Más historias y anécdotas con la voz de la "Tana"
Vigente y con ganas de innovar, la "Tana" Susana Rinaldi acaba de presentar su Audiolibro, Esto y lo otro, en un caracterizado local capitalino.
Se trata de algunos de sus propios textos con historias y anécdotas escritas en diferentes etapas de su vida, algunos de adolescente, mujer, madre y también durante sus viajes por el mundo.
Dentro del CD se encuentran fragmentos dedicados a París, Buenos Aires, a su hija Ligia, a Uruguay, a sus compañeros del alma, a su hijo Alfredo, a Houston, a un "gran amor", entre tantos otros lugares y personajes.
El audiolibro es una nueva modalidad de escuchar libros de la cual Editorial Alsina es pionera en nuestro país y en esta oportunidad lanza Esto y lo otro con Susana Rinaldi, como ya lo había hecho con Facundo Cabral y Pacho O'Donnell.
El contenido del disco compacto es el siguiente: Es bueno...creo, Esto y lo otro, Ella...soy vos, Muchacha altiva, Ay niña...niña, Hasta todo y más, Noche y porque se dio, París-Buenos Aires (una vez más), París-Houston, Houston..., que uno nunca tenga, Y París que vuelve, Cifrado en 73 y Compañeros del alma, entre otros, apoyada en efectos especiales por el músico José Luis Colzani.
Del rock al tango. Las orquestas jóvenes volvieron a estallar en el marco del VIII Buenos Aires Festival de Tango de reciente realización, pero los grupos no son ya sólo instrumentales gracias a la aparición de una nueva generación de cantantes.
El mejor ejemplo de ese surgimiento es la incorporación a la orquesta Color Tango, una de las herederas de Osvaldo Pugliese, de un joven de 17 años, Roberto Decarre, hijo de otro vocalista, quien deslumbra con sus recursos.
Pero a la tarea ya conocida de Walter "El Chino" Laborde, quien canta con la Típica Fernández Fierro y la Sans Souci, se puede agregar el dúo de Agustín Fuertes y Ariel Varnerín, quienes se presentan con el grupo Caburé y ya hicieron algunas giras.
A fines de la última década del siglo XX y en los primeros años de 2000 surgieron las nuevas orquestas, primero con tríos y cuartetos, acústicos con guitarras y algún contrabajo o violín y después con no más de un bandoneón.
Las orquestas empezaron a crecer y hoy la Fernández Fierro y la Típica Imperial no tocaron en el festival, por estar de gira en Alemania o Colombia.
Pero el hueco se completó con otros grupos, como Aureliano Tango Club, encabezado por Aureliano Marín, un sólido cantante de voz grave que sorprendió parado frente al micrófono aferrado a su contrabajo, seguido por un piano, una batería y un bandoneón.
El Caburé es otro ejemplo de como evolucionan estas bandas con estética de rock y sonido de la Guardia Vieja del tango que parecen escapadas de los discos de pastas de los abuelos.
Un violín, un piano eléctrico, un contrabajo y un bandoneón y a la calle; es todo lo que necesitaban estos chicos con origen común en el Conservatorio Juan Manuel de Falla, quienes tras algunos éxitos y fracasos en el rock, se volcaron al tango.
Particular estilo. María Volonté es una dúctil cantante que aborda en su repertorio tangos con un muy particular estilo, condición renovada durante una reciente presentación en la Casa de la Cultura del Fondo Nacional de las Artes de Buenos Aires.
Volonté realizó una recorrida por composiciones de sus álbumes Tangos y otras pasiones, Cornisas del corazón (grabado en vivo en el Café Tortoni) y Fuimos, ideado junto al recordado pianista Horacio Larumbe, con el cual logró el Premio Gardel a la música, como mejor cantante femenina.
A lo largo de su carrera, cantó en Europa, América Latina y Estados Unidos.
En 1999 protagonizó en Munich la ópera María de Buenos Aires, compuesta por Astor Piazzolla y Horacio Ferrer.
La estrofa
"Era una naifa piya y cadenera que andaba con la yuta cabreiroa;
con prontuario a la gurda, sobradora,
y una pintusa de percanta buena"
(Aguja brava, letra de Eduardo Giorlandini y música de Edmundo Rivero)