Giuliana y Lionel, los campeones bahienses que sueñan en grande con la gimnasia aeróbica deportiva
Los jóvenes se preparan para representar al país en torneos internacionales, como el Sudamericano, el Mundial y un Panamericano.
Subjefe de la Sección Deportes con especialización en temas deportivos. Más de 30 años comentando fútbol y otro tipo de actividades; además de haber realizado coberturas en todo el país con la incursión de los elencos bahienses en la elite del fútbol nacional. También coberturas del seleccionado Argentino en acontecimientos como Copa América y amistosos internacionales.
La gimnasia aeróbica deportiva les exige precisión, potencia física, coordinación y una enorme capacidad de concentración. Pero para los bahienses Giuliana Lorenzetti y Lionel Márquez, además, significa la posibilidad de cumplir un sueño que hasta hace poco parecía lejano, como es representar a la Argentina en las competencias más importantes de la disciplina.
Los jóvenes atletas del Gimnasio Active local atraviesan uno de los momentos más destacados de sus carreras luego de consagrarse campeones nacionales en Mendoza y obtener la clasificación para tres compromisos internacionales de primer nivel, como son el Campeonato Sudamericano, el Campeonato Mundial y el Campeonato Panamericano.
La clasificación adquiere un valor todavía mayor si se tiene en cuenta que éste es el primer año que ambos compiten juntos como dupla mixta. En poco tiempo lograron construir una conexión deportiva que les permitió imponerse frente a parejas con más experiencia y alcanzar el título nacional en la categoría Junior.
“Es algo emocionante y hermoso. Todo esto es nuevo para mí en esta modalidad”, contó Giuliana (16 años), quien ya había tenido una experiencia internacional individual en un Panamericano, aunque nunca había afrontado una temporada de estas características junto a un compañero.
El calendario no dará respiro. El primer compromiso será el Sudamericano, que se disputará entre el 7 y el 11 de julio en el CeNARD, en Buenos Aires. Luego llegará el Mundial, en septiembre en Pamplona, España, y el Panamericano se desarrollará en noviembre en Aracaju, Brasil.
Lejos de relajarse después del logro conseguido en Mendoza, ambos intensificaron la preparación para llegar de la mejor manera a cada competencia.
“Estamos practicando todos los días la coreografía y los elementos. Vamos a presentar la misma rutina que hicimos en Mendoza, pero mucho más pulida, porque en estos torneos se trabaja hasta el más mínimo detalle”, explicó Giuliana.
La gimnasia aeróbica deportiva tiene una particularidad, ya que cada movimiento cuenta. Una punta de pie mal ejecutada, una rodilla que no alcanza la extensión adecuada o una leve descoordinación pueden traducirse en una penalización importante por parte de los jueces.
Para colaborar para hacer realidad el sueño de los chicos se pueden comunicar al alias giuli.lioalmundial, dirigirse al Gimnasio ACTIVE (Brikcman esquina Undiano) o llamando al número 291-5092756.
Por eso gran parte de los entrenamientos están destinados a perfeccionar detalles que para el público suelen pasar inadvertidos.
“Hay que buscar mucha perfección. Si hay descoordinación o errores técnicos te bajan muchos puntos. Por eso entrenar y comunicarse es tan importante”, dijo Lionel (15 años).
La sincronización es precisamente uno de los aspectos centrales en la modalidad de dupla. Durante poco más de un minuto y medio, ambos deben ejecutar una coreografía de alta intensidad física con movimientos perfectamente coordinados.
“Siempre hablamos sobre lo que podemos mejorar. Nos comunicamos constantemente y tratamos de ayudarnos entre los dos para que la coreografía salga cada vez mejor”, señaló el joven gimnasta.
La relación entre ambos fue clave para el crecimiento deportivo que mostraron durante el año. Aunque ya se conocían desde antes, fue recién esta temporada cuando comenzaron a entrenar juntos como dupla.
“Vimos que teníamos la misma energía y empezamos a trabajar juntos. Creo que eso ayudó mucho para que las cosas se dieran de esta manera”, contó Lionel.
Más allá de la preparación técnica, los deportistas también trabajan el aspecto mental. La presión de competir ante jueces internacionales y frente a los mejores exponentes del continente y del mundo puede jugar un papel determinante.
“Tratamos de disfrutar. Lorena nos transmite mucha confianza y entre nosotros también nos ayudamos a estar tranquilos. Intento que la sonrisa y la postura salgan naturalmente porque se nota cuando lo estás disfrutando”, contó Giuliana.
La entrenadora Lorena Phordoy aparece como una figura fundamental en el crecimiento de ambos.
En el caso de Giuliana, la historia con la gimnasia comenzó cuando apenas tenía siete años. Después de probar diferentes actividades deportivas sin encontrar una que la convenciera, llegó a la gimnasia aeróbica por una casualidad.
“Mi mamá conocía a Lorena desde la secundaria. Probé varios deportes y ninguno me terminaba de gustar. Cuando empecé gimnasia aeróbica me encantó y ya no dejé”, reveló.
Hoy, aunque admite sentir algo de nervios por representar a Bahía Blanca en competencias internacionales, intenta mantener la calma siguiendo un consejo que escucha desde siempre en su familia.
“Tranquilidad, enfocarse en disfrutar y pasarla bien”, puntualizó.
Lionel, en cambio, desembarcó en la disciplina desde otro ámbito artístico y deportivo, como es la danza.
“Yo venía de bailar. Quería aprender algunos trucos y Lorena me dijo que veía potencial en mí para este deporte. Empecé a ver lo que hacían las chicas, me sorprendió y me dieron ganas de probar”, dijo.
Aseguró que vive esta etapa con una mezcla de felicidad, emoción y expectativas.
“Estamos intentando no ponernos nerviosos para que salga lo mejor posible, entrenando con mucha onda y con mucha emoción por todas las cosas que nos están sucediendo”, expresó.
Una de las claves del éxito de la dupla, según sostuvo, es la relación que construyeron dentro y fuera de la pista. Aunque ya se conocían previamente, este año comenzaron a trabajar juntos y rápidamente encontraron una dinámica positiva.
“Vimos que teníamos la misma energía”, subrayó.
Desde entonces, la comunicación se convirtió en una herramienta central de su preparación.
“Hay que buscar mucha perfección. Una descoordinación ya vale mucho y te bajan muchos puntos”, explicó, razón por la cual considera que el diálogo permanente durante los entrenamientos es tan importante como el trabajo físico.
Finalmente, Lionel destacó el apoyo incondicional de su familia y de la comunidad, que colabora en las distintas iniciativas destinadas a reunir fondos para costear los viajes internacionales.
“Vendemos rifas, hacemos combos, vamos a organizar un bingo y recibimos ayuda de mucha gente que nos acompaña. Todo eso significa muchísimo para nosotros”, concluyó.