Bahía Blanca | Domingo, 22 de marzo

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La incautación de los fósforos Bahía Blanca

En producción desde 1913,la fábrica de fósforos de Adelino Gutiérrez fue allanada por uso indebido de la marca.,

Hace 97 años, en marzo de 1929, fue allanada la fábrica de fósforos propiedad de Adelino Gutiérrez, dueño de las marcas Bahía Blanca y La Morocha.

La historia de esta industria daba de 1921, cuando en la avenida Alem y Casanova abrió la Fosforera del Sud, de Ernesto Cúneo, adquirida un año después por Gutiérrez, propietario de Casa Muñíz. El crecimiento de la empresa llevó a construir modernas instalaciones en Falucho y Neuquén, adonde se mudó en 1927.

En pleno apogeo de producción estaba la empresa cuando en marzo de 1929 enfrentó la curiosa demanda de un particular radicado en la capital federal, quien tenía registrada en la Oficina Nacional de patentes la marca “Bahía Blanca” para fósforos.

Como consecuencia de esa denuncia la justicia había decidido el secuestro de toda la mercadería que llevara ese nombre. Con los inspectores en su fábrica, Gutiérrez manifestó que reservaba sus derechos pero no opuso dificultad a la diligencia.

El secuestro resultó por demás engorroso porque las cerillas se contaban por millares, mezcladas con la marca Morocha. Gutiérrez comentó no conocer la cantidad de cerillas y los invitó a contarlas. Finalmente los embargantes hicieron un cálculo tentativo y dejaron la mercadería en la fábrica.

Terminada esa gestión, los inspectores comenzaron a recorrer kioscos y almacenes, incautando  todas las cajas de fósforos de esa marca.

Al día siguiente Gutiérrez hizo su descargo, presentó documentación y el juzgado decidió intimar al denunciante a realizar un depósito de 20 mil pesos, equivalente a la mercadería incautada, quedando hasta entonces paralizada la acción judicial.

Prueba de lo engorroso de la causa es que la fábrica resignó la marca y continuó trabajando únicamente con Morocha.

Adquirida en 1939 por capitales foráneos, los nuevos propietarios se encargaron de desmantelarla.