Solidaridad que salva vidas: el histórico año de la donación de órganos en Bahía
El crecimiento local acompañó el mejor registro del país y estuvo marcado por avances médicos y el compromiso del sistema de salud.
Recibido en 1993, acumula 28 años de trayectoria en el periodismo local. Ex jefe de la sección Deportes y La Ciudad y actual secretario de Redacción de La Nueva. Ex profesor de los dos institutos de Periodismo de la ciudad. Especialista en temas deportivos, sociales y gremiales.
Audionota: Romina Farías
En un contexto histórico para la donación de órganos en la Argentina, Bahía Blanca consolidó durante 2025 un balance altamente positivo con un total de 30 donantes, una cifra que refleja el fortalecimiento del sistema sanitario local y su articulación con la política nacional de trasplantes.
Los datos fueron confirmados por Jonás Bracco, jefe de la Unidad de Procuración de Órganos y Tejidos del Hospital Municipal de Bahía Blanca, quien destacó el crecimiento sostenido de la ciudad en materia de procuración y el impacto de nuevas prácticas médicas implementadas en la región.
“La verdad que el balance es favorable en todo sentido. Terminamos con 30 donantes en el 2025, de los cuales 19 fueron en el Hospital Municipal, 10 en el Hospital Interzonal Dr. José Penna y el restante en un sanatorio privado, el Hospital Raúl Matera”, señaló.
Además, el arranque de 2026 mantiene la tendencia positiva.
“En lo que va de 2026, ya tuvimos dos. Uno en un nosocomio público y el restante en uno privado”, agregó.
Un logro local dentro de un récord nacional
El crecimiento registrado en Bahía Blanca se enmarca en un año histórico para el país. Por primera vez, Argentina superó los 20 donantes por millón de habitantes, una marca que posiciona al sistema sanitario en niveles inéditos.
“A nivel nacional se alcanzó por primera vez en la historia una cifra superior a los 20 donantes por millón de habitantes, estadística que Bahía Blanca ha acompañado de manera satisfactoria”, destacó Bracco.
Ese avance, explicó, responde en gran parte al trabajo articulado entre el sistema sanitario y organismos como el INCUCAI y el CUCAIBA, junto con la implementación de políticas públicas impulsadas por el Ministerio de Salud de la Nación Argentina.
Entre 2019 y 2025, la Provincia de Buenos Aires incrementó su aporte nacional de donantes de 235 a 377 casos anuales y llegó a representar casi el 40% del total del país, consolidando una red sanitaria integrada que permitió mejorar el acceso a trasplantes.
El impacto de la Ley Justina
Uno de los pilares de este crecimiento fue la implementación de la Ley 27.447, conocida como Ley Justina, que establece que toda persona mayor de 18 años es donante, salvo que manifieste lo contrario.
“Ya desde 2018, inmediatamente cuando se promulga la ley Justina, se llega a un valor interanual de casi 19 donantes por millón y eso ya nos iba mostrando lo que iba a suceder en el futuro”, explicó Bracco.
El profesional subrayó que, a partir de esa normativa, se impulsó la creación de unidades de procuración en hospitales públicos y privados, lo que permitió ampliar la capacidad operativa del sistema.
“Logramos abrir un servicio de procuración en este hospital desde 2018 para acá, y en el hospital Penna también funciona la unidad. Además, con personal descentralizado se logró que el Penna instaurara el protocolo de donantes a corazón parado de tejidos, algo que antes no existía y que marcó una diferencia en la cantidad de donantes”, precisó.
Un gran avance médico
Uno de los hitos más relevantes de 2025 fue la realización de los dos primeros procesos de donación en asistolia controlada en Bahía Blanca, una técnica innovadora destinada a ampliar el número de donantes posibles.
“Una de las cuestiones más destacables del año fue fundamentalmente los dos primeros procesos de donación en asistolia controlada en el Hospital Municipal para la ciudad y para la región. No los habíamos hecho antes y en esta situación poder haberlos llevado adelante con todo lo que hemos vivido durante el 2025 es una situación a destacar”, remarcó Bracco.
