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Se viene un competidor de peso en los delivery y nuevos cierres y aperturas de negocios en Bahía

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Ilustración Guillermo Arena, fotos Archivo La Nueva.

--Buen día Juan, cómo va todo. ¿Disfrutando del invierno bahiense?

--Hola, José Luis. Parece que el rompehielos nos dejó un témpano el domingo pasado en White, ja, ja. Pero bueno, en julio hace frío y en enero calor. Tampoco hay que quejarse por quejarse.

--Por supuesto. Tratemos de evitar el deporte nacional de la queja y concentrémosnos en apoyar a una selección que tantas alegrías nos ha dado,

--Ni hablar, eso no se discute, a pesar del susto del viernes, pero pongámosle calor a la mañana con un buen par de cortados, ¿te parece?

--Dale, y de paso le pido a Tito que suba la calefacción un par de grados más, total no creo que eso le complique las cuentas.

--Pienso lo mismo, pero solito te metiste en uno de los temas que dominó la escena local durante los últimos días.

--¿A qué te referís?

--Al cierre de comercios en Bahía. Hace un par de meses decían que cerraban seis por mes y ahora afirman que todos los días uno baja la persiana.

--Ah, sí, ví que el tema volvió a dispararse días atrás con el cierre de la marroquinería Agreste, en la primera cuadra de calle 0‘Higgins.

--Exacto, se trata de un negocio con casi 30 años de trayectoria, pensá que fue fundado a fines de los ‘90 y su actual propietario, Claudio Arens, lo adquirió, si no me equivoco, a principios de 2013.

--Lo vi en algunos reportajes periodísticos hablando del cierre. Obviamente hizo alusión a la pérdida de poder adquisitivo de la gente como una de las causas, pero también aludió a las nuevas formas que ha ido adquiriendo el comercio.

--Tocaste un punto muy sensible, sobre el cual ya profundizamos varios domingos.

--¿A qué te referís?

--Mirá, podríamos simplificar todo y decir que esto pasa porque la gente no tiene plata, pero ambos sabemos que la cosa no es tan sencilla. No necesariamente si alguien tiene dinero lo va a gastar en determinamos productos o en determinados negocios o va a emplear los mismos canales de compra de siempre. Fijate, sin ir más lejos, como han cambiado los hábitos de compra en los jóvenes.

--Y... es un tema muy difícil porque son muchos los comerciantes que no la pasan nada bien, pero coincido. Ojalá todo se resumiese a poner plata en el bolsillo de la gente o en reducir impuesto o tasas, para mencionar dos de las soluciones que suelen plantearse en estos casos.

--Mirá, hay muchos informes sobre la caída del comercio minorista, pero prácticamente todos coinciden en esto: la pandemia no creó el problema. Simplemente adelantó entre cinco y diez años una transformación que ya estaba en marcha.

--Claro. Muchas personas que comenzaron a comprar por internet durante ese período nunca volvieron a consumir exactamente igual. Pero podríamos cortar con el bajón ¿no? De hecho a no todos los comercios les va mal.

--Por supuesto, de hecho te traje algunas aperturas e inauguraciones en Bahía, pero primero me gustaría referirme a un tema que también está haciendo mucho ruido.

--Contame.

--Me refiero al amplio dominio que tiene en Bahía la empresa Pedidos Ya, incluso algunos hablan de monopolio y hay muchas quejas entre los comerciantes porque les cobra, por ejemplo, a los locales gastronómicos, el 30 por ciento de cada pedido.

--Me acuerdo que estaba Rappi, pero no prosperó.

--Exacto, tengo entendido que no pudo competir porque Pedidos Ya tenía, desde el punto de vista comercial, una posición tan fuerte que hizo inviable el crecimiento de Rappi. Eso mismo ocurrió en muchas ciudades medianas de Argentina donde no alcanzaba el volumen necesario para sostener el negocio. Pero tengo novedades importantes.

--¿A ver?

--Esta semana comenzaron a contactarse con varios comerciantes la gente de Uber, que tiene un servicio que se llama Uber Eats, y la idea es comenzar a ofrecer ese servicio y competir.

--Bueno, si se concreta, estamos hablando de un peso pesado, una empresa con mucha espalda.

--Claro, un gigante mundial. Por eso los comerciantes están esperanzados con que esto les signifique tener que pagar una comisión menor. Pronto seguramente tendremos novedades.

--Muy buen dato Juancho, pero que esto no decaiga. Me dijiste que habías traído algunas aperturas de negocios.

--Dale, si querés podemos empezar por dos nuevos negocios en la avenida Alem.

--Avanti. Tremendo lo de Alem, todos los meses traés alguna novedad.

--Sí, en este caso te traje la apertura de un nuevo local, en Alem al 500, de una conocidísima pizzería bahiense. La misma que en 1978 Pichino y Noemí abrieron en el Parque de Mayo.

--¡Uh, qué bueno! Claro, si sumás el local de calle Lamadrid al 300 y el de Monte Hermoso, esta va a ser la tercera pizzería.

--Tal cual. Y la idea es seguir con la tradición familiar, con ese protagonista de la escena gastronómica de los años ‘80 y ‘90, respetando el espíritu y la trayectoria de sus fundadores. Y también van a ofrecer varias propuestas de pastas. Y todo esto en una hermosa casona totalmente refaccionada.

--Bueno, les deseamos la mayor de las suertes por esta inversión, por seguir apostando a la cultura del esfuerzo, pero me prometiste otra inauguración en Alem.

--Tenés razón, y esta también habla de la cultura del esfuerzo y de apostar al trabajo. Me refiero a una mujer de Tres Arroyos, que en esa ciudad tiene un negocio muy conocido de indumentaria femenina y lencería y decidió jugársela y desembarcar en Bahía.

