Trágica excursión de pesca en la laguna Chasicó
Rostros apesadumbrados abundaban ayer entre los trabajadores y habitantes estables y visitantes del balneario Chapalcó, como consecuencia de una nueva tragedia que se registró en la laguna Chasicó y que se habría cobrado la vida de --al menos-- tres pescadores cordobeses, uno de cuyos cadáveres fue encontrado a última hora del viernes.
Al caer la noche de la víspera, bomberos, buzos, policías y, esencialmente, pobladores del lugar, continuaban buscando a los restantes dos tripulantes de la embarcación que, a la altura de la Quebrada del Hacha, desapareció de la superficie.
De corroborarse el deceso de los tres tripulantes, según los archivos de este diario serían trece las personas que perdieron la vida en el espejo de agua en los últimos ocho años.
Según confirmó al enviado de "La Nueva Provincia" el delegado municipal de Chasicó, Néstor Tomasini, el hallazgo del cuerpo de uno de los infortunados pescadores, identificado como Flavio Fernández, de 41 años, corrió por cuenta de empleados del pescadero Oasis, quienes también recogieron del espejo de agua artículos de pesca que se encontraban flotando.
El fallecido no llevaba colocado chaleco salvavidas, pese a que la embarcación que ocupaba, estaba provista de esos elementos esenciales y de uso obligatorio.
La autopsia del cadáver, realizada en el Hospital de Mayor Buratovich --donde un allegado a la víctima reconoció el cuerpo--, habría determinado que Fernández dejó de existir a poco de caer en el agua por hipotermia, debido a las bajas temperaturas que en ella se registran la mayor parte del año.
Tomasini confió que el infortunado pescador apareció con los brazos semiencogidos, aparentemente producto de la posición que habría adoptado tras caer del bote y, en un intento de sobrevida, abrazarse a una caja que le habría permitido durante algún tiempo mantenerse a flote.
Se especula que los cuerpos de Carlos Alberto Florit y Danilo Baroti, ambos de 56 años y, al igual que Fernández, oriundos de Río Tercero, podrían encontrarse en el fondo de la laguna, de 12 metros de profundidad.
Si bien la actividad en la laguna era habitual en la víspera, con un incesante ir y venir de embarcaciones trasladando pescadores, las características y consecuencias del suceso del viernes era tema obligado en cada rincón.
Para sumarse a la búsqueda iniciada anteanoche por trabajadores de los embarcaderos que circundan la laguna, ayer a la mañana arribó un móvil del Cuartel Central de Bomberos de Bahía Blanca, dependiente de la policía bonaerense, con personal especializado en tareas de buceo.
No menos de cinco embarcaciones y un gomón de la citada repartición oficial, trabajaban intensamente sobre el mediodía entre la Quebrada del Hacha --lugar donde se habría producido la caída-- y la orilla. La costa había sido recorrida a pie, sin que se hallaran en ese sector rastros de eventuales sobrevivientes, lo cual, con el paso de las horas, alejó cualquier posibilidad de encontrar con vida a algunos de los tripulantes.
Ilusión trunca. Lo que se suponía sería una espléndida jornada de pesca de pejerrey en la laguna Chasicó, culminó de la peor manera cuando el bote, de aproximadamente 4.30 metros de eslora y con un motor fuera de borda de 50 caballos de fuerza, al parecer dio una vuelta campana y despidió a sus tres tripulantes.
Según manifestaciones a este diario del delegado de Chasicó, sendos contingentes --también embarcados-- de pescadores mendocinos y cordobeses, observaron desde una distancia de entre 60 y 150 metros a los deportistas oriundos de Río Tercero, sin que evidenciaran problema alguno antes de la tragedia.
Florit, Baroti y dos hombres de apellido Fernández --padre e hijo-- habían llegado a "el edén del pejerrey" --nombre con el que se conoce a la laguna Chasicó-- sobre las 4 de la madrugada del viernes y, tras registrarse en un hospedaje del lugar, alrededor de las 10 se dirigieron hasta el embarcadero Oasis, desde donde saldrían a bordo de la lancha que ellos mismos habían llevado.
Néstor Tomasini dijo que, en las planillas del pescador, quedó asentado que los tripulantes de la embarcación privada eran tres --Florit, Baroti y Flavio Fernández--, razón por la cual resultaba un completo misterio el paradero del padre del hasta ayer único fallecido confirmado.
"Es posible que Fernández padre haya estado pescando desde la costa y que, en algún momento, lo hayan ido a buscar en la lancha", sugirió Tomasini, subrayando que los pescadores que vieron con vida al contingente afirmaron que eran tres los tripulantes de la embarcación siniestrada.
