Nuevos casos: no se detienen las estafas con el alquiler de viviendas en la ciudad
Una joven que pretendía acceder a una propiedad ubicada en Tucumán al 700 fue despojada de casi 400 mil pesos por supuestos gastos de sellados y honorarios.
Las estafas varían constantemente, los delincuentes incorporan recursos para que la propuesta sea atractiva y las víctimas no adviertan la situación.
Una modalidad es la de los supuestos alquileres de viviendas, donde generalmente desconocidos publican avisos en redes sociales y se apoderan de una seña de dinero que les entregan aquellos que, sin sospechar de lo que ocurre, pretenden acceder al inmueble.
Los estafadores utilizan a su favor las urgencias y necesidades de los interesados para exigirles una transferencia solo para “garantizar” la reserva de la propiedad.
Pero en este tipo de hechos las maniobras también cambian.
Recientemente se produjo un caso en el que una joven fue despojada de casi 400 mil pesos en supuestos conceptos de sellados y honorarios de un escribano.
La situación comenzó a fines del mes de julio, en la red social Facebook cuando, en un grupo de compra y venta de nuestra ciudad, una mujer publicó un aviso ofreciendo el alquiler de una propiedad situada en la zona de calle Tucumán al 700.
En pocas horas llevaron adelante una serie de acciones que terminaron en una estafa.
“Lo vi un domingo a la noche y escribí. Vi que tenía muchos comentarios y estaba necesitada de mudarme rápidamente. No pedía tanto requisitos, me mandaron fotos y me contestó enseguida”, comentó a La Nueva. la damnificada, que no se identificó.
Pedidos de dinero
La chica agregó que “al otro día me empezó a pedir plata y le transferí para gastos de sellados y otras cosas, porque no era mucho. Por cuestiones de trabajo no podía ir esa mañana a ver la vivienda, así que quedamos para ir a la tarde”.
Mencionó también que la supuesta locadora aprovechó su necesidad y la presionó con la existencia de otros interesados.
“Cuando le mandé las garantías que pedían, me dijo que el escribano debía chequear que no tuvieran deudas y me pidió dinero para esa gestión. Al rato me dijo que estaba todo bien y me mandó la foto del contrato con las garantías impresas”.
Indicó que también le envió fotos de recibos con el membrete de un estudio jurídico local de las supuestas gestiones y pagos realizados.
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La denunciante refirió que posteriormente esa persona comenzó (siempre por mensajes a través de la aplicación WhatsApp) a pedirle el pago de un mes de depósito por el supuesto alquiler, a lo que no accedió la joven.
“Le dije que no, porque ya no me gustaba y porque en un principio no lo había pedido. Me dijo que me acercara a la escribanía para firmar el contrato, pero cuando fui la dirección que me había dado no existía”.
Siguió diciendo que esa fue la última conversación, porque posteriormente la bloqueó y no pudo volver a tener contacto.
La denuncia
La joven manifestó que luego de esa situación decicidió realizar la correspondiente denuncia ante la Justicia.
“Ahí nomás me fui a la fiscalía y aporté las charlas, comprobantes y lo que habían enviado”.
Fuentes consultadas indicaron que la investigación penal preparatoria quedó en manos de la UFIJ Nº 7.
También señalaron que desde el Ministerio Público Fiscal se solicitaron una serie de medidas de prueba.
La víctima refirió que la cuenta a la que realizó las transferencias (brindada por el supuesto responsable de la propiedad) se encuentra a nombre de una mujer que tiene domicilio en la provincia de Entre Ríos.
Otra cuestión llamativa resultó que la presunta dueña de la vivienda, cuyo nombre figuraba en el contrato que se le exhibió (por foto) a la damnificada, corresponde a una mujer oriunda de Mendoza.
Más avisos
Por esos días (fines de julio), el mismo nombre y teléfono que le proporcionaron a la joven denunciante apareció vinculado a un aviso en Facebook publicando el alquiler de una propiedad ubicada en la primera cuadra de la calle Falcón.
En los comentarios de ese posteo una mujer que manifestó ser la dueña de la casa alertó sobre la estafa y sostuvo que el lugar no estaba siendo ofrecido de manera temporaria.
Otra usuaria de la red social también advirtió sobre la maniobra vinculada con ese inmueble ubicado en el barrio Pedro Pico.
“Le dice a la gente que el abogado le pide plata para realizar el contrato. Eso no es verdad, no caigan en ese juego”, indicó.