Informe especial

Coronavirus: cómo se preparan los distritos de la región para el período crítico de contagios

29/3/2020 | 06:30 |

En los hospitales de Bahía y la zona hay 1.600 camas, de las cuales entre 120 y 130 -menos del 10%- son de terapia intensiva. ¿Cuáles son las claves y qué se está haciendo para evitar el temido colapso?

El Hospital Interzonal Dr. José Penna será el de referencia para los casos agudos iniciales. (Fotos: Pablo presti-La Nueva. y agencias Coronel Pringles y Patagones)

Agencias de La Nueva. / laregion@lanueva.com
Audionota: Romina Farías (LU2)

   Nadie sabe cuándo va a ser, pero todos tienen en claro que es inexorable: se viene el período crítico de contagios por el coronavirus COVID-19. Será, si se quiere, la fase 2 de la guerra contra la pandemia que comenzó hace unos 10 días, cuando el presidente Alberto Fernández decretó el aislamiento obligatorio, y significará un enorme desafío que pondrá a prueba el sistema sanitario.

   Los intendentes y las autoridades sanitarias de la región saben que cuando llegue ese momento no sólo deberán mantener el blindaje de los últimos días para reducir los contagios, sino que además tendrán que poner en marcha un aceitado sistema de atención hospitalaria y extrahospitalaria. Para esto se están preparando desde hace días, pese a que en muchas jurisdicciones ni siquiera hay casos sospechosos al día de hoy.

   “El éxito en la próxima etapa va a depender, en gran medida, de lo responsables que seamos en esta primera fase de aislamiento. Cuanto mejor hagamos las cosas ahora, mucho mejor nos va a ir después”, dijo a La Nueva. el titular de Región Sanitaria I, el médico odontólogo Maximiliano Núñez Fariña.

Los especialistas coinciden: si el aislamiento social se respeta a rajatabla, el sistema estará mucho mejor preparado para resistir el período crítico de contagio.

   Hace un mes que el organismo está relevando al detalle los recursos sanitarios, humanos y tecnológicos con que cuentan los 15 distritos bajo su órbita.

   Contando a los hospitales de Bahía Blanca y a los privados, hay unas 1.600 camas disponibles; unas 120 -menos del 10%- son de terapia intensiva, aunque la cifra llegará 130 una vez que se termine de incorporar el equipamiento en proceso de adquisición (sobre todo, respiradores).

   Del otro lado están las estadísticas que manejan las autoridades: en el pico de contagios, el 80% de los pacientes infectados con Coronavirus tendrá síntomas muy leves, el 14% requerirá internación de media o baja complejidad y apenas el 6% sufrirá un cuadro que demandará terapia intensiva (con o sin asistencia respiratoria mecánica).

   ¿Qué surge de cruzar estos datos? Que el objetivo central, en la etapa que viene, será lograr que ese 6% nunca supere los 130 casos (el número de camas de TI disponibles), lo que implica hacer todo lo posible para mantener el número de contagios atendidos en la región, en un mismo período, por debajo de los 2.200 casos.

Mantener los controles del aislamiento total, la clave para tener éxito en la próxima etapa de contagio del virus.


Dos frentes: aislamiento y preparación

   En base a esta información, los intendentes y equipos de salud de la región están diseñando sus estrategias para los próximos días. Todas van en el mismo sentido: profundizar el aislamiento social (para mantener bajo el número de casos) y tener todo listo -infraestructura, equipos, stock de insumos y recursos humanos- para el momento en que los casos dejen de ser aislados o apenas un puñado.

   El primero en sufrir cambios fue el protocolo de acción que se está aplicando ante casos sospechosos y confirmados.

   “El protocolo inicial decía que al paciente sospechoso había que internarlo hasta tener la respuesta (de los exámenes). Eso cambió. Ahora, si el paciente está bien, debe quedarse en su casa aislado a menos que necesite internación por cuestiones sanitarias, siempre con seguimiento médico”, explicó el secretario de Salud de Coronel Pringles, Esteban Berruet.

   Lo que se busca es que ni las personas sanas ni las contagiadas deambulen, aunque más no sea para ir a una guardia hospitalaria.

   En función de esto, varias comunas -como las de Coronel Suárez, Adolfo Alsina y Coronel Pringles-  lanzaron en los últimos días sistemas de telemedicina mediante videollamadas de whatsapp.

   En Pringles el sistema funciona las 24 horas, atendido por médicos de guardia, y sólo puede ser utilizado por quienes tienen síntomas compatibles con Coronavirus y no demandan atención de urgencia.

