Bahía Blanca | Domingo, 05 de abril

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Todo empezó con las boletas truchas de Calibán

El escándalo alumbró en noviembre de 2005 cuando treinta equipos de fiscalización de la Administración Nacional de Ingresos Públicos (AFIP) descubrieron que unas 130 empresas tenían en su poder facturas apócrifas de Calibán SA, transformada tiempo después en Infiniti Group SA. Por entonces, el juez en lo penal tributario Javier López Biscayart tomó intervención y descubrió que la multinacional Skanska tenía boletas por dos millones de pesos --emitidas por Infiniti-- que podrían haber sido utilizadas para pagar coimas a funcionarios públicos.


 El escándalo alumbró en noviembre de 2005 cuando treinta equipos de fiscalización de la Administración Nacional de Ingresos Públicos (AFIP) descubrieron que unas 130 empresas tenían en su poder facturas apócrifas de Calibán SA, transformada tiempo después en Infiniti Group SA.


 Por entonces, el juez en lo penal tributario Javier López Biscayart tomó intervención y descubrió que la multinacional Skanska tenía boletas por dos millones de pesos --emitidas por Infiniti-- que podrían haber sido utilizadas para pagar coimas a funcionarios públicos.


 De inmediato, el juez federal Guillermo Montenegro, que investiga la causa, puso bajo sospecha al contador Néstor Ulloa, titular de Fideicomisos Banco Nación SA, quien podría ser el responsable de pedir las facturas truchas. Apenas tomó conocimiento de la irregularidad, la casa central de la firma sueca envió una auditoría y comprobó el fraude.


 Más: reconoció el hecho y pagó una multa al fisco por más de diez millones de pesos, descabezó a la cúpula que trabajaba en la Argentina y cesanteó a siete gerentes.


 Los desembolsos se efectivizaron entre julio y octubre de 2005, cuando Skanska se aprestaba a construir en Dean Funes (Córdoba) un tramo de la ampliación del Gasoducto del Norte.


 López Biscayart ya dio por probado que Infiniti Group y su antecesora, Calibán SA, no eran más que espectros carentes de materialidad y que no le brindaron a Skanska contraprestación alguna, más allá de las mismas facturas.


 Por la maniobra que el juez considera acreditada, procesó a diez presuntos miembros de una asociación ilícita fiscal. Como jefe, el juez señaló a Adrián Félix López, detenido hace más de un año y con un embargo de veinte millones de pesos sobre sus bienes. La misma función habría cumplido Miguel Angel Hernández.


 El magistrado también investigó a un jubilado, Adolfo Bautista Belloni, que figura como socio de Infiniti, quien declaró que recibía trescientos pesos mensuales para prestar su firma. Algo similar pasó con Luis Antonio di Biase, carpintero de profesión. Otros procesados son el contador Efraín Freiberg y Hermando Fandiño, ex empleado de la AFIP.


 ¿Qué sospecha López Biscayart? Que todo el movimiento oculta las coimas. Consecuentemente, investiga a los ejecutivos de Skanska, por un lado, y al ministerio de Planificación, por el otro. Así las cosas, ya se hicieron allanamientos en Skanska, en las secretarías de Energía y Obras Públicas, del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), de Repsol-YPF y de Transportadora Gas del Norte. (NA)