Seguirá en la cárcel un hombre que fue viral por su violencia de género
Germán Ocampo cumple dos años de prisión por golpear a su expareja en el camino desde Pehuen Co a Bahía Blanca.
Pese a ser condenado a una pena baja, de dos años de prisión y de estar en plazo temporal de recibir el beneficio requerido, la Justicia confirmó el rechazo de la libertad condicional a un hombre sancionado por violencia de género.
El fallo, que había sido dictado por el juez de Ejecución Penal Claudio Brun, fue confirmado en los últimos días por la Sala I de la Cámara Penal de Bahía Blanca.
Esto quiere decir que Germán Ezequiel Ocampo, de 34 años, deberá continuar detenido en la cárcel de Saavedra. Está en esa condición desde el 6 de marzo del año pasado y la pena se le vence el 5 de marzo de 2027.
La acción delictiva de Ocampo se hizo viral a partir de la denuncia que hizo, mediante las redes sociales, la hija de su expareja (la víctima tenía 45 años en ese momento), que fue blanco del brutal suceso.
Luego de la difusión del caso a través de las distintas plataformas y los medios de comunicación, el caso llegó a la fiscalía y la Justicia ordenó un allanamiento en la casa de Ocampo, en Roca al 700, donde finalmente fue detenido y se secuestraron elementos de prueba.
Además de los golpes que sufrió la mujer, que le provocaron traumatismos en el rostro y la rotura parcial de algunos dientes, se constató que fue blanco de una amenaza de muerte con una cuchilla que fue secuestrada durante el operativo.
La defensa de Ocampo apeló el rechazo de Brun a otorgarle la libertad condicional, al argumentar que la decisión "vulneraba los principios de legalidad, reserva y derecho penal de acto, al entender que la decisión se sustentó en valoraciones sobre su personalidad, y no en datos objetivos de su conducta".
Alegó arbitrariedad en la valoración de los informes técnicos y remarcó que el requisito temporal para el beneficio estaba cumplido y que, dada la corta duración de la pena, la permanencia en regimen cerrado de prisión "podría resultar contraproducente para su resocialización".
Los camaristas Gustavo Barbieri y Christian Yesari rechazaron esos argumentos y decidieron que Ocampo continuara preso.
Opinión desfavorable
La Cámara sostuvo que para aplicar la libertad condicional se impone, entre otros requisitos, que el interno posea la opinión favorable de los equipos interdisciplinarios que intervienen en la evaluación y tratamiento de la ejecución de la pena.
Los jueces remarcaron que, más allá de que dichos informes "no son vinculantes", el juez puede apartarse o no de esas conclusiones.
Los peritos concluyeron que Ocampo refirió "haber mantenido una relación de pareja caracterizada por dinámicas de alta conflictividad", lo cual lo define como "una relación tóxica", con peleas que se resolvían mediante "episodios de violencia física y verbal".
"Manifiesta que dicha modalidad vincular se encuentra fuertemente arraigada en su historia y en su forma de concebir la
masculinidad, la cual reconoce haber construido a partir de patrones culturales tradicionales y mandatos asociados a la masculinidad hegemónica", agregaron.
Los mismos analistas observaron que presenta "dificultades en la regulación de impulsos y en la expresión simbólica de los afectos", con un modo de afrontar los conflictos centrado en "el control y la imposición".
En el contexto intramuros aclararon que mantiene una conducta adaptada y respetuosa de las normas, con predisposición a participar en las actividades tratamentales.
"Sin embargo, los procesos de elaboración subjetiva respecto de la violencia ejercida se encuentran en una etapa inicial, requiriendo intervenciones continúas orientadas a la responsabilización y al desarrollo de recursos de autocontrol y empatía", afirmaron los peritos.
En ese sentido, sugirieron la inclusión del condenado en "dispositivos psicoterapéuticos individuales y grupales con eje en la revisión de los modelos de masculinidad, la gestión emocional y la deconstrucción de patrones de poder", así como en programas específicos de "abordaje de la violencia de género".
En definitiva, los jueces observaron reparos de orden psicológico en algunos aspectos de su personalidad y decidieron no otorgarle la libertad.
Antecedente condenatorio
Lesiones. Además de la agresión a su expareja, Germán Ezequiel Ocampo cuenta con otra sentencia condenatoria, por lesiones leves agravadas cometidas en abril de 2021 y por las cuales recibió pena de prisión en suspenso de parte del Juzgado en lo Correccional Nº 2.
Unificación. Con la última condena del Juzagado en lo Correccional Nº 4 -por los delitos de lesiones agravadas, amenazas agravadas y privación ilegítima de la libertad-, se le unificaron las penas y le quedó una sanción a dos años de prisión de cumplimiento efectivo, que actualmente purga en la Unidad Penal Nº 19 de Saavedra.
Firmeza. La sentencia unificada adquirió firmeza el 18 de junio del año pasado, con lo cual el hombre quedó a disposición de uno de los Juzgados de Ejecución Penal de nuestra ciudad.
Perfil. Ocampo tiene 34 años y su último domicilio figura en la calle Roca al 700 de nuestra ciudad. Según el expediente judicial, se dedica a la reparación de equipos de refrigeración.