Empleados de Comercio salió al cruce del presidente del Concejo Deliberante rosaleño
A través de un comunicado, la Asociación cuestionó con dureza las declaraciones de Pablo Gómez sobre la "prepotencia sindical" y las calificó como estigmatizantes.
La Asociación Empleados de Comercio de Punta Alta manifestó su rechazo a los dichos del presidente del Honorable Concejo Deliberante de Coronel Rosales, Pablo A. Gómez, quien había cuestionado el accionar sindical con expresiones como “no más rehenes de la prepotencia sindical”.
A través de un comunicado, la entidad gremial calificó las declaraciones como “conceptos cargados de prejuicio, desconocimiento y oportunismo político”, y sostuvo que ese tipo de expresiones constituyen una falta de respeto hacia los trabajadores organizados.
El pronunciamiento se da en respuesta a la postura pública del titular del cuerpo deliberativo rosaleño, difundida en las últimas horas, en la que cuestionó medidas sindicales y planteó la necesidad de garantizar la “libertad de trabajo”.
Desde el gremio mercantil consideraron que ese enfoque “estigmatiza deliberadamente” a quienes representan y defienden derechos laborales, en un contexto que describieron como “cada vez más difícil” en términos económicos. En esa línea, remarcaron que la defensa del empleo y las condiciones laborales no puede desvincularse de la organización sindical.
Además, señalaron como “llamativo” que sectores que —según indicaron— no se pronunciaron frente a la pérdida del poder adquisitivo, los despidos o el cierre de comercios, adopten ahora una postura centrada en la defensa de la libertad laboral.
Para la Asociación, ese concepto debe estar vinculado a “salarios dignos, condiciones justas y respeto por los derechos conquistados”, y no a discursos que —afirman— buscan debilitar la representación gremial.
En el comunicado también rechazaron las acusaciones de supuestas prácticas de “extorsión” o de freno al desarrollo, y defendieron el rol histórico del sindicalismo como impulsor de derechos laborales. “El movimiento obrero no es un obstáculo, sino la columna vertebral del desarrollo”, señalaron.
Finalmente, exhortaron a Gómez a “abandonar la confrontación discursiva” y a asumir su rol institucional con responsabilidad, promoviendo —según plantearon— políticas orientadas al empleo genuino, el desarrollo local y la justicia social.
"Porque cuando se ataca al sindicalismo, no se ataca a dirigentes: se ataca directamente a los trabajadores", concluyeron.