crónica que venía padeciendo.


 De gran trayectoria, Doria había ganado premios de trascendencia como los de Huelva y Biarritz, así como el tradicional Martín Fierro en nuestro país.


 Nacido en noviembre de 1936 en Buenos Aires, sus películas de mayor repercusión fueron Esperando a la carroza y Darse cuenta. Pero también se destacó en televisión donde dirigió ciclos de gran repercusión como Atreverse (1990-1991), un programa que recibió varios Martín Fierro y se destacó con Los especiales de Alejandro Doria y El Rafa.


 Un día más tarde, el actor Oscar Ferreiro, considerado el "malo" por excelencia de la televisión y el cine vernáculo, murió a la edad de 63 años luego de padecer una enfermedad terminal, por la cual estuvo internado por más de dos semanas en el Hospital Italiano de Buenos Aires.


 Comenzó su carrera actoral de joven, pero adquirió gran reconocimiento gracias a la telenovela Ricos y famosos, producida por Alejandro Romay, al tomar el papel del villano de la alta sociedad Luciano Salerno, y luego por su participación en la exitosa Montecristo, junto a Pablo Echarri.


 El 8 de octubre, se produjo el deceso del locutor Juan Carlos Mareco, pionero de la época dorada de la radio y la televisión.


 El conductor de radio y televisión tenía 83 años; era uruguayo, pero hizo toda su carrera en nuestro país y es recordado por su conducción en programas como El Topo Gigio y Cordialmente.

La pena del rock. Alejandro Sokol fue la sorpresiva pérdida para el mundo del rock. Había sido de Las Pelotas y ex integrante de la mítica banda Sumo, que encabezaba el también fallecido Luca Prodan.




 El 12 de enero último, el músico, de 49 años, sufrió un paro cardiorespiratorio, en Río Cuarto, Córdoba, cuando se encontraba en la terminal de ómnibus aguardando para viajar a Buenos Aires.


 En ese momento sufrió una fuerte descompostura, a raíz de la cual fue trasladado a un hospital en la ciudad cordobesa, donde murió a las 11.30.