   “En nuestro caso, a varias personas que estuvieron en el exterior o en Capital Federal le dimos teléfonos. El pedido es concreto: si tienen algún cuadro activo, que realicen la consulta telefónica antes de ir a una guardia”, refirió el médico Juan Benger, de Suárez.

   En otros hospitales de la región se habilitaron líneas telefónicas exclusivas para pacientes con síntomas compatibles con Coronavirus.

   “Si es necesario, vas a ser trasladado (al hospital) en ambulancias destinadas únicamente a este fin”, indican desde el hospital de Pigüé, donde se puso en marcha la línea 406000.

El intendente de Coronel Pringles, Lisandro Matzkin (der.), junto al secretario de Salud Esteban Berruet (centro) y el doctor Luis González Estevarena, con el nuevo respirador incoporado por el hospital hace 10 días.


A la búsqueda de insumos, equipos y recursos humanos

   En función de lo que viene, las comunas también están adquiriendo la mayor cantidad de insumos y equipamiento esencial. La lista incluye desde termómetros infrarrojos y barbijos, hasta respiradores, monitores multiparamétricos, bombas y tubos de oxígeno.

   "Y también camas -aclaró la titular de Salud de Villarino, Silvia Haure-. Nosotros ya sumamos 68 camas solo para pacientes respiratorios con su mobiliario correspondiente, y se prevé que por estas horas se incorporen 20 más. Todo esto, aparte de las 50 camas con las que cuenta el sistema de salud local normalmente. Es decir, para afrontar la posible llegada de la pandemia casi se ha casi triplicado la cantidad de camas".

   El objetivo del municipio sureño es que cada cama tenga su propio tubo de oxígeno, para lo cual ya se solicitó a la Provincia 100 manómetros que llegarían mañana.

   En forma paralela, las comunas siguen haciendo compras y recibiendo donaciones.

   “Para agilizar todo hemos decidido canalizar las ayudas de la comunidad en la cooperadora del hospital, que puede hacer las compras mucho más rápido que nosotros”, refirió el intendente suarense Ricardo Moccero.

   En Coronel Suárez se llegó a un acuerdo para que talleres textiles fabriquen barbijos y sábanas, y en distritos como Tornquist se hacen impresiones 3D de mascarillas y antiparras.

Cuando llegue el período crítico, el Hospital Interzonal Dr. José Penna será el centro de internación de referencia para los casos más agudos de la región. No todos los municipios cuentan con salas propias de terapia intensiva.

   El secretario de Salud de Coronel Pringles, doctor Esteban Berruet, advirtió que la compra los elementos de bioseguridad es tan importante como la de respiradores, monitores multiparamétricos y bombas.

   “Son elementos vitales para evitar que se enferme el personal de salud. Si los médicos o enfermeras se contagian, sí vamos a tener problemas para atender la demanda”, remarcó.

   El secretario de Salud de Saavedra, Guillermo Tizón, señaló que los kits de bioseguridad tanto para el personal de salud como los pacientes -que incluyen camisolines, antiparras y guantes especiales- son “sumamente costosos”.

   “Cuestan igual o más que los respiradores. Son equipos descartables y cada uno sale alrededor de 400 pesos. Lo mismo pasa con la medicación para pacientes asistidos con respirador, guías, sueros, hinotrópicos y ciertas drogas”, enfatizó.

Marco Tripodi, secretario de Salud de Patagones.

   Otra medida que están tomando en los municipios de la región es ampliar la nómina de trabajadores de la salud. En primera instancia, están convocando a todo el que pueda colaborar con las guardias y el sector de enfermería, más allá de que hoy esté desempeñándose, por ejemplo, como camillero o chofer de ambulancia.

   “Nuestro servicio de salud tiene personal suficiente, pero como esto es una contingencia extraordinaria estamos convocando a más trabajadores”, explicó Marco Tripodi, secretario de Salud de Patagones.

   "En nuestro caso -añadió Haure, de Villarino- estamos armando un listado de enfermeros y médicos voluntarios. Es sólo por precaución".

   Otros incluso están sumando estudiantes avanzados de medicina y enfermería.

   “La idea es que colaboren con los controles de casos sospechosos o de quienes hayan viajado al exterior -se indicó desde la comuna de Adolfo Alsina-. Y también estamos convocando a médicos recién recibidos o estudiantes avanzados que vivan en el distrito o en otros lugares para poder realizar la atención domiciliaria por videollamada.

   Las cooperadoras hospitalarias han tenido un rol protagónico, en los últimos días, en la compra de equipos esenciales para atender a pacientes con COVID-19, como los respiradores artificiales, monitores multiparamétricos y bombas de infusión.