Un familiar de Florit fue llevado hasta la morgue que funciona en el nosocomio de Mayor Buratovich, donde reconoció el cuerpo de Flavio Fernández.
En tanto, familiares del fallecido y del padre de éste, viajaban ayer hacia el lugar del siniestro, para seguir las tareas de búsqueda.
Temida presunción. Tanto el delegado comunal de Chasicó, así como otras personas que trabajan en torno de la laguna, coincidieron en inclinarse por atribuir las causas del siniestro a una imprudencia de los mismos tripulantes de la embarcación, quienes habían estado en anteriores ocasiones en el lugar, aunque para zarpar de otro muelle.
Es que, de la experiencia de los conocedores y a partir de los testimonios de otros embarcados, surge que el bote estaba anclado en ambos extremos y que, producto del oleaje, pudo volcar luego de hacer un efecto "hamaca". Tras señalar como incorrecta esta maniobra, entendidos en el tema dijeron que la pesca embarcada en la alguna Chasicó debe practicarse "gareteando" con un "muerto".
Cuando pasado el horario límite acordado para la práctica de la pesca, la embarcación no regresaba al embarcadero, los empleados del pescador Oasis salieron en una lancha a recorrer la zona, aunque inmediatamente no encontraron rastros de los tripulantes ni del casco.
El viernes, el viento sopló del cuadrante NNO rotando al Oeste, con una intensidad de 18 kilómetros por hora y ráfagas de 27. Ayer, por caso, el viento era mayor que el de la antevíspera y, sin embargo, la jornada resultó provechosa para la pesca.
Diez víctimas fatales en ocho años
* 13/7/1996: Una lancha de fibra de vidrio se dio vuelta por el fuerte oleaje, perdiendo la vida Antonio Luis Guerra, Eduardo Méndez y Nicolás Bosco, pescadores de Castelar, distrito de Morón. Los dos primeros aparecieron enseguida y el cuerpo de Bosco fue resultó hallado el 30 de agosto del mismo año.
* 22/3/1997: Los tandilenses Cristián Lueje (21) y Fernando Martín Cucci (21), perdieron la vida mientras practicaban motonáutica en la zona del balneario Rabanesi.
* 23/8/1997: El arquitecto Rubén Darío Scatena (33), su padre Leonel Rubén Scatena (67) y José Hortal Franklin (44), oriundos de Arrecifes, fallecieron cuando el bote que ocupaban dio una vuelta de campana.
* 19/6/2001: Carlos Alberto Pedernera, odontólogo de profesión y de 67 años; Hugo Omar Pietro, jubilado de 65, ambos de Villa María, murieron cuando el bote que tripulaban dio una vuelta campana y se hundió.
Un lugar privilegiado
Con sus 12.500 hectáreas, la laguna Chasicó es considerada un paraíso para los amantes de la pesca del pejerrey, no sólo por la cantidad de piezas que alberga sino por el tamaño de los ejemplares que en ella pueden obtenerse, con un peso promedio cercano a 800 kilogramos.
La laguna se sitúa en una profunda depresión, forma parte de la cuenca endorreica del Sudoeste, es alimentada por vertientes subterráneas y recibe el aporte del arroyo Chasicó que nace en las sierras de Curamalal, en el Sistema de Ventania.
Dispone de cuatro sectores aptos para la pesca: El Embudo, La Isla de los Eucaliptos, El Vivero y la Quebrada del Hacha, ésta última próxima a la isla del barranco.
Los fines de semana, mil o más personas procedentes de Buenos Aires, Mendoza, Mar del Plata, Córdoba, Neuquén, General Roca, entre otras ciudades, además de contingentes de extranjeros, arriban a este verdadero "refugio de los pescadores", luego de recorrer, el 80 por ciento de ellos, entre 700 y 1.000 kilómetros para poder pescar en la laguna.
La pesca embarcada está permitida entre las 8 y las 17.30, horario en que todos los botes deben regresar al pescador del cual zarparon.
Precisamente, en ese lugar, el automóvil en que se movilizaban los pescadores cordobeses, marca Volkswagen Polo Classic 1.9SD, de color gris, patente DZC 247, y el trailer que éste remolcaba, quedaron como mudos testigos del siniestro a orillas de la laguna.
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Minutos contados. Conocedores de la laguna Chasicó afirmaron que, especialmente en esta época del año, la persona que cae en el agua tiene escasas probabilidades de sobrevida a menos de que sea rescatada prontamente.