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Fentanilo contaminado: las alertas que llegaron antes de las muertes

Documentos reconstruyen una secuencia de advertencias e inspecciones que comenzó meses antes de que el Estado confirmara la vinculación del lote con los fallecimientos.

En abril, fue el propio laboratorio el que anunció el retiro voluntario del fentanilo y su autoinhibición

Las autoridades encargadas de controlar la seguridad de los medicamentos habían recibido advertencias sobre irregularidades en el establecimiento donde se producía el fentanilo que luego quedó vinculado a decenas de muertes, según surge de documentos oficiales, actuaciones administrativas y chats incorporados a la investigación judicial.

La secuencia que ahora analiza la Justicia incluye inspecciones con hallazgos críticos, informes técnicos que recomendaban detener la producción y retirar medicamentos del mercado, reuniones entre funcionarios y representantes del laboratorio y demoras en la instrumentación de las medidas. Para cuando el Estado confirmó oficialmente la asociación del lote 31.202 con eventos adversos, ya se habían registrado 63 muertes, de acuerdo con elementos incorporados al expediente.

La reconstrucción fue realizada por la periodista Camila Dolabjian en la sección "Fotocarnet" del programa Código Dolabjian, de Radio Rivadavia, a partir de documentación judicial y administrativa. El caso tiene como eje las decisiones adoptadas dentro de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME), los organismos responsables de fiscalizar los productos medicinales.

Las extitulares de ambos organismos, Agustina Bisio y Gabriela Mantecón Fumadó, fueron detenidas e indagadas esta semana. Posteriormente recuperaron la libertad tras presentar fianzas de $75 millones mediante bienes inmuebles. La causa continúa abierta y busca determinar las responsabilidades individuales de los funcionarios y empresarios involucrados.

Las primeras advertencias

El recorrido se remonta a 2023, cuando comenzaron a registrarse conversaciones entre funcionarias y representantes de HLB Pharma, firma vinculada a Laboratorios Ramayo, donde se producían los inyectables.

En enero de 2024, una técnica detectó la presencia de un hongo en la planta. Según la reconstrucción incorporada a la investigación, en lugar de avanzar inmediatamente con una sanción, desde el organismo se habría buscado una alternativa que evitara medidas definitivas contra el establecimiento.

Meses después, el 28 de noviembre de 2024, inspectores del INAME realizaron una nueva inspección en Laboratorios Ramayo. El relevamiento detectó deficiencias consideradas críticas en distintos aspectos del funcionamiento de la planta, entre ellos la documentación, los controles microbiológicos, las validaciones y las condiciones de los depósitos.

El informe interno elaborado luego de esa inspección recomendó la inhabilitación de la planta.

La advertencia volvió a ser reforzada el 3 de enero de 2025, cuando los inspectores recomendaron prohibir toda la producción y retirar los medicamentos del mercado.

Sin embargo, las medidas no se implementaron de inmediato.

La producción del fentanilo bajo investigación

Entre el 16 de diciembre de 2024 y los primeros días de enero de 2025 se fabricaron los lotes de fentanilo que posteriormente quedaron bajo investigación por contaminación.

El 5 de enero, Agustina Bisio asumió al frente de la ANMAT. Al día siguiente recibió documentación que contenía el historial de incumplimientos atribuidos a las empresas desde 2018.

El 14 de enero se produjo una reunión que ahora resulta central para la investigación. Participaron Bisio, Mantecón Fumadó y Ariel García Furfaro, señalado en el expediente como propietario del laboratorio.

Los chats incorporados a la causa reconstruyen las conversaciones posteriores al encuentro y son analizados por la Justicia para determinar qué decisiones se tomaron y cuáles fueron sus fundamentos.

Según la investigación periodística, en esas conversaciones se habría acordado un plan de acción destinado a levantar las advertencias existentes sin suspender la fabricación.

