Bahía Blanca | Domingo, 29 de marzo

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“Casa del horror”: le bajaron la pena al padre que abusó de sus dos hijas

Casación también benefició al padrino de una víctima. El impactante caso se conoció hace tres años en Punta Alta.

El Tribunal Casación Penal bonaerense redujo las penas dictadas en Bahía.

El Tribunal de Casación Penal redujo sensiblemente la fuerte pena que había sufrido un hombre acusado de abusar durante varios años a sus dos hijas pequeñas, en un caso que conmocionó a Punta Alta y se conoció como la "Casa del horror".

Al aceptar una apelación del abogado Ramón De Dios, defensor del acusado -un suboficial de la Armada a quien no se identifica para preservar a las víctimas-, los jueces de la Sala I del cuerpo platense redujeron la sanción de 42 años de prisión a 30.

De la misma manera bajaron (de 24 a 20 años) la condena al padrino de una de las chicas, que al igual que el otro hombre también fue responsabilizado por violar a la madre de ambas niñas, a quien dormían mediante el uso de sedantes.

Ambos habían sido declarados culpables por un jurado popular de los aberrantes delitos cometidos en la vecina ciudad -entre 2011 y 2019- y sentenciados por la jueza técnica Claudia Fortunatti, del Tribunal en lo Criminal N° 2.

El fiscal Marcelo Romero Jardín, durante el juicio.

Una abuela de las menores había sido declarada no culpable en el debate y, a su vez, se desistió de acusar a un tío que también había llegado procesado a esa instancia.

¿Qué llevó a la reducción de pena por parte de los jueces Daniel Carral y Ricardo Maidana?

Aceptaron uno de los tantos argumentos que planteó la defensa, que consideraba excesiva la sanción, porque algunas circunstancias agravantes ya estaban incluidas en los tipos penales aplicados.

Antes de ello, Casación -a diferencia del defensor- consideró que no había dudas acerca de la culpabilidad de ambos, que el veredicto condenatorio fue consistente y que las premisas fácticas de alguna de las hipótesis de la acusación "se encontraron corroboradas más allá de toda duda razonable".

Luego, el juez Carral, con la adhesión de su colega Maidana, calificó de desproporcionadas las penas.

"Más allá de considerar que no corresponde agregar aspectos atenuantes ni suprimir severizantes, se advierte que se resquebrajó la proporcionalidad entre el desvalor de acción y de resultado, respecto del principio de culpabilidad", sostuvo.

En esa misma línea explicaron que "la sanción a imponer no puede superar la gravedad de la culpabilidad, en tanto debe guardar proporción con el hecho ilícito incriminado".

El padre fue acusado de abuso sexual con acceso carnal -hechos reiterados y en concurso real- doblemente agravados por ser ascendiente de las víctimas y por aprovechamiento de la conviviencia con las menores y el padrino, de abuso sexual gravemente ultrajante, hechos reiterados, en concurso real con abuso sexual con acceso carnal, hechos reiterados.

"No es posible omitir que la ya mencionada proporcionalidad entre el injusto penal y la culpabilidad se altera tanto cuando se fijan penas leves por hechos graves, como cuando la sanción, a pesar de tratarse de eventos sumamente lesivos -como en este caso- se revela desmesurada", agregó.

En consecuencia, Casación evaluó los delitos imputados, las características de los hechos, la participación de los acusados, la escala penal prevista y la pluralidad de víctimas como factores de incidencia para imponerle al padre 30 años de cárcel y al padrino de una de las niñas, 20.

Un calvario

El 24 de mayo de 2023, no solo Punta Alta sino toda la región se vio convulsionada por un allanamiento que fue resultado de una causa judicial que llevaba casi 3 años.

Ese día fueron detenidos los cuatro integrantes de la familia acusados de drogar para prostituir a dos niñas de ese núcleo, desde que tenían 6 y 8 años y durante al menos 8 años.

Se trata del padre, la abuela y el tío paternos, y el padrino de una de las niñas, que también es militar y fue detenido en el edificio Libertad, sede de la Armada, en la Capital.

La historia de horror salió a la luz un día de septiembre de 2020, cuando la madre de las chicas, que para ese momento ya tenían 16 y 18 años, llegó del trabajo y se encontró a ambas hablando, una de ellas muy angustiada. Esa charla derivó en el quiebre y la confesión de las jóvenes y la posterior denuncia de la madre.

Creen que las prostituían

Ampliación. La investigación, a cargo de la UFIJ Nº 14, continuó -sin éxito conocido- para determinar si, tal como se sospechaba, las niñas, además, fueron prostituídas.

Citas. Se cree que la familia bajo sospecha -en particular el padre y el padrino- concretaban citas con hombres mayores de edad para que tuvieran sexo a cambio de dinero.

Droga.  Con el fin de doblegar la resistencia de las menores y asegurar el silencio, también les suministrarían somníferos.