Bahía Blanca | Viernes, 20 de marzo

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Caída de la natalidad: Rusia dispone asistencia psicológica para mujeres que no quieren ser madres

En paralelo, se endurecen las restricciones al aborto, se impulsan campañas públicas en favor de las familias numerosas y se implementan programas de incentivos económicos.

Vladimir Putin

El gobierno de Rusia puso en marcha una nueva línea de acción para enfrentar la caída de la natalidad que incluye la recomendación de derivar a mujeres que no desean tener hijos a consultas psicológicas.

La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia orientada a revertir el retroceso demográfico que preocupa a las autoridades desde hace años.

La disposición surge de una directiva del Ministerio de Salud aprobada a fines de febrero y conocida públicamente en los últimos días. Allí se plantea que los profesionales médicos sugieran a mujeres de entre 18 y 49 años la asistencia a sesiones con psicólogos, con el objetivo de promover una visión favorable de la maternidad.

Preocupación oficial por la baja natalidad

La evolución demográfica se consolidó como un tema central en la agenda del presidente Vladimir Putin. Desde el Kremlin consideran que la disminución sostenida de la población representa un desafío estructural con impacto a largo plazo.

En 2024, el propio gobierno alertó sobre un escenario crítico si no se lograba revertir la tendencia. La tasa de natalidad se ubica actualmente en torno a 1,4 hijos por mujer, por debajo del nivel de reemplazo estimado en 2,1.

En este contexto, la nueva normativa también establece controles médicos periódicos para evaluar la salud reproductiva. En esos espacios, los profesionales deberán sugerir la intervención psicológica cuando detecten que no hay intención de tener hijos.

El enfoque no es el mismo para los hombres. Aunque también están contemplados dentro de revisiones médicas en el mismo rango etario, las recomendaciones oficiales se limitan a aspectos físicos y no incluyen derivaciones vinculadas a la decisión de ser padres.

Un enfoque cada vez más intervencionista

La medida se suma a otras políticas implementadas en los últimos años con un perfil claramente pronatalista. Entre ellas, se destacan mayores restricciones al aborto, campañas públicas que promueven la familia numerosa y programas de incentivos económicos para quienes tienen hijos.

En conjunto, estas iniciativas evidencian un cambio en el rol del Estado, que avanza sobre decisiones personales en busca de modificar tendencias demográficas que considera críticas para el futuro del país. (Ámbito)