Prescribió la condena por secuestro a un expolicía que estuvo prófugo una década
El Tribunal Oral Federal de nuestra ciudad decretó extinguida la pena que le impusieron a Osvaldo Germán Muzi por un hecho registrado a principios de 2004.
La causa contra tres expolicías bonaerenses sentenciados por el secuestro extorsivo de un hombre en nuestra ciudad tiene una particularidad: dos de ellos lograron eludir a la Justicia y “cumplieron” su pena en la clandestinidad.
Osvaldo Germán Muzi y Héctor Raúl Minghetti lograron mantenerse prófugos el tiempo necesario para que las penas se extinguieran y puedieran volver a caminar por la calle sin temor a la aparición de un patrullero o la interceptación en algún operativo.
Respecto de Muzi, el Tribunal Oral Federal de Bahía Blanca, compuesto por los jueces Sebastián Foglia, Ernesto Sebastián y José Fabián Asís, declaró días atrás la prescripción de la sanción a diez años de prisión que recibió en 2016.
Del mismo modo, los magistrados establecieron dejar sin efecto la rebeldía y la orden de captura que pesaba sobre su persona.
Idas y vueltas
El camino de Muzi en la Justicia tuvo decisiones que lo alegraron, pero también de las otras.
Junto a Minghetti y Juan Pablo Ibáñez fueron imputados por el secuestro extorsivo de Omar Héctor Resola, cometido el 23 de enero de 2004 en la zona de la avenida Alem al 1300.
A Resola, sobre quien existía una orden de captura y fue interceptado por los tres policías, lo redujeron y obligaron a subir a un Peugeot 504 blanco.
Recién fue liberado cuando la esposa pagó su rescate.
A la mujer le habían pedido 25 mil pesos, aunque finalmente pudo reunir y abonar 14 mil.
Eso le permitió a Resola seguir en libertad, aunque su familia, al poco tiempo, presentó una denuncia para dar a conocer el grave hecho.
En julio de ese año, por orden de la Justicia Federal, Muzi e Ibáñez fueron detenidos y alojados en la Unidad Penal Nº 37 de Barker.
El 24 de noviembre de 2005, el Tribunal Oral Federal local los absolvió y dispuso que recuperaran la libertad bajo caución juratoria.
Un año después, la Cámara Federal de Casación Penal anuló la decisión y ordenó llevar adelante un nuevo debate.
El 7 de diciembre de 2007, con la integración de nuevos jueces, ambos sujetos fueron sentenciados a 5 años de prisión y una inhabilitación especial por diez para ejercer un empleo o cargo público como cómplices secundarios de secuestro extorsivo agravado.
Ese fallo fue apelado por ambas partes (fiscalía y defensas) y el 25 de agosto de 2008 intervino nuevamente Casación, determinando una sanción de 11 años de cárcel para los procesados y la inhabilitación por el mismo tiempo, considerándolos coautores del delito imputado.
Pero el recorrido no terminó allí, porque el 5 de febrero de 2013, la Corte Suprema de Justicia de la Nación hizo lugar a un recurso de queja y dejó sin efecto la sentencia.
Por último, Casación volvió a modificar la pena y la redujo a 10 años.
Esa resolución quedó firme el 16 de febrero de 2016, cuando la Corte desestimó un último recurso intentado por el defensor y dispuso la detención de Muzi.
Ausencia
El expolicía no pudo ser hallado, por lo que la Justicia lo declaró en rebeldía y elevó la orden de captura.
Pese a esto, el sujeto logró mantenerse prófugo a lo largo de una década y evitar regresar a la cárcel.
Por último, el Registro Nacional de Reincidencia le informó al Tribunal bahiense que el individuo no cuenta con antecedentes posteriores a la condena, por lo que no se produjeron circunstancias que evitaran la prescripción y la dejaran sin efecto.