Bahía Blanca | Viernes, 05 de diciembre

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Aquella orden que obedeció Carlos Reutemann y que le costó el título de la Fórmula 1

Temporada amarga para "Lole" y para el público argentino la de 1981, cuando Williams le pidió dejar pasar a su compañero de equipo Alan Jones. 

Carlos Reutemann (Williams), adelante de su compañero de equipo Alan Jones. Foto: El Confindencial.

Existen cientas, pero el último domingo en la Fórmula 1 se escribió otra historia de esas que nos recuerdan que a veces el fuego interior puede más que las reglas impuestas.

Se terminaba el Gran Premio de Estados Unidos y Franco Colapinto llegó a la penúltima vuelta en el puesto 18º. Con mayor potencia en su monoplaza Alpine, el piloto argentino se ubicó detrás de su compañero de equipo Pierre Gasly, a quien superó en el giro 55 a pesar del pedido por radio desde boxes para que no lo hiciera.

Lo que haya pasado puertas adentro de la oficina de la escudería francesa sólo lo saben los protagonistas. Por su parte Colapinto le bajó el tono a la polémica y fue realista: “Fue lo correcto, iba mucho más rápido”.

La historia rápidamente hizo recordar el caso opuesto que vivió y padeció Carlos "Lole" Reutemann en la definición del campeonato 1981. Un acto de obediencia que al santafesino le costó el título mundial de la Fórmula 1.

Aquella temporada "Lole", con su Williams FW07C impulsado por el Cosworth V8, había sido una fuerza imparable: victorias en Brasil (donde hizo lo mismo que Colapinto el domingo, al desobedecer a su equipo), Argentina y otros trazados que lo catapultaron a la cima del campeonato con 49 puntos antes de la ronda final, el Caesars Palace Grand Prix de Las Vegas.

Sólo un punto lo separaba de Nelson Piquet (48 puntos, Brabham) y once de su compañero de equipo, el australiano Alan Jones (37 puntos, el campeón reinante).

Williams, bajo la batuta de Frank Williams y Patrick Head, jugaba en dos frentes: querían el título de pilotos para Jones, su estrella local, y el de constructores ya asegurado.

"Dejalo pasar"

El circuito del Caesars Palace era un estacionamiento improvisado en el desierto de Nevada: un trazado antiestético, polvoriento y traicionero, con curvas cerradas que castigaban los neumáticos y el alma de los pilotos. Pero Reutemann largó desde la pole position, con la ilusión de no dejar escapar la chance de lograr su primer y único campeonato en la categoría.

Sin embargo ya desde la largada su auto se volvió impredecible: el chasis se sentía inestable, los frenos fallaban y el viento cruzado del casino lo desestabilizaba.

Bajó al 8º lugar en las primeras vueltas, mientras Jones escalaba con fiereza. Pero a mitad de carrera Reutemann recuperó terreno y fue allí cuando el equipo intervino por la radio. Frank Williams, desde el muro, dio la orden clara: "Dajalo pasar, Lole. Ayudá a Alan". Jones, acechando desde atrás, necesitaba la victoria para tener chances matemáticas, aunque el foco real era evitar que Piquet sumara.

Reutemann, siempre leal y disciplinado, obedeció sin chistar. En la vuelta 41, Jones lo rebasó por afuera en una curva cerrada, y Reutemann ni siquiera lo defendió con uñas y dientes. "No voy a pelear con mi compañero", murmuró por radio, priorizando el espíritu de equipo sobre su propia gloria.

El precio fue amargo. Jones ganó la carrera, pero Reutemann cruzó la meta en 8º posición, sumando solo un punto. Piquet, recuperándose de un trompo y con el auto dañado, remontó hasta el 5º lugar, anotando 4 puntos cruciales. Final: Piquet campeón con 50, Reutemann subcampeón con 49. Un punto. Una decisión.

"Lole" se bajó del auto con la cabeza gacha y fumó un cigarrillo en el paddock. Nunca más volvió a estar tan cerca del campeonato mundial de la Fórmula 1. Aquella obediencia lo convirtió en un héroe silencioso, pero también en un mártir de las órdenes de equipo.

El propio Reutemann lo resumió años después: "Corrí para Williams, no para mí".

En contraste con Colapinto, que eligió su momento de gloria individual, Lole nos enseñó sobre sacrificio y lealtad. Dos argentinos, dos generaciones y un mismo deporte. ¿Héroes o villanos?