Crece el interés por la medicina mapuche
SANTIAGO (Reuters) -- El proyecto de farmacia herbolaria Makelawen surgió hace cuatro años en el Hospital Maquehue de Temuco, en medio de la sureña zona mapuche, que incluyó el trabajo de médicos tradicionales junto a "machis" o curanderas mapuches.
La iniciativa surgió luego de que el hospital le entregó la administración a las comunidades mapuches.
Las "machis" instalaron rucas dentro del hospital para que los enfermos pudieran elegir entre el tratamiento tradicional o mapuche, aunque muchos optaban por ambos.
De ese trabajo en conjunto, que perdura hasta hoy, nació Makelawen, de propiedad de la empresa Herbolaria de Chile junto a una asociación gremial mapuche, que partió con un local y unos 50 clientes en Temuco y hoy ya tiene siete farmacias, incluyendo cuatro en la capital, y tres en otras ciudades.
La farmacia herbolaria incluye casi 50 productos en "mapudungún", la lengua de los mapuche. Se trata de gotas sublinguales elaboradas a partir de extractos de plantas medicinales diluidos en alcohol y agua, sin químicos.
"Probé el pichichenlawen y bajé más de 5 kilos, no estoy como una modelo pero me siento mucho mejor", dijo Aurora Navarrete, una ama de casa de 59 años.
La farmacia herbolaria mapuche atrae desde adolescentes con acné buscando "maitén" hasta enamorados exigiendo el "palwén" o "viagra mapuche".
"Hace un año que descubrí la medicina mapuche y me ha dado buenos resultados, ahora estoy en tratamiento para la artrosis, la uso como complemento de los remedios de mi doctor", agregó Navarrete.
Alivio ancestral
Los mapuches o "gente de la tierra", conocidos por cómo resistieron la conquista española, sanan a sus enfermos al ritmo del tambor kultrún en el rito del machitún, donde la "machi" se comunica con los espíritus cantando y bailando alrededor del paciente.
Los enfermos usan infusiones o vaporizaciones de hojas consideradas medicinales como las del boldo, el maitén o el quillay, según cada dolencia y siguiendo indicaciones de la "machi".
Makelawen genera 500 frascos diarios de cada producto, a 2.000 pesos, casi cuatro dólares, cada uno, lo que alcanza para 15 días y se recomienda tomarlos por tres meses.
En una farmacia tradicional, un tratamiento puede superar los 20.000 pesos mensuales en el caso de la depresión y los 12.000 para la artrosis.
Dato
En Chile, tres cadenas farmacéuticas controlan en conjunto el 85 por ciento de las ventas del sector. Algunos consumidores habituales dicen que prefieren la medicina mapuche a la tradicional porque es más barata y no necesitan de costosos exámenes ni receta médica. También prueban con la medicina homeopática.