Arrancó el otoño, pero el clima político sigue candente
La columna semanal del corresponsal de La Nueva. en la capital de la provincia.
Nuevas encuestas indican que la imagen presidencial de Javier Milei entró en un nivel de desaprobación que no para de bajar y que amplía la tendencia negativa, en medio de un contexto de revelaciones en torno del caso de la criptomoneda $Libra y del creciente malestar generado por el viaje de la esposa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, durante una gira oficial a los Estados Unidos.
El Gobierno parece empantanado en su propia grieta interna, mientras intenta correr el foco mediático de los escándalos que salpican de lleno al elenco libertario.
La antipática coyuntura trepó a un escalón preocupante para el oficialismo, que no logra revertir la tendencia inflacionaria ni mejorar el poder adquisitivo, pese a que ya transitó más del 56% de su período en la Casa Rosada, lo que naturalmente empieza a modificar ciertas expectativa que, al menos hasta hace un tiempo, aún circulaban en buena parte de la sociedad argentina.
Este escenario aparece bajo la lupa gubernamental bonaerense ya que en los principales despachos platenses entienden que el creciente malestar social debe canalizarse políticamente antes de que se termine evaporando.
En tiempos donde se cuestiona el diálogo entre quienes piensan distinto en términos políticos, sería una mirada “parcial e incompleta” no advertir señales de agotamiento ente los bonaerenses, señalan algunos históricos observadores de los vaivenes políticos provinciales y nacionales.
Mientras tanto, y a pesar de la desorientación interna por diferencias públicas entre ministros y dirigentes cercanos al gobernador Axel Kicillof y referentes de La Cámpora que defienden con uñas y dientes la situación judicial de Cristina Kirchner, se registraron ciertos “gestos de reconciliación política”, destinados a reparar una relación maltrecha por conflictos, reproches y falta de entendimientos básicos.
En se sentido, repentinamente, Kicillof y varios de sus ministros salieron a reclamar por la liberación de la exmandataria cuando tuvo que ir a declarar a los tribunales federales de Comodoro Py en el marco de la causa de la Cuadernos. El pronunciamiento fue leído por muchos en clave política, como una forma de apaciguar los reclamos del camporismo.
Fue el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, el portavoz a la hora de señalar la “doble vara” con la que trabaja la Justicia, al considerar que existe un trato desigual con la expresidenta, al tiempo que pidió mayor celeridad con las investigaciones en torno al presidente Milei y $Libra.
Sin dudas, la disputa entre funcionarios y dirigentes de la coalición oficialista demuestran que la dinámica interna del PJ continúa siendo relevante en la agenda nacional. “Si no empezamos a construir una alternativa con un mensaje esperanzador que pueda superar las consecuencias del actual modelo nacional, vamos a tener Milei por cuatro años más”, afirman en las diagonales.
Tras su reciente encuentro con CFK, el diputado Miguel Pichetto llegó hasta La Plata junto al armador político Emilio Monzó, con la intención de seguir erigiendo los primeros cimientos para el armado de un gran frente “anti Milei”, capaz de incluir a peronistas, radicales, libertarios dialoguistas, sectores progresistas y fuerzas provinciales.
En paralelo, la falta de definiciones sobre las comisiones legislativas permanentes en ambas cámaras mantiene estancado el funcionamiento parlamentario, ya que tanto el oficialismo como los bloques de La Libertad Avanza asumieron tener dificultades para definir quiénes van a ocupar los casilleros que les corresponden a cada espacio.
Tanto en el Senado como en Diputados, la intención de Unión por la Patria y sus aliados es dinamizar el tratamiento de proyectos en sesiones ordinarias, algunos de los cuales vienen siendo “cajoneados” desde hace rato. No obstante, esa idea está atada a lo que suceda con el prorrateo y conformación de las comisiones.
Como ocurre crónicamente, los tiempos para cualquier “cierre en general” depende de una seguidilla de acuerdos entre todos los bloques políticos con representación parlamentaria en ambas cámaras.
A priori, todo parece indicar que el oficialismo se quedará con el control de las tres comisiones más relevantes en el funcionamiento legislativo. Se trata, vale recordar, de aquellas denominadas como Presupuesto, Asuntos Constitucionales y Acuerdos y Legislación General.
Y si bien las definiciones en cuanto a las titularidades de las comisiones se darán en un año sin comicios a la vista, paradójicamente algunos de los temas en carpeta podría traer aparejadas algunas reformas electorales importantes en tierras bonaerenses.
Al parecer, los libertarios pretenden las comisiones de Seguridad y también de Reforma Política para empujar la implementación de la Boleta Única de Papel en 2027, tal vez, el objetivo parlamentario más trascendente que impulsa la fuerza de Milei.
También en esa codiciada comisión puede discutirse la continuidad de las PASO, el sistema de primarias abiertas en la Provincia que fue suspendido durante el turno electoral de 2025 pero que sigue con plena vigencia.
Además, se espera la avanzada gubernamental por intentar derribar una ley que limita las reelecciones indefinidas de los intendentes (no sólo peronistas sino también de otras fuerzas) y así evitar que casi un centenar de jefes comunales tengan que dejar sus cargos en diciembre del año que viene.