Adecoagro proyecta una gran inversión para ampliar la planta local de Profertil
La compañía evalúa desembolsar hasta USD 2.000 millones para duplicar la capacidad de producción de fertilizantes.
La decisión de Adecoagro de avanzar con una inversión de gran escala en su planta de fertilizantes en Bahía Blanca marca un nuevo punto de inflexión en el mapa agroindustrial argentino.
La compañía analiza destinar entre USD 1.500 y USD 2.000 millones para ampliar la capacidad productiva del complejo que pertenecía a YPF, según confirmó el CEO de Adecoagro, Mariano Bosch, en una entrevista con la revista Forbes durante su participación en Argentina Week en Nueva York.
En términos generales, podría decirse que la compañía apunta a construir una nueva planta, junto a la actual, en la zona de Cangrejales.
El proyecto apunta a duplicar la producción de urea, un insumo clave para la actividad agrícola, en un contexto en el que la demanda regional supera ampliamente la oferta disponible. Actualmente, países como Argentina y Brasil importan millones de toneladas de fertilizantes nitrogenados, lo que abre una ventana para sustituir importaciones y ganar escala productiva.
La iniciativa se apoya en una ecuación cada vez más favorable. El negocio de los fertilizantes está directamente vinculado al gas natural, materia prima esencial para la producción de urea. En ese sentido, el desarrollo de Vaca Muerta aparece como un factor determinante, al garantizar disponibilidad de gas a largo plazo y mejorar la competitividad de proyectos industriales de gran escala
La expansión proyectada por Adecoagro se da en un contexto de reconfiguración del negocio de fertilizantes en la Argentina. La compañía tomó el control de la planta tras la salida de YPF y la canadiense Nutrien, en una operación que marcó un cambio de manos en uno de los activos industriales más relevantes del país. Con este movimiento, el grupo agroindustrial pasó a posicionarse como actor central en la producción de urea, un insumo clave para sostener la productividad del agro.
La planta local se consolida así como un activo estratégico tanto para el abastecimiento local como para la proyección regional. La decisión de YPF de desprenderse de este negocio responde a su estrategia de focalización en el desarrollo de Vaca Muerta, mientras que el ingreso de Adecoagro marca una apuesta por integrar la cadena agroindustrial y sumar valor en la provisión de insumos clave.
El corazón del proyecto es la transformación del gas en fertilizantes, un proceso intensivo en capital pero con alto potencial de rentabilidad en contextos de demanda sostenida. La urea, en particular, es un insumo fundamental para elevar los rindes agrícolas y sostener la competitividad del sector. En la región, la demanda continúa creciendo impulsada por la expansión de la frontera agrícola, mientras que la oferta local sigue siendo limitada.
En este escenario, la posibilidad de ampliar la capacidad productiva en Bahía Blanca no solo permitiría reducir la dependencia de importaciones, sino también posicionar al país como proveedor regional de fertilizantes.
Pampa avanza con su análisis final
A este escenario se suma otro movimiento relevante dentro del mismo segmento. La empresa Pampa Energía evalúa avanzar con la construcción de una planta de urea en Bahía Blanca, en terrenos ubicados en las inmediaciones de la Central Termoeléctrica Luis Piedra Buena, donde ya hizo una reserva de tierras ante el Consorcio de Gestión del Puerto.
El proyecto aún se encuentra en etapa de análisis y la decisión final de inversión sería anunciada en los próximos meses.