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“Me cargan por los rulos y me comparan con el español Cucurella”, dice el Katz jugador de Rosario

Ezequiel, hijo de Marcelo, actual entrenador del tricolor puntaltense, hizo una promesa y puso en riesgo su tupida melena al viento. El Rosa es uno de los semifinalistas del Apertura de la B liguista.

Fotos: gentileza Fran Urban y Prensa club Rosario

En Rosario Puerto Belgrano el más conocido es el Katz director técnico, aunque está el Katz futbolista, el polifuncional volante surgido en Bella Vista que se sumó este año al tricolor puntaltense y juega de todo.

Sí, de todo. Frente a Sansinena, el último domingo, arrancó de carrilero por izquierda, después pasó a la derecha, en un momento se paró de enganche y minutos antes de ser reemplazado se había encargado de mantener el equilibrio físico y emocional en el medio campo formando dupla con Matías Otero en un doble 5 de luxe.

“Desde chiquito entendí que sin sacrificio no lográs nada, y que si quería evolucionar y tener una mejor lectura de juego no me tenía que encasillar en un determinado puesto”, fue el testimonio, claro y preciso, de Ezequiel, el hijo de Marcelo, el entrenador que comanda a este conjunto rosarino que lleva 4 éxitos en fila y dirime la semifinal del torneo Apertura de la B liguista ante Tiro.

Eze se inició en la Escuelita del “Gallego” bahiense a los 4 años, cumplió etapa por etapa y con poca participación en la Primera del albiverde decidió emigrar antes de la pretemporada de 2025, a Puan Football Club, donde alternó buenas y malas en la competitiva Liga Suarense.

“En infantiles me gustaba jugar de enganche para tener más contacto con la pelota, pero como ese puesto se fue transformando y, por qué no decirlo, desapareciendo, me tuve que adaptar a los tiempos modernos. Me empecé a comprometer más con la marca y no tengo problemas en ir por las bandas; creo que intentar ser polifuncional me ayudó a conocer y a comprender el fútbol desde el punto de vista táctico”, afirmó el melenudo volante mixto.

--¿Pesa o molesta tener que escuchar “Este juega porque es el hijo del técnico”?

--No es algo que me tenga inquieto o preocupado. Sé muy bien lo que fue mi formación, nunca dejé de insistir y de confiar en mis condiciones, y eso se lo debo a mi papá, el más perseverante de todos y el que me enseñó que el deporte es salud. Estoy muy conforme con lo que estoy logrando.

--Te lo tengo que preguntar: ¿te cargan mucho con el pelo?

--Sí, por los rulos, me dicen que me parezco a Cucurella (Marc, defensor de la Selección de España). Ya me avisaron que si llegamos a ganar el Apertura me van a rapar, pero estoy tratando de llegar a un acuerdo y extender el trato hasta fin de año. Es más, prometo que si ascendemos me corto el pelo sin la intervención de los peluqueros voluntarios --y peligrosos-- del plantel.

--Papá Marcelo, ¿dónde te da más indicaciones, en el club o en tu casa?

--Un poco y un poco. En la cancha es terrible, tiene que estar encima del jugador y en los detalles para poderse quedar tranquilo. En mi casa el fútbol es una obsesión, hasta mi mamá (“Tati”) lo practicó en su momento. Hoy estamos todos en modo Mundial y, entre partido y partido, el tema, por supuesto, es Rosario y la Liga del Sur.

--¿Y Nico, tu hermano, que te dice desde Israel?

--Nos hablamos después de cada partido, él siempre tiene la definición justa para dictaminar lo que hice bien y en lo que tengo que mejorar. Ojalá pueda dar el salto de calidad que pudo dar él.

--Bueno, el sábado van de visitante ante Tiro, con el que perdieron las dos veces en el tramo regular (2-0 en la primera rueda y 3-0 en la segunda).

--Estamos muy confiados y nos encontramos en un gran momento. Mientras sepamos lo que debemos hacer, le vamos a meter para adelante. Crecimos en el juego y tenemos otra mentalidad.