En Liniers lo quieren mucho y le hicieron una bandera: “Cuando la vi me emocioné”
El pibe Tomás Pardo sufrió una grave lesión en su rodilla izquierda y sus compañeros salieron a la cancha a ganar por él.
Egresado del Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social. Cronista de la sección Deportes de La Nueva. desde el 9 de octubre de 1995, especializado en fútbol. Entre 2002 y 2018 cubrió a Olimpo en Primera división. Trabaja en televisión y radio. Además, integró el equipo periodístico de "El Diario del Mundial", que se emitió en La Nueva Play.
Está en esos días donde el ánimo pesa más que el cuerpo y el optimismo fluctúa con marcada sensibilidad entre el aliento esperanzador que recibe de su entorno y esa pregunta que tanto nos cuesta digerir: “¿Por qué a mí?
El pibe Tomás Pardo juega en Liniers desde que tiene uso de razón, y en su evolución futbolística los logros deportivos le ganaron por goleada a los trances donde la bronca fue tan incomprensible como la decepción, aunque nunca le tocó atravesar un momento tan duro como el que se le acaba de presentar tras sufrir la rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco externo de su rodilla izquierda.
“Fue ante Sporting en cancha de Libertad (victoria del Chivo 3-0), un movimiento involuntario y un crack que no me voy a olvidar en mi vida”, contó el defensor central que el próximo 1 de agosto cumplirá 20 años.
Al siguiente partido, en el estadio Hermanos Francani de La Armonía, el albinegro derrotó 1-0 a San Francisco, y en la foto grupal, antes de que empiece a rodar la pelota, sus compañeros desplegaron una bandera con la leyenda “Fuerza Oso”.
“Cuando la vi me largué a llorar, nunca había sentido una emoción tan grande y un apoyo tan sentido por parte del plantel”, deslizó quien lleva 7 cotejos disputados en la mayor de Liniers.
Aclara que el club es su casa, que juega desde los 4 años y que espera con ansiedad a que le den la fecha para la operación.
“Por el momento arranqué kinesiología, son diez sesiones, después me tengo que hacer distintos estudios y, cuando esté todo listo, seguramente iré a cirugía. Por lo que me anticiparon, será antes de agosto”, amplió el de 1,80 de altura, que debutó en Primera el 7 de octubre del año pasado (derrota 0-2 frente a Huracán). Esa fue su única presencia en ese campeonato.
--Lo de “Oso”, ¿es por el apellido?
--Sí, aunque también porque siempre fui de contextura física grande. Cuando era más chico, sobresalía por mi cuerpo, era robusto y estaba bien armado. Después me quedé un poco… (risas).