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Las app desplazan a los históricos “nola” y “late”

La tecnología vino a sumar y ahora el intercambio de figuritas se facilita con app, gps e IA.

El habitual interés que despiertan las figuritas del mundial ha tenido un perfil distinto en su edición 2026. La tecnología, las aplicaciones, el GPS y la Inteligencia Artificial no podían quedar afuera del tema, incluso en algo que parece ser tan tradicional que no admite otro formato que no sea el artesanal.

Sin embargo hay un componente que necesitaba perfeccionarse: el intercambio de figuritas. Ya en años anteriores en nuestra ciudad se impuso la modalidad de concurrir a las plazoletas del teatro Municipal para generar esa acción. Cada cual iba con sus cientos de figuritas y se establecía de manera natural una búsqueda de faltantes.

En este intercambio aparecían dos componentes: la rapidez para pasar las figuritas al interesado y la memoria para indicar de inmediato si esa figurita ya estaba en su haber. De allí entonces las expresiones “nola” –por no la tengo—y “Late”, por la tengo.

Este año con el álbum del mundial  --elaborado por la firma italiana Latini—la situación se complicó un poco porque son 48 los equipos participantes, con lo cual hay que juntar 980 figuritas para llenar 112 páginas.

Es entonces que entró en juego una aplicación creada por un joven rosarino, frustrado por no completado el álbum de Qatar 2022 por falta de cuatro figuritas.

Figuri.app es una aplicación que utiliza inteligencia artificial y geolocalización para conectar a los coleccionistas que tienen coincidencia en sus búsquedas. Cada usuario carga las figuritas que tiene y las repetidas. El sistema detecta cuáles son las faltantes y conecta a las personas para intercambiarlas. StickerSwap es otra aplicación similar, donde dos usuarios se dan like y hacen “match”, se abre un chat para coordinar el encuentro. Hay además aplicaciones para ordenar las figuritas, dar de baja las que se van consiguiendo, tener a la vista las que faltan.

La tecnología viene a ayudar, transforma las situaciones en más eficientes, reemplaza funciones cognitivas y facilita las cosas. En el camino van quedando usos y costumbres, modismos y formas que las nuevas generaciones ni llegaron a conocer, para muchos ellos el presente es el futuro que muchos vimos en series de TV.

Las figuritas

El primer álbum oficial de la FIFA fue el del mundial 1970. Las figuritas ni siquiera eran autoadhesivas, había que pegarlas con plasticola, y la copa era otra, la Jules Rimet que finalmente quedó en poder de Brasil.

El primer álbum oficial

En cada mundial la oferta fue mejorando. Las hubo brillantes, con fondo oro, se sumaron estadios y escudos.

Siempre hubo figuritas difíciles, una estrategia del fabricante para que el juego dure más, resulte más entretenido, genere el intercambio y, claro, sea más rentable.

Una pérdida irremediable en el mundo de las figuritas es que se ha perdido el juego. Jugar a las figuritas fue parte de la infancia de varias generaciones, la tapadita, el espejito, el chupi el puchero. Era divertido pero también tenía una cuota de adrenalina porque se ganaba o se perdían figuritas, era el mundo de las apuestas en épocas pérdidas.

La difícil de 2026, la 00 de Panini

Lo que queda

Más allá de aplicaciones, dorados y gps, una magia sigue intacta: la emoción de abrir el paquete, la ansiedad, la expectativa, la alegría de encontrar la figurita que falta. Hay además una comunión que se genera entre padres e hijos, entre nietos y abuelos. Un objetivo, llenar el álbum, una búsqueda que exige paciencia y dedicación. Magia en estado puro.