Al día siguiente, Mantecón Fumadó decidió no inhibir la producción ni retirar la advertencia. La investigación también señala que la entonces funcionaria habría ofrecido asistencia para conseguir rótulos y prospectos.

Las ampollas llegaron al mercado

El 30 de enero comenzaron a comercializarse unas 10.000 ampollas correspondientes al lote 31.202.

El 8 de febrero se registró la primera aplicación que terminó con resultado fatal. La situación, sin embargo, no derivó inmediatamente en una alerta generalizada.

El 10 de febrero se firmó una prohibición de producción, pero, según la documentación analizada, la resolución no fue publicada ni entró en vigencia de manera efectiva.

Durante las semanas siguientes, los productos continuaron circulando y siendo utilizados en droguerías y hospitales.

Las consultas comenzaron a llegar a la ANMAT. En una de las conversaciones incorporadas a la causa, una técnica planteó la gravedad de la situación y advirtió sobre la posibilidad de que se produjeran nuevas muertes y sobre la responsabilidad institucional que podía derivarse de la falta de intervención.

En ese contexto aparece una frase atribuida a Mantecón Fumadó: "Es un montón de guita que está en la calle". La expresión quedó registrada en los chats durante las discusiones sobre los medicamentos que ya habían sido distribuidos y el impacto económico que tendría retirarlos.

Durante marzo, la prohibición continuó sin ser publicada. De acuerdo con la reconstrucción, el INAME rechazó nuevos planes de acción mientras todavía no se emitía una alerta pública sobre los riesgos asociados a los productos.

El retiro llegó en abril

Finalmente, en abril, fue el propio laboratorio el que anunció el retiro voluntario del fentanilo y su autoinhibición, antes de que el Estado concretara una respuesta integral.

El 22 de abril se confirmó oficialmente que el lote 31.202 estaba asociado a eventos adversos.

Para entonces, según los elementos incorporados a la investigación judicial, ya se habían registrado 63 muertes.

La denuncia formal de la ANMAT fue presentada en mayo, luego de que un episodio ocurrido en el Hospital Italiano de La Plata volviera a colocar el caso en el centro de la escena.

La investigación también detectó que, incluso durante ese período, continuaron los contactos entre funcionarios y representantes del laboratorio. Entre los elementos analizados aparecen además comunicaciones que indicarían que responsables del establecimiento recibieron información anticipada sobre inspecciones oficiales.

Uno de los chats incorporados al expediente refleja ese mecanismo. "Me acaba de avisar Ariel García Furfaro que mañana cae inspección", escribió una funcionaria.

La pregunta por la cadena de responsabilidades

La investigación alcanzó también al Ministerio de Salud. La Justicia busca determinar qué nivel de conocimiento tenía el ministro Mario Lugones respecto de las irregularidades detectadas y de las medidas que se discutían dentro de los organismos sanitarios.

Las exfuncionarias sostuvieron que las decisiones de importancia no se adoptaban sin el aval o la consulta previa del ministro.

En ese sentido, un chat del 26 de marzo incorporado al expediente contiene otra referencia directa a Lugones. Bisio le preguntó a Mantecón Fumadó si la situación podía derivar en el cierre de la planta porque, según escribió, "Mario pregunta".

La conversación forma parte de la evidencia que ahora analiza la Justicia para establecer hasta dónde llegó la cadena de conocimiento y decisión dentro de los organismos estatales.

El objetivo de la investigación judicial es determinar qué sabía cada funcionario, en qué momento tuvo conocimiento de las irregularidades y si las decisiones —o la demora en adoptarlas— tuvieron consecuencias penales.

Por el momento, las responsabilidades individuales no fueron establecidas de manera definitiva.

La causa continúa abierta y deberá determinar si las advertencias existentes fueron suficientemente consideradas, por qué las medidas recomendadas por los inspectores no se implementaron de inmediato y cuál fue el impacto que tuvo esa demora en la circulación del fentanilo posteriormente asociado con decenas de muertes. (NA)