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Guardianes de la Armada Argentina

"Los perros son considerados parte de nuestro equipo y tratados como tales, lo que produce una relación de gran confianza entre el guía y ellos. El criadero que tenemos en la Base es para cubrir nuestras necesidades con perros de guardia. Cuando cumplen ocho años vamos buscando un relevo", comentó el jefe de la Agrupación Perros de Guerra, teniente de corbeta Luciano Gordillo.


 "Los perros son considerados parte de nuestro equipo y tratados como tales, lo que produce una relación de gran confianza entre el guía y ellos. El criadero que tenemos en la Base es para cubrir nuestras necesidades con perros de guardia. Cuando cumplen ocho años vamos buscando un relevo", comentó el jefe de la Agrupación Perros de Guerra, teniente de corbeta Luciano Gordillo.


 Dijo que el dogo, dentro del criadero, es un caso aparte. Su participación es solamente en los desfiles, porque es el emblema deportivo o la mascota de la Infantería Marina, lo cual le da la "ventaja" de no cubrir guardia.


 Esta raza ha sido elegida por sus cualidades: "bravo en combate y leal con los suyos", agregó Gordillo. En estos momentos, la Agrupación mantiene otro can, para reemplazar a Tango más adelante.


 Son de esta estirpe los canes que fueron regalados, días atrás y también el año pasado, durante las jornadas de acercamiento con la comunidad que organiza la Armada Argentina, a través de la Agrupación Perros de Guerra del Batallón de Vigilancia y Seguridad de la BNPB y la Obra Taller Stella Maris, en el Bahía Blanca Plaza Shopping.


 Las actividades desarrolladas la semana pasada consistieron en una muestra de aviones del Museo de la Aviación Naval, la participación de la Banda de Música junto con el Coro del Colegio Juan José Passo y una exposición de dogos de la Infantería.


 En este marco, la solidaridad tuvo su recompensa. Quienes colaboraron con la Obra Taller, participaron en un sorteo por un perro criado en el Batallón de Vigilancia y Seguridad, donde actualmente se cuenta con un criadero de aproximadamente 40 pointers, dogos y ovejeros alemanes.


 Orgullosos de los cachorros que se habían incorporado a sus vidas, y para contar sobre sus sentimientos, Nicolás Vanoli y Andrea González, merecedores en el año 2002 de Yoda, lo describieron como un celoso ovejero alemán; mientras que Alfonsina Di Pietro y Gustavo Mazzarote, fueron los ganadores, la semana pasada, de la cachorra dogo llamada Toya.


 "Yo no tengo perros y mi novia tenía dos. Pasábamos por la puerta del Shopping y estaba la exhibición. Vimos de qué se trataba y como el papá de mi novia es retirado de la Marina, compramos dos rifas para colaborar con la Obra Taller Stella Maris. Además del libro y el CD de la Armada, nos ganamos el cachorro", recordó Nicolás.


 Comentó que luego de 40 días, el jefe de la Agrupación se comunicó con ellos para que buscaran al can. Con su oreja lastimada, llegó a Bahía Blanca en una caja. Allí, en homenaje al personaje de la Guerra de las Galaxias, fue llamado Yoda.


 Además de ser una raza que se caracteriza por su trabajo en la seguridad, su adiestramiento le permite participar en ceremonias, desfiles y exhibiciones. "Este tipo de can es utilizado también como detector de narcóticos dentro de la Sección Perros Especiales", informó el comandante del Batallón de Seguridad Naval, capitán de corbeta Roberto Salgado, satisfecho del nivel de entrenamiento que alcanzan sus canes.


 "Estamos muy bien posicionados a nivel mundial, tanto que sólo Alemania se ubica antes que nosotros", sentenció.


 A 20 días de cumplir un año, Yoda es adiestrado en casa de la familia Vaneli. Sus dueños aconsejan que "se requiere tener gran espacio porque de lo contrario el perro sufre. Si uno tiene lugar recomiendo tener este perro", dijo Nicolás.

Grata sorpresa. Por su parte, Alfonsina y Gustavo, días pasados regresaron del Shopping a su casa en remis, con la dogo raza argentina, insignia de la Infantería Marina y seleccionada también por ser autóctona.




 "Fuimos al stand de la Obra Taller y compré un número para colaborar. Después estábamos escuchando la Banda de Música con el coro de chicos en el patio de comidas y Gustavo, mi novio, me dijo que fuera a comprar otro número para ver qué pasaba", expresó Alfonsina.


 "En el momento del sorteo dijeron mi número y no lo podíamos creer. Además, jamás había tenido un perro", contó Alfonsina mientras Toya se escondía entre sus brazos.


 "No sabemos cómo vamos a criarlo, ya que no contamos con experiencia. Pero tenemos un montón de expectativas, de dudas y sensaciones que se mezclan, pero la verdad es que estamos muy contentos, la vemos y es como una hija", aseguró.

Loable labor. A Toya, se la nombró en recuerdo de su madre. Ella, a una semana de tener a los ocho cachorros, falleció a raíz de una obstrucción intestinal. La Agrupación Perros de Guerra cumplió entonces una labor importante, sobre todo en cuanto a la crianza de los cachorros.




 "Les empezamos a dar leche en mamadera. Después pasamos a la papilla y en eso tuvimos que hacer guardias para que todos los canes pudieran comer", expresó el teniente Gordillo.


 Si bien dos hermanos de Toya fallecieron, el cuidado fue intensivo. De hecho, las guardias fueron de una hora y media cada una durante todo el día. Cuando se agotaba había que darle mamadera nuevamente a cada uno, ya fuesen las tres de la mañana o las once de la noche.


 "Tampoco la leche de vaca es muy buena para los perros, porque es más fuerte. Entonces hay que prepararla y ponerle papilla. Toya, la cachorra de 50 días que ahora regalamos, es la que mejor estaba respecto a su familia", comentó el comandante del Batallón de Seguridad Naval.


 "Es una tarea difícil porque como en los humanos, la leche de la madre tiene todo, entonces como no se pueden vacunar, es necesario incorporar todas las propiedades de alguna forma para que no se enfermen", agregó el subcomandante del Batallón de Seguridad, capitán de corbeta José Luis Orge.

Alumbramientos. Gracias al marinero Gustavo Núñez pudieron observarse los nueve cachorritos que Loba y Glow tuvieron el lunes 23 de junio pasado. "De ellos hay que estar pendientes como también de que la perra no se levante, no aplaste a nadie y que todos puedan comer", contó el jefe de la Agrupación, quien espera que en los primeros días de julio sea Ingrid quien dé a luz.