El procedimiento, desarrollado bajo protocolos nacionales, fue implementado apenas días después de la inundación que afectó a la ciudad, lo que implicó un desafío sanitario y logístico de enorme magnitud.
En ese sentido, María Fernanda Bartolini, directora de Atención Hospitalaria del centro municipal, destacó la relevancia del logro.
“Nos genera un orgullo y satisfacción haber realizado un proceso complejo y que resultó exitoso en plena post catástrofe climática. El hospital se mantuvo operativo pese a los problemas que originó la inundación y eso nos permitió realizar este procedimiento”, afirmó.
Bracco explicó que la asistolia controlada se aplica en pacientes con patologías irreversibles y pronóstico extremadamente desfavorable.
“Es un protocolo que se utiliza en países de avanzada cuando uno llega a su capacidad máxima de generar donantes por los protocolos convencionales. En estos casos, el equipo médico decide la adecuación del esfuerzo terapéutico, priorizando un abordaje humanitario del paciente”, detalló.
En los procedimientos realizados en la ciudad se logró la ablación de dos órganos renales y dos córneas.
El acompañamiento familiar
Desde el sistema sanitario remarcan que la donación es un proceso profundamente humano que requiere contención y acompañamiento de las familias en momentos críticos.
“Nosotros llegamos cuando la persona ya ha fallecido. Tomamos conocimiento previamente de esas personas, pero actuamos una vez que han sido fallecidas”, explicó Bracco.
En ese contexto, destacó la importancia del abordaje interdisciplinario.
“La reacción de los familiares depende de la comprensión que se le haya brindado previamente a la familia que está atravesando esa situación de crisis. El manejo de la situación desde el servicio de procuración es fundamental para que esa familia se sienta acompañada y protegida”.
El aumento de donantes también responde al funcionamiento coordinado de las áreas hospitalarias.
“El hospital funcionó con todos sus servicios: terapia intensiva, área quirúrgica, cirugía, imágenes, laboratorio y procuración. Son todos servicios que trabajan a la par y participan muchos más profesionales que los que trabajan específicamente en procuración”, sostuvo el especialista.
Cómo manifestar la voluntad de donar
En Argentina, la legislación vigente establece que toda persona mayor de edad es considerada donante, salvo que exprese su negativa. La voluntad puede registrarse mediante la aplicación Mi Argentina o a través del sistema del CUCAIBA.
El balance de 2025 confirma que la ciudad acompañó el crecimiento nacional con resultados concretos y avances médicos significativos. La consolidación de nuevas técnicas, el fortalecimiento de la red sanitaria y la formación de equipos especializados posicionan a Bahía Blanca como un actor relevante dentro del sistema de donación y trasplantes, en un escenario que abre expectativas alentadoras para los próximos años.
El cronometrado engranaje que permite salvar vidas
Detrás de cada donación de órganos existe un procedimiento médico, legal y logístico altamente coordinado que involucra a decenas de profesionales y organismos sanitarios.
El sistema argentino funciona bajo estrictos protocolos que garantizan transparencia, equidad y rapidez, con el objetivo de que cada órgano llegue al paciente que más lo necesita.
El proceso comienza con la existencia de una lista de espera única en todo el país, administrada por el INCUCAI. En paralelo, cada provincia cuenta con organismos encargados de coordinar los operativos locales, como el CUCAIBA en la provincia de Buenos Aires.
La asignación de órganos no depende exclusivamente del tiempo que una persona lleva esperando, sino principalmente de su estado clínico.
En cada proceso se evalúa quién presenta la situación más crítica en ese momento. Algunos pacientes pueden ingresar a la lista en condiciones graves y mejorar con tratamientos, mientras que otros sufren un deterioro progresivo que puede transformarse en una emergencia nacional.
--El punto de partida
La donación de órganos vitales suele comenzar cuando una persona sufre una muerte encefálica dentro de una unidad de terapia intensiva. Este diagnóstico requiere estudios específicos y un período de observación que generalmente se extiende entre 12 y 24 horas.
