¿Cómo pudo una tenista que "no existe" jugar un torneo profesional?
La egipcia Hajar Abdelkader participó del torneo ITF W35 de Nairobi (Kenia), pese a demostrar que carecía del nivel necesario para jugar al tenis de manera profesional.
El caso de la tenista egipcia Hajar Abdelkader es ya conocido: jugó en el torneo ITF W35 de Nairobi (Kenia) pese a demostrar que carecía del nivel necesario para jugar al tenis de manera profesional.
Una vez viralizado el video y conocida mundialmente la noticia se abre la puerta a otro tipo de cuestiones. La primera y más importante, cómo fue posible que una jugadora sin nivel participase de un torneo profesional causando un cuádruple perjuicio: a sí misma; al torneo y al circuito, cuya seriedad queda en entredicho, y a la rival, que se ve privada de adquirir ritmo de juego y rodaje en una primera ronda.
Hajar se benefició de una 'wild card'. La 'wild card' es una institución en el tenis profesional: es el derecho del torneo a invitar a participar a jugadores y este derecho es libre, aunque reglamentado. Se reservan para los invitados algunas plazas tanto en el cuadro final como en la previa. Estos suelen ser jóvenes tenistas con proyección, tenistas consagrados que por alguna razón no pudieron inscribirse a tiempo, jugadores que salen de lesión...
En ocasiones estas 'wild cards', por su importante valor para el desarrollo de los jóvenes tenistas, se usan como 'moneda de cambio': federaciones, escuelas de tenis, agencias de representación y otras organizaciones establecen acuerdos con torneos, en ocasiones recíprocos, para que sus tenistas suban escalones en su progresión enfrentándose a rivales de superior categoría. Ello requiere, y es lo que normalmente sucede, que el tenista invitado esté capacitado para jugar ese partido, lo gane o no.
Los torneos ITF son fundamentales para el desarrollo del tenis, pese a que en ocasiones son casi "clandestinos": concentran el 90% del tenis profesional que se juega habitualmente en el mundo (esta semana se están jugando, por ejemplo, siete torneos del circuito femenino de esta categoría). El problema es que no es raro que adolezcan en sus niveles inferiores de debilidad organizativa.
En los escalones más modestos de los mismos -los de categoría 15 y 35- pueden ser invitados jugadores sin ranking, y este ha sido el caso de Abdelkader. Básicamente, Hajar Abdelkader no existe. No figura en los rankings ITF (este era su primer partido oficial en el circuito) ni tampoco en los archivos de la Federación Egipcia, aunque en la ficha ITF figura que empezó a jugar a los 14 años.
La ITF aún no se pronunció al respecto y la Federación Egipcia anunció que abrirá una investigación.