El último Olimpo-Dublin y el recuerdo de un “León” que está entre los mejores “5” de la Liga del Sur
Susana es la única hija de Armando, un “centrojás” histórico del aurinegro, que salió 7 veces campeón con esa camiseta y que fue evocado, cómo capitán eterno, ídolo y crack, en el programa El Diario Deportivo.
El sábado, en cancha de Liniers y por la fecha 7 del torneo Apertura de la B, Olimpo y Dublin se volverán a enfrentar oficialmente en la Liga del Sur después de casi 78 años. ¿Cómo? Sí, la última vez que estuvieron cara a cara en una competencia local fue el 31 de octubre de 1948, victoria del aurinegro 8-2 en el “nuevo” estadio Roberto Carminatti.
Y una historia lleva a la otra, porque la gran figura de aquella tarde a puro gol, fue el capitán y volante central olimpiense Armando Rafael Léon, fallecido en 1999 antes de cumplir los 80 años.
La crónica de La Nueva Provincia de ese día se refiere a un “5” multifacético y patrón de un equipo que iba al frente y que convertía mucho, pese a que en esa temporada no se alzó con el título, que quedó en manos de Liniers, en ese entonces dueño del clásico del centro en la reñida lucha de épicas epopeyas con el conjunto de avenida Colón y Angel Brunel.
Armando León (foto) fue el “jefe” de ese Olimpo que después obtuvo siete campeonatos seguidos: 1949, 50, 51, 52, 53, 54 y 55 (todos los que obtuvo en su carrera).
Su trayectoria, siempre en base a los datos estadísticos aportados por Eduardo "Cocho" López, se extendió entre 1937 y 1956, durante 14 años consecutivos fue participe de los distintos seleccionados liguistas y es el duodécimo jugador aurinegro con más presencias en la vida del club: 242 partidos.
Los números hablan por sí solos. Aunque hay otro dato: 14 días después de aquel atropello futbolístico contra Dublin, nació su única hija, Susana, quien hoy lo recordó como invitada --en vivo-- en el programa El Diario Deportivo, que se emite, de lunes a viernes, de 14 a 15, por La Nueva Play.
“A mi papá lo tengo presente siempre, y solo una vez me acuerdo de haberlo visto jugar. Yo tendría unos 7 años, estaba con mi mamá en la esquina de la entrada principal a la cancha de Olimpo, ahí donde antiguamente se encontraba el túnel…”, alcanzó a decir antes de emocionarse.
Como pudo siguió: “Cuando mi papá salió y me agarró la mano del otro lado del alambrado sentí ese ´hijita siempre vas a estar bien´ que me repitió en cada etapa de mi crecimiento. Ese fue un gesto más de todo lo que me enseñó, con valores y ejemplos, en una vida donde no me hizo faltar nada”, contó Susana, socia vitalicia del aurinegro, Ingeniera en Agronomía y ex docente de la UNS.
“Fue un excelente papá, nunca se enojaba, no era de insultar cuando íbamos a la cancha y solo una vez se quiso agarrar a trompadas para defenderme de un muchacho que se quería sobrepasar conmigo”, relató esta mujer de 77 años bien llevados, locutora, periodista deportiva, perito en el poder judicial de nuestra ciudad y secretaria deportiva, tesorera y permanente colaborada durante casi dos décadas en el club de sus amores, cuya sede siempre le quedó cerca por vivir en la primera cuadra de calle San Martín.
Aclara que le gusta el fútbol 8aunque jugó al básaquet), que es hincha de Boca y que cuando ve a Leandro Paredes, actual volante central xeneize, se imagina a su “viejo” corriendo detrás de la pelota, actuando por amor a la camiseta, como en aquellos años, donde Armando solo se podía comprar “algo” para comer después de cada partido por la “vaquita” que le hacían sus compañeros.
Un mediocampista de lujo, que jugó un año en Chacarita (1943), un partido en Villa Mitre (fue de refuerzo para la Copa República de 1944) y que sumó, entre Olimpo y la Selección liguista, 329 cotejos y 45 goles. Un crack de viejas épocas.
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