Nuevo reclamo para la expropiación del predio de una empresa icónica de la zona
Se trata de la recordada aceitera LOH, en Huanguelén. Llegó a tener casi 200 empleados y distintas sedes en el sur de nuestro país.
Un nuevo intento para que se lleve a cabo la esperada expropiación de los terrenos y edificios de una de las empresas emblema de nuestra región se está llevando a cabo en el ámbito legislativo de la provincia de Buenos Aires.
Esta vez, la iniciativa se canaliza a través de un proyecto de ley que propone prorrogar la vigencia de la Ley N° 14.602, normativa que en su momento declaró de utilidad pública y sujeto a expropiación el predio de La Oleaginosa Huanguelén (LOH).
Básicamente, la propuesta presentada por la senadora radical Nerina Neumann intenta evitar la caída de la herramienta legal necesaria para concretar la recuperación de un espacio histórico y estratégico para la comunidad de Huanguelén, que desde hace años reclama una solución definitiva sobre el futuro del predio.
Actualmente, el predio de la ex LOH se encuentra en un marcado estado de deterioro, lo que representa riesgos para la seguridad y la salubridad pública. En ese sentido, la autora del proyecto remarcó la necesidad de que "el Estado provincial avance de manera concreta con el proceso expropiatorio y permita recuperar ese espacio para fines comunitarios, productivos, culturales o recreativos".
Incluso, desde la localidad señalan que el predio ubicado en la esquina de la avenida Alfredo Gahan, General Manuel Belgrano y calle 12 se encuentra en un creciente estado de abandono y con un serio problema de roedores que preocupa a toda la comunidad. Hace unos años, durante la intendencia de Roberto Palacio (PRO), el municipio había anunciado la toma de posesión del predio, pero posteriormente no se avanzó en los pagos correspondientes.
"Se trata de un lugar que forma parte de la identidad productiva y social de Huanguelén. No podemos resignarnos al abandono", sostuvo Neumann.
El reclamo coincide con el llevado a cabo desde el Concejo Deliberante de Coronel Suárez, donde concejales del bloque UCR Nuevos Aires presentaron un proyecto de resolución expresando su apoyo a la iniciativa y solicitando el pronto tratamiento del expediente en la Legislatura bonaerense.
"La comunidad de Huanguelén merece que este tema deje de postergarse. Tenemos que transformar un símbolo del abandono en una oportunidad de desarrollo para el pueblo", comentó.
La ley de expropiación original, N° 14.602, sancionada en 2014, dispuso la transferencia del inmueble al municipio de Coronel Suárez para desarrollar proyectos culturales, deportivos y de esparcimiento, preservando su valor histórico. Pese a los años transcurridos y a las gestiones realizadas por las autoridades municipales —quienes han manifestado reiteradamente su interés e incluso han mantenido un compromiso presupuestario para afrontar el pago del avenimiento expropiatorio—, el proceso no ha podido concretarse.
"La población en su conjunto reclama una solución definitiva que permita recuperar un espacio céntrico de gran valor simbólico y funcional. La reutilización de estas instalaciones no solo permitiría saldar una deuda con la historia de la localidad, sino también ofrecer a sus ciudadanos un nuevo espacio de encuentro y desarrollo", sostuvo la legisladora.
El proyecto impulsado en el Senado de la provincia da continuidad a una gestión legislativa iniciada por el exdiputado provincial y actual presidente de la UCR a nivel bonaerense, Emiliano Balbín, quien había presentado una iniciativa similar en la Cámara de Diputados bajo el expediente D-305/23-24.
En este marco, la iniciativa de Neumann prorroga por cinco años, a partir de su vencimiento, la vigencia de la Ley 14.602, prorrogada por la Ley 15.196.
"El Poder Ejecutivo, a través de sus organismos competentes, deberá arbitrar las medidas conducentes para la efectiva concreción del avenimiento expropiatorio y la toma de posesión del inmueble, en un plazo no mayor a ciento ochenta (180) días a partir de la promulgación de la presente", señala el proyecto.
Fundamentos
Entre los fundamentos, el proyecto de la senadora de la Sexta Sección recuerda que la firma LOH fue fundada en 1943 y se constituyó en un pilar para el desarrollo económico y social de Huanguelén, llegando a emplear a 186 personas de forma directa en su apogeo, sin contar los numerosos puestos de trabajo indirectos que generaba.
Su producción incluía aceites, jabones, detergentes y jugos, y era reconocida en todo el país, consolidándose como un emblema del empuje industrial de la región.
Sin embargo, tras la crisis de 2001, la planta cesó sus actividades y, luego de un breve período de explotación por parte de una firma foránea, fue cerrada definitivamente, iniciándose un proceso de desguace que la comunidad y el Concejo Deliberante de Coronel Suárez intentaron detener.
La firma propietaria acumuló, además, importantes deudas por tasas municipales e incurrió en prácticas que generaron reclamos ambientales.
En la actualidad, señala el texto, el predio se encuentra en un estado de abandono total y calamitoso, lo que representa un severo riesgo para la seguridad y la salubridad pública, con peligro de derrumbes, proliferación de plagas y riesgo de incendios, lo que ha motivado la intervención de las autoridades locales.
"Este estado de abandono prolongado constituye un incumplimiento flagrante de la función social de la propiedad, principio rector consagrado en el artículo 31 de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires. Ello refuerza la legitimidad y la urgencia de la acción del Estado para recuperar el inmueble en beneficio de toda la comunidad", sostuvo la senadora.
El botellón con etiqueta amarilla
La Oleaginosa de Huanguelén comenzó a funcionar en 1943, pero su época de gloria puede segmentarse en las décadas del 70 y del 80. Por entonces, la firma consiguió un reconocido prestigio con sedes en todo el sur del país.
En la sede del boulevard Gahan se molía todo el año, se fraccionaba y, finalmente, se repartía en algunos de los ocho camiones propios que llegó a tener la firma.
Muchos todavía recuerdan el botellón de vidrio, con etiqueta amarilla, de girasol puro; Acendrado, que era una segunda marca, de un aceite mezcla, y la presentación con etiqueta verde, con cortes de mezcla del 10% de oliva, o la etiqueta roja, con las mismas características. En el mercado, inclusive, se llegó a comercializar una tercera marca: Huanguelén.
También se manufacturaba jabón en polvo y en barra, en panes e, incluso, detergente. A principios de los 80 se llegó a fraccionar jugo de naranja y de pomelo, utilizando como materia prima los productos Pindapoy.