La derrota de Bahía Basket ante San Lorenzo dejó, sobre el final, el ánimo por el piso
Se vivió un clima de fiesta desde mucho antes del inicio y durante el propio juego. Los pibes fueron una firme oposición para este jerarquizado San Lorenzo. El equipo se cayó en los últimos 5 minutos y la derrota podía asumirse con naturalidad. De todas maneras, el golpe que sufrió Santi Vaulet (ver aparte) a falta de 59 segundos, provocó más dolor que el propio resultado: 77-68.
Era una verdadera incertidumbre la resistencia que podía ofrecer el local a esta altura de la temporada, viniendo en alza, aunque claro, ante un rival superior a los otros dos que dejó en el camino y con mayor nivel respecto de la fase regular.
Levy abrió con un triple, y rápidamente llegaron respuestas vía Mata: 2-2 en t3. A medida que fue acomodándose atrás, el local delimitó su territorio. Johnson y Levy se fajaron abajo, aunque los tiros a distancia (4-4 en t3: 2 Mata y 2 Herrmann) obligaron a estirar la defensa, abajo 16-10.
De a poco Bahía le tomó el tiempo a las ofensivas visitantes, el recorrido para llegar al tiro y hundirse, más las ayudas funcionaron y desde atrás construyó cada ataque. Pancho -por Johnson-, dio más dinámica ofensiva; Whelan atacó el cesto y corriendo el equipo se soltó: parcial de 12-2 (22-18 el primer cuarto). Lo que le había dado de comer hasta ahí Bahía lo repitió en el inicio del segundo. San Lorenzo, sin Aguirre en cancha, forzó el juego interior, llegaron dos recuperos, Santi Vaulet se mostró desinhibido y en 56 segundos, Lamas se vio obligado a pedir tiempo: 26-18.
Con Corvalán, Fjellerup, los Vaulet y Johnson, sumado al “vamo, vamo los pibe” del público, Bahía clavó un parcial de 17-2 (27-18). San Lorenzo estaba frustrado adelante y lo manifestaba con una estática defensa zonal. El local se pasó la pelota, ocupó espacios y llegó la máxima: 37-25, con 4m07 por jugar del primer tiempo.
A partir de ahí otra fue la historia. El azulgrana se puso firme en defensa, presionó y, adelante, tiró mayor peso en la pintura, sacando faltas y con efectividad en la línea. Bahía, definitivamente se olvidó de jugar, perdiendo, en los últimos 4m07, 14-2, para irse al descanso 39-39.
Un resultado positivo en la previa, aunque para lamentarse después de los 12 de luz que logró sacar.
San Lorenzo siguió con su contracción defensiva y se la complicó al local, que sufría ante la imposibilidad de Redivo de hacer pie. Y adelante, el azulgrana mostró variantes con Aguirre, Herrmann y Matthew: 9 arriba.
De movida, en el último cuarto, Johnson dominó a Martina en el poste bajo y después se cansó. Pero Lucio siguió sin meterla y las variantes se acotaron sin poder correr. Enfrente Aguirre empezó a marcar el ritmo, Elliott se mostró más agresivo para atacar el canasto, Matthew se potenció y Bahía se quedó sin respuestas. De todos modos, se terminaron las palabras cuando, a pesar de las escasas chances de darlo vuelta, Santi tuvo que retirarse de urgencia en camilla.
Mañana se podrá evaluar las secuelas de esta dolorosa derrota.
Preocupación. Generó la lesión de Santiago Vaulet en todo el Casanova. El cordobés fue atendido inmediatamente en el Hospital Municipal, donde se le diagnosticó una luxación de la rodilla izquierda, sin lesión ósea. Hoy se le realizará una resonancia. "Queremos descartar lesión en el menisco externo y el ligamento lateral externo", señaló Lorena Marchi, médica de Bahía Basket.
Se la bancó. Pese a algún resbalón ocasional, el parquet resistió la humedad. "Le pusimos de todo", admitió el utilero de Bahía, Gerardo Peñalva. Además, el kinesiólogo Leandro Amigo roció con un aerosol la planta de las zapatillas de lo jugadores, en más de una ocasión (foto).
Corazón partido. “Puma, ¿tenés el corazón dividido?”, se le preguntó a Montecchia, en la previa. “Soy de San Lorenzo, pero al fútbol. Igual, cuando cante la hinchada, las rodillas se me van a mover un poquito”, confesó. Obviamente, el pase de Bahía a la final de la Liga no lo negocia.
Visita de lujo. “Elijo el básquet para distenderme, pero me gusta tanto como el fútbol. En Italia siempre voy a ver a Bruno (Cerella) y también sigo el básquet amateur”, contó Rodrigo Palacio, delantero de Inter. Además, adelantó que se va a pegar una vuelta por La Falda. “¿Bahía? Sigo los resultados, pero parece un equipo joven con mucho hambre de gloria”, elogió Pala.
Duelo de cánticos. “El Ciclón, el Ciclón, el Ciclón”, bajó de la tribuna visitante en la previa. “Subcampeón, subcampeón, subcampeón”, retrucó la parcialidad local, haciendo referencia a la derrota en la final del fútbol de Primera. Más de 200 hinchas de San Lorenzo se hicieron presente anoche en el Casanova.
Solo populares. Hoy, de 13 a 15, se pondrán a la venta las entradas para el partido de mañana.
Por la Norte. Iniciará hoy la final entre Olímpico (La Banda) y La Unión (Formosa), desde las 22, en Santiago del Estero.