La muerte encefálica implica la pérdida total e irreversible de la función cerebral y no debe confundirse con un coma u otros estados de inconsciencia.
En Argentina rige el principio de donante presunto, por el cual todas las personas mayores de edad son consideradas donantes, salvo que hayan manifestado expresamente lo contrario. Sin embargo, los equipos médicos suelen consultar igualmente a las familias para respetar la voluntad del fallecido y acompañar el proceso.
--La selección
Una vez confirmada la posibilidad de donación, se analizan las características del donante y se realiza un cruce con las listas de espera. Se evalúan factores como talla, peso, grupo sanguíneo y compatibilidad inmunológica.
En el caso de órganos como el corazón y los pulmones, los tiempos son extremadamente acotados: deben implantarse dentro de las cuatro horas posteriores a la ablación. Otros órganos permiten márgenes más amplios, pero siempre requieren una logística rápida y precisa.
--Carrera contra el tiempo
El transporte de órganos implica un operativo sanitario y logístico que muchas veces abarca distintas ciudades o provincias.
Cuando el traslado puede realizarse dentro de la misma localidad, se reduce el denominado tiempo de isquemia, es decir, el período en el que el órgano permanece sin circulación sanguínea.
Cuanto menor es ese tiempo, mejores son las posibilidades de recuperación del paciente trasplantado.
Cuando el órgano debe trasladarse a otra provincia, el lapso puede extenderse entre 8 y 12 horas. Durante ese período, el órgano se conserva en contenedores refrigerados con soluciones especiales que reducen el metabolismo celular y preservan su funcionalidad hasta el implante.
En estos operativos pueden intervenir ambulancias, vuelos sanitarios y fuerzas de seguridad, dentro de un sistema que funciona de manera permanente. En promedio, en el país se realiza un trasplante cada cinco o seis horas.
--Un trabajo coordinado
Cada proceso de donación moviliza a más de 50 profesionales entre médicos, enfermeros, técnicos, coordinadores de procuración y especialistas en trasplantes.
Una vez confirmada la donación, los distintos equipos quirúrgicos se trasladan al hospital donde se encuentra el donante. Allí se realiza una cirugía coordinada en la que los órganos se extraen de manera simultánea y secuencial. Posteriormente, cada equipo regresa a su centro para realizar el trasplante.
--Vidas a salvo
Un donante puede beneficiar hasta siete personas mediante el trasplante de órganos vitales como corazón, pulmones, hígado, riñones, páncreas e intestino. A esto se suman los tejidos, entre ellos córneas, piel, huesos y válvulas cardíacas.
En algunos casos, incluso, un mismo órgano puede beneficiar a más de un receptor, como ocurre con el hígado, que puede dividirse para trasplantes pediátricos y adultos.
--La lista de espera
El acceso a un trasplante está regulado por un procedimiento estricto. El proceso comienza con una evaluación médica integral, donde se determina la necesidad del trasplante.
Luego se gestionan las autorizaciones sanitarias y administrativas correspondientes. Todos los estudios son auditados por el INCUCAI, que finalmente autoriza el ingreso del paciente a la lista nacional.
La posición dentro de la lista depende de la gravedad clínica. Algunos pacientes requieren trasplantes urgentes, mientras que otros pueden permanecer bajo tratamiento hasta que la intervención resulte conveniente.
--Cuando no se puede
Si el fallecimiento ocurre por causas naturales fuera del ámbito hospitalario, generalmente no es posible donar órganos vitales.
Sin embargo, en muchos casos pueden donarse tejidos como córneas, piel, huesos o válvulas cardíacas mediante procedimientos específicos.
--Trabajo en red
El proceso de donación y trasplante constituye uno de los mecanismos más complejos del sistema sanitario, donde la precisión médica, la logística y el acompañamiento humano convergen para salvar vidas.
Cada operativo refleja un engranaje coordinado que funciona durante las 24 horas y que depende, fundamentalmente, de la decisión solidaria de donar.