Crimen en barrio Miramar: los vecinos reclaman más seguridad
El viernes fue asesinado un joven de un disparo por una disputa entre bandas. Poco antes, la gente del sector había tenido una reunión para pedir mayor presencia policial.
El asesinato ocurrido el viernes en el barrio Miramar volvió a poner en primer plano un reclamo que, según aseguran los vecinos, lleva tiempo sin respuestas: mayor presencia policial y medidas concretas para frenar la inseguridad. Elba Gutiérrez y Mabel Moya, presidenta de la sociedad de fomento, expresaron su preocupación.
El caso que conmocionó al barrio tuvo un dato que, para las vecinas, resulta tan doloroso como revelador: horas antes del crimen, la abuela de la víctima había pedido ayuda en una reunión comunitaria. “La vimos llorando, rogando por seguridad. No puede ser que tengamos que llegar a ese límite para pedir algo que es un derecho”, relató Gutiérrez en diálogo con el programa Panorama, por LU2.
Según explicaron, el reclamo por mayor presencia policial no es nuevo. “Hemos pedido rondines muchas veces, en distintas reuniones, pero no los vemos”, insistieron. Si bien señalaron que en las últimas horas se registró algún movimiento policial, remarcaron que la necesidad es constante, tanto de día como de noche.
Moya sostuvo que la problemática no distingue sectores dentro del barrio. “Pasa tanto en la parte de arriba como en la de abajo. Es generalizado”, afirmó. Además, vinculó la situación con un contexto social más amplio, atravesado por la falta de trabajo y el consumo problemático en jóvenes. “Es muy triste porque son chicos que uno vio nacer y crecer. Muchos tienen familia y terminan en esto, en lo que parece ser la salida más fácil”, expresó.
En ese sentido, las vecinas también advirtieron sobre la presencia de consumo y posible venta de drogas en la zona, aunque reconocieron no poder precisar detalles. “Se ve, y en gran parte involucra a jóvenes”, indicaron.
Otro de los puntos mencionados fue el rol de los espacios comunitarios. La abuela de la víctima participa en un comedor barrial que asiste a familias con viandas, reflejando una realidad social compleja que, según las entrevistadas, también influye en el aumento de la inseguridad.
“Lo que pedimos es que la policía se acerque más y que haga los rondines como corresponde. Es un reclamo que venimos sosteniendo hace tiempo”, concluyeron.