Hombre de mar y deportista de hierro

Hombre de mar y deportista de hierro

1/4/2019 | 08:29 |

El puntaltense Gerardo Trabucchi es informático y nadador de rescate de la Armada, pero además es un destacado triatlonista que sueña con correr el Ironman más duro del mundo.

Gaceta Marinera

Apenas ingresó a la Armada, Gerardo supo de inmediato qué quería ser. “Era Aspirante Naval de la Escuela de Suboficiales y en una visita a uno de los buques de la Flota salimos a la cubierta y veo en el agua a un montón de personas con trajes naranjas, no sabía de qué se trataba hasta que pregunté: eran nadadores de rescate capacitándose. ‘Yo quiero hacer eso’, me dije”.

Gerardo Trabucchi, puntaltense, 39 años, ingresó a la Armada en 2000, luego de finalizar el secundario. “Una buena opción profesional”, se dijo, evocando los 40 años de trabajo de su padre en el Taller de Armas del Arsenal Naval Puerto Belgrano.

Egresó de la Escuela de Suboficiales como Operaciones General Sonarista. Luego de recibirse como Técnico Informático en la Técnica N° 3 de Bahía Blanca y pidió el cambio al escalafón Informática.

Y aquel objetivo de ser nadador de rescate fue su motivación para egresar.

“Al hacerlo me asignaron como primer destino el cazaminas ARA ‘Chaco’ (hoy radiado) y pedí enseguida el Curso de Nadador de Rescate; para fin de año ya era uno de ellos y nunca más paré —cuenta—. Hace 17 años que lo soy y todos los años recalifico. Me gusta mucho lo relacionado a la actividad acuática y al salvamento, porque de chico fui nadador federado.”

Su pasión por la natación lo convirtió en guardavidas profesional en 2010.

Como nadador de rescate trabajó en la Antártida, hizo dos Campañas de Verano consecutivas 2013/14 y 2015/16 a bordo del transporte ARA “Canal Beagle” y las definió como “experiencias únicas que no se viven en otro tipo de trabajo y siempre soy voluntario para volver al continente blanco; meterse en el agua helada con el traje antiexposición es una práctica fundamental para el nadador”.

Durante las campañas conoció casi todas las bases antárticas, a mucha y buena gente, e hizo amistades duraderas. Remarcó el ambiente de camaradería que se vive en la Fuerza, destacando el éxito y la seguridad del trabajo en equipo en las operaciones que se realizan. “Si tuviera que definir a la Armada con una palabra sería camaradería; otras importantes son familia, respeto y buenos valores”, agregó.

Otro destino que subrayó de su carrera fueron los 6 años con los aeronáuticos en la Base Aeronaval Comandante Espora.

Gerardo siempre fue el deportista de la familia, desde hace 10 años es triatleta. Su primera carrera fue un Fon Triatlón Short –que comprende 750 metrow a nado, 20 km en bicicleta y 5 km de carrera– en el 2003 en Carmen de Patagones. “Empecé de a poco, como un desafío y ya es parte de mi vida; el triatlón es un estilo de vida”, enfatizó.

“En cada carrera me propongo el objetivo de terminarla y tratar de superar mi propia marca pero lo importante es no abandonar. El triatlón es fortaleza psicológica porque uno aprende hasta dónde puede llegar; y cuando las metas se logran, es una gran satisfacción”, expresó.

Su hija Franchesca de 9 años lo acompaña en su bicicleta cuando entrena. “Compartimos juntos un momento divertido y motivador para los dos; creo que ella tiene muchas condiciones para ser triatlonista”, sonrió con orgullo.

En la actualidad, el suboficial Trabucchi trabaja en la División Informática de la Base Naval Mar del Plata. Según él, “una excelente ciudad para el triatlón”.

 “Priorizo lo que me hace bien, soy un hombre de hábitos estructurados como militar que también me sirven para entrenar en este deporte. Durante el año hago carreras de distancia media y larga, intercalo con competencias olímpicas y cortas en el verano, y en invierno hago algún duatlón para no perder el training; toda carrera sirve para adquirir experiencia e ir probándose”, introdujo.

Todo es importante en una carrera —detalla Gerardo—, desde la alimentación, el entrenamiento, el descanso, los elementos e incluso el dinero, porque el entrenamiento es duro pero también los materiales e inscripciones muy costosos. Debe combinar el tiempo de trabajo con la actividad, sumar patrocinadores, organizar su tiempo y hacer una dieta especial. Tiene entrenador, Lucas Santarrosa; y una extensa trayectoria, sinónimo de experiencia, fortaleza física y psicológica.

Sus últimas participaciones han sido durante este mes y el pasado: 24 de febrero en una carrera de distancia olímpica en Mar del Plata y de media distancia en Miramar, el 23 de marzo. En Mar del Plata obtuvo el puesto 47 en la general y el 14 en su categoría en 2 horas 11; y en la última de Miramar, salió 16° en la general y 6° en su categoría con un tiempo de 4 horas 43. “Estoy muy contento por los resultados”, acentuó Gerardo quien ya comenzó a entrenar para su próximo desafío en una nueva edición del Ironman Full en Mar del Plata para obtener en algún momento la ansiada clasificación para el mundial.

“Haber terminado los Ironman Full en Florianápolis y Mar del Plata fue sublime. Todo sueño de un triatleta es correr un Ironman de larga distancia y terminarlo, y mi mayor sueño es correrlo en Hawái, el triatlón más duro del mundo”, concluye.

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