Bahía Blanca | Domingo, 22 de marzo

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Jubilaciones: se esperan cada vez más juicios por la movilidad

El sistema previsional cruje también por una tasa de sustitución cada vez más retrasada, alertan expertos.

Foto: NA

Expertos vaticinan cada vez más litigios previsionales como consecuencia de la modalidad de cálculo jubilatorio, que se mantiene retrasada dos meses.

Con la entrada en vigencia de la nueva fórmula, los ajustes mensuales para jubilaciones, pensiones y asignaciones se calculan únicamente con base en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de dos meses atrás. Pero la legislación previsional define que las jubilaciones deben reflejar la evolución de los sueldos, dado que se trata de un salario diferido.

Entre abril de 2024 y agosto de 2025, los salarios medidos por la Remuneración Imponible de los Trabajadores Estables crecieron 117%, mientras la inflación acumulada fue de 71%.  La diferencia de 46 puntos porcentuales refleja una pérdida sostenida del poder adquisitivo de los jubilados.

Esto genera tensiones en el sistema judicial y una cantidad cada vez mayor de juicios contra el Estado, según especialistas. A esto se suman debilidades estructurales del sistema previsional.

“La tasa de sustitución es muy baja si la comparamos con la de nuestros países vecinos, Chile y Uruguay. Es decir, el primer pago jubilatorio suele ser muy inferior al último salario en actividad, y la inflación, aun después del plan de estabilización del presente gobierno, erosiona rápidamente cualquier ingreso jubilatorio”, explica Carlos Curi, economista especializado en finanzas.

En materia judicial, existe un criterio de que la jubilación es sustitutiva del salario. Y los jueces no pueden desatender el movimiento del salario de los activos, señaló. De continuar la tendencia, el ajuste basado exclusivamente en la inflación consolidaría una brecha creciente entre ingresos de trabajadores y haberes jubilatorios. 

Según especialistas, el mecanismo actual apuesta todo al IPC y desatiende variables como la recaudación y la evolución salarial. Esto podría perpetuar la pérdida del poder de compra de los jubilados y abrir una nueva etapa de litigios contra la Anses.

 

Quebrado

El sistema previsional argentino es obsoleto y está quebrado desde hace varias décadas. “Ningún gobierno se ha ocupado seriamente de mejorarlo de manera sostenida”, alerta Curi.

“Lo que debería ser un ingreso estable y suficiente se transforma en un cálculo constante de supervivencia: ajustar gastos, mudarse a viviendas más chicas en barrios más accesibles, recurrir a los pocos ahorros en dólares o alquilar alguna propiedad, en aquellos escasos casos en que pudieron y decidieron ahorrar o invertir en ladrillos”, señala. 

También menciona que se recurre a “seguir trabajando en forma independiente, como soluciones alternativas frente al estructural desmanejo del sistema previsional por parte de los diferentes gobiernos y a la imprevisión o indisciplina del ahorro-inversión de los trabajadores”.

En el vacío del retiro, los extrabajadores se encuentran con “muchos desafíos por delante, no solo en lo financiero ni en la degradación de los servicios de la obra social, sino también, en la mayoría de los casos, con la exclusión social producto de una cultura edadista que perfora las esperanzas de mantener el nivel de vida prejubilatorio”, señala.

“Pero el retiro no es solo económico, también es identitario. Tras décadas de trabajo, muchos argentinos sienten que pierden parte de su rol social al dejar la empresa o la profesión”, señaló.

Curi dijo que “la pregunta de fondo es si, como sociedad, gobierno, corporaciones e individuos, estamos dispuestos a ignorar el abismo del retiro o si podemos construir un sistema previsional sustentable, apoyado en sus tres pilares básicos: ingreso universal, planes corporativos de retiro y programas de inversión individual a largo plazo, que devuelvan a los próximos jubilados lo que realmente merecen: seguridad económica y calidad de vida”.

Y advirtió que “la avidez fiscal ha sido tan significativa que ningún gobierno, en lo que va de este siglo, siquiera propuso exenciones fiscales para los últimos dos pilares, que son los que hacen la diferencia a la hora de saltar al retiro”. (con información de NA)