--Bueno, seguro tenés más data. Contá.

--Alquiló un local en la avenida al 800. Si te acordás, hace un tiempo te dije que en Alem y 19 de Mayo abría un local de ropa de mujer que estaba en Alem al 800. Bueno, en ese local que dejó libre se instala ahora esta chica de Tres Arroyos.

--Sin duda un gran desafío. ¿Qué más?

--Seguimos con la apertura de negocios para ponerle onda al domingo. ¿Te parece?

--Por supuesto.

--Te cuento que la histórica panadería y confitería de Zapiola y Casanova, la misma que abrió sus puertas a mediados de los años ‘60, inauguró una sucursal en 12 de Octubre al 900.

--Frente al barrio Comahue.

--Exacto. Es la primera sucursal de este tradicional comercio y tiene los mismos servicios y productos que el local central. Ah, y si te interesa, tiene varias promociones, sobre todo para estudiantes universitarios.

--Impecable lo tuyo. Pidamos otro par de cortados y seguimos. ¿Te parece?

--Dale. Mientras te cuento que en el barrio Tiro Federal, sobre calle Liniers, había una farmacia que se llamaba Godoy, y que estuvo allí 36 años.

--Claro. La de Mónica Godoy, titular del Colegio de Farmacéuticos durante muchos años.

--Exacto. Bueno, la vendieron y ahora hay otra farmacia, con otra farmacéutica a cargo.

--Bien, seguí.

--¿Sabés? Ahora que me acuerdo jamás mencionamos que Julieta Bostal abrió su local de pastelería en la primera cuadra de calle Corrientes.

--Tenés razón, a metros de Alsina. No para de sumar éxitos. Felicitaciones.

--Tal cual, y no para de sumar clientes. Realmente es un caso para destacar porque empezó vendiendo por Instagram cuando aún cursaba el último año del colegio secundario y logró un crecimiento impresionante, todo a base de esfuerzo y talento, personal y familiar. Pero ahora corto un poco con la dulzura.

--¿Por?

--Por nada en especial, pero déjame tirarte otra noticia no tan grata, otro cierre de un comercio en Bahía.

--Dale, mostremos todo. Obvio.

--Escuchá. Me dio mucha pena ver a la joven propietaria de un negocio de ropa de mujer, de calle Zelarrayán al 100, anunciar, con lágrimas en los ojos, que cerraba definitivamente y que seguía trabajando desde el local que tiene en O’Higgins, a metros de Brown.

--Me imagino. Un bajón.

--Exacto. Quería mostrarte las dos caras de una misma moneda, con realidades que vivimos a diario.

--Por supuesto, pero tratemos de ponerle onda al domingo. Seguro tenés más novedades positivas.

--Algo tengo como para no quedarnos con un saber amargo.

--Bien, así me gusta. Avanti.

--En Donado y Darregueira acaba de abrir un local premium una muy conocida pollería.

--Tenía el dato. El otro día pasé y vi que había movimiento.

--Esta es otra empresa que sigue creciendo. Se trata de la sexta sucursal de la firma y se suma a las de Alem, Casanova, Falcón, Washington y Láinez.

--Perfecto lo tuyo. Y decime, ¿trajiste algo que haga ruido?

--No sé si esto es algo que vaya a hacer ruido, pero me parece interesante.

--¿A ver?

--¿Te acordás estaban a la venta las instalaciones que hace muchos años ocupó el supermercado mayorista La Loma, en la ruta 3 Sur, km 697?

--Sí. Qué pasó.

--Me dicen que una firma de autopartes lo alquiló y empezó a acomodarlo porque quiere llevar a ese lugar el negocio que posee en calle Brandsen.

--¿Está totalmente “avalada” tu info?

--No totalmente, pero te digo más. Me dicen que el negocio de Brandsen en una de esas lo mantienen para tener dos bocas de comercialización. Pronto tendremos más novedades.

--Bien, ya que rumbeaste para la zona costera. ¿Tenés info de la alguna de las grandes inversiones que se vienen?

--Yo creo que la primera que se va a comenzar a materializar en hechos es la megaplanta de procesamiento de girasol de Dreyfus, frente a Galván.

--Una aceitera, hablando en criollo.

--Sí, primero se anunció que las obras iban a comenzar a fin de año, pero parece que se adelantaron y desde la empresa ya piensan iniciar el movimiento de suelos en las próximas semanas.

--¿Algún otro tema?

--Otro que me parece de interés. El Consejo Escolar abrió la inscripción para todos aquellos que quieran hacer transporte escolar con vehículos particulares y/o camionetas 4x2 o 4x4.

--Si no entendí mal, veo que no está reservado a combis y demás.

--Exacto, la licitación permite eso para conectar con Alférez San Martín, Paraje Sauce Chico y General Cerri.

--¿Y algo cultural para ir cerrando?

--Sí. Los integrantes de la Orquesta Sinfónica de Bahía Blanca están en asamblea permanente y en cada recital en el Gran Plaza Teatro leen un manifiesto donde aluden a sus bajos salarios.

--¿Medidas de fuerza?

--Por el momento no, pero trascendió que varios integrantes de la Sinfónica han emigrado y otros tienen trabajos alternativos. Veremos qué pasa.

--Bueno, ahora sí, zarpemos Juancho, ya es hora de ir prendiendo el fueguito ¿no?

--Así es. Se ve que me conocé bastante, José Luis, ja, ja.

--Por supuesto, ya estamos a punto de celebrar 44 años juntos, sentados, cada domingo, en la misma mesa.

--¡Uff! Una vida. Chau, hasta la semana que viene.

--Chau, Juan. Hasta el próximo domingo.