   El caso más llamativo es el de Coronel Suárez, donde en tres días reunieron 2,5 millones de pesos en donaciones, aunque los ejemplos se replican en toda la zona.

   “Por intermedio de las cooperadoras se adquirieron dos respiradores artificiales para el hospital de Coronel Suárez y otro para el de Huanguelén.

   Además, se compró un compresor para ampliar la capacidad de las cañerías instaladas”, indicó el secretario de Salud del distrito, doctor Fernando Migliavaca.

   El problema -coinciden varios intendentes- es la alta demanda de este tipo de equipos.

   “En Coronel Dorrego hay 2 respiradores en el Hospital Municipal, y Región Sanitaria comunicó que enviará entre 2 y 4 unidades más. Además, vecinos han ofrecido en donación respiradores, pero tenemos un problema: se desconoce la fecha cierta de entrega por falta de stock”, lamentó el intendente Raúl Reyes.

La delegada de Villalonga, Luisina Ponce de León, junto a otros colaboradores, en el salón de la parroquia Nuestra Señora del Rosario. Evalúan constituir allí un hospital de campaña.

Se vienen los hospitales de campaña

   Por indicación de las autoridades sanitarias, todos los municipios están segmentando la circulación en sus respectivos hospitales, a fin de que la persona que se contagie de COVID-19 esté aislado del resto de los pacientes.

   “En los tres hospitales (Puan, Darregueira y Villa Iris) ya definimos un sector de aislamiento. Y si la capacidad de atención nos supera, es probable que determinemos que todos los casos de Coronavirus se concentren en un hospital y en los otros se atienda el resto de las patologías”, señaló la directora de Salud de Puan, doctora Lucrecia Baglioni.

   “El sistema tiene que seguir funcionando, porque habrá gente con apendicitis o con fracturas, habrá partos y demás”, añadió.

   En paralelo, las comunas empezaron a evaluar armar hospitales de campaña, que cumplirán un rol tan importante como las terapias intensivas: evitar que los contagiados con síntomas leves deambulen y diseminen el virus. 

   "En nuestro caso, se está evaluando la implementación de dos hospitales de campaña y el hospital de aislación de salud para quien tenga que cumplir una cuarentena", se indicó desde el área de Salud de Guaminí, a cargo de Alejandra Soares.

Cuando llegue el período crítico será tan importante asistir a los pacientes agudos como aislar a los asintomáticos.

   “Hicimos un acuerdo con la clínica (privada de Coronel Suárez), lo que nos permitirá equiparla con equipos específicos, pero también evaluamos instalar camas en el Polideportivo Municipal para casos que no revistan mayor gravedad pero que necesiten estar aislados”, reconoció el intendente suarense Moccero.

   En principio, el hospital municipal canalizaría sólo la internación de pacientes con Coronavirus, y a la clínica irían quienes no sufran esa enfermedad.

   Villarino ya ha tomado contacto con hoteles, instituciones y hasta Corfo Río Colorado.En el caso de Coronel Pringles, el intendente Lisandro Matzkin estuvo esta semana recorriendo con el sacerdote Pedro Fournau la casa parroquial y la exsede del Hogar de la Niña. “Son espacios que podrían llegar a ser lugares alternativos en caso de no contar con camas suficientes en los servicios de salud de la ciudad”, indicó una fuente comunal.

El intendente de Patagones, José Luis Zara, visitó en persona los sitios donde se podría llegar a instalar un hospital de campaña para casos que demanden aislamiento.

 

   En Patagones las autoridades municipales evaluaron esta semana dos sedes alternativas de internación: el albergue de alumnos que posee la Escuela Agraria “Carlos Spegazzini”, de la ciudad cabecera, y la parroquia Nuestra Señora del Rosario, de Villalonga.

   “La parroquia es acorde a lo que necesitamos: posee cocina, sanitarios, depósito y un ingreso para las ambulancias -precisó la delegada de Villalonga, Luisina Ponce de León-. Además, la institución dispone de un salón con capacidad para unas 100 camas y libres accesos, el cual estará disponible ante cualquier eventualidad”.

   En Tornquist y Monte Hermoso incluso se evalúa recurrir a hoteles. En el distrito serrano ya hay tres a disposición:  Moreno y La Casona, en Tornquist, y El Mirador, en ruta 76.

   “Los sindicatos SOSBA y Petroquímicos nos han ofrecido las instalaciones  de sus hoteles para el caso en que tengamos que hacer un aislamiento”, confirmó por su parte el doctor Pablo Vera, director del Hospital Municipal de Monte Hermoso.

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