No solo covid: bajó el índice de vacunación general en Bahía
Históricamente la región se destacó por sus altos niveles de inmunización. "Cuesta que la gente venga a vacunarse", dijo el referente del área en Región Sanitaria I.
Periodista y próxima licenciada en Comunicación en la Universidad Salesiana (UNISAL). Integra el equipo de redacción web de La Nueva. desde 2021. Realizó coberturas locales y regionales, vinculadas a lo social, la política y la salud, entre otras. Además, forma parte del equipo de producción audiovisual como conductora y generadora de contenido.
“Las vacunas son presa de su propio éxito”. Con esta frase del referente de Inmunizaciones de la Región Sanitaria I, Duilio Anfossi, se resume una de las principales preocupaciones que por estos días se tratan en las reuniones del Ministerio de Salud bonaerense.
Tanto en Bahía Blanca y la región como también en el país en general, los niveles de vacunación están siendo bajos respecto de otros años. Y esto no ocurre únicamente en el caso de las inoculaciones contra el coronavirus, cuya afluencia descendió una vez que la pandemia empezó a controlarse; la situación es más compleja y se arrastra a todos los ítems contemplados en el Calendario Nacional de Vacunación.
El especialista explicó a La Nueva. que una de las principales razones de la baja adherencia es que la población no percibe los riesgos de las patologías que ya están controladas epidemiológicamente, como es el caso de la poliomielitis, la rubéola o las paperas.
“Como uno no ve el riesgo, porque no ve a nadie enfermo de estas enfermedades, piensa '¿para qué me vacuno? Si esta enfermedad no está, yo no la veo'. Y esto juega en contra de las propias vacunas”, explicó Anfossi.
El ejemplo del Covid-19 ilustra la situación. La gente corrió a vacunarse una vez que llegaba el turno para la primera dosis, cuando los casos iban en aumento y existía un alto porcentaje de internaciones. Pero al disminuir la cantidad de personas infectadas gracias a las vacunas, acercarse a recibir las dosis de refuerzo recomendadas por los especialistas dejó de ser una prioridad.
Cuando la Organización Mundial de la Salud levantó la emergencia sanitaria global el pasado 5 de mayo, dando así por finalizada la pandemia por coronavirus, pidió “no bajar la guardia”.
Y eso mismo ocurre con el resto de las patologías cuyas vacunas sí son obligatorias.
“En Argentina tenemos uno de los planes de vacunación más amplios del mundo, más que algunos países del primer mundo, que previno un montón de enfermedades y es gratuito. Así y todo, cuesta que la gente venga a vacunarse”, manifestó Anfossi.
El licenciado en Enfermería agregó que “antes eso no sucedía, siempre teníamos en Argentina una población muy bien vacunada con porcentajes muy buenos”. Incluso, Bahía Blanca y la Región Sanitaria I estaban históricamente por encima de la media en comparación con el resto del país.
"Cualquier vacuna disponible es eficiente"
Anfossi mencionó que otro de los efectos que tuvo la pandemia en materia de inmunización fue "la mala aceptación de las vacunas" debido a la "mala prensa de las vacunas contra el Covid".
Al hecho de tratarse haber sido desarrolladas con más rapidez de lo habitual y aplicadas en etapas de estudio, se sumó además la distinción que se realizó por cada una de las marcas, lo que generó ciertos prejuicios negativos y rechazo hacia algunas firmas.
“Nos ha pasado que en el vacunatorio el paciente te dice qué vacuna quiere, como si fuese un surtido de supermercado. Pero vos te vas a vacunar contra el sarampión o contra la varicela y no preguntás '¿qué marca de vacuna me están colocando?'”, señaló el enfermero.
El referente en Inmunología hizo énfasis en que cualquier vacuna que esté disponible es eficiente. Además, destacó que “las vacunas nos protegen a todos y no solamente al vacunado, sino al que por algún otro problema no se puede vacunar. Pensemos en un paciente oncológico o un paciente trasplantado”.
En ese sentido, recordó el concepto de “efecto rebaño” que resonó durante la pandemia. “No solamente nos ayudamos a nosotros mismos, sino que ayudamos a los demás. Es un sentido de solidaridad que también nos falta, de decir ‘yo me vacuno no solamente por mí, sino también por los que están al lado mío’”.
La gripe ya no es exclusiva del invierno
La campaña de vacunación antigripal está en pleno desarrollo y en Bahía Blanca “hasta ahora se ha logrado una buena cobertura en mayores de 65 años, pero estamos por debajo de lo que esperamos para este momento en niños de 6 a 24 meses y en embarazadas”, precisó Anfossi.
En ese panorama, los vacunatorios trabajan para poder llegar a las personas que por diversos motivos todavía no se han vacunado, a través de distintas acciones como visitas casa por casa.
“La gente cree que si no se vacuna en marzo o en abril con la vacuna antigripal, ya está, dice ‘¿para qué me voy a vacunar?’ Pero la realidad es que virus, hay siempre. Es bueno vacunarse en esta época”, destacó Anfossi.
Usualmente los picos de contagios de gripe ocurren al inicio y fines del invierno. “El que se vacunó al inicio de la campaña llega con los anticuerpos cansados al segundo pico, entre agosto y septiembre”, precisó.
Por otra parte, mencionó que el patrón de contagios anuales registró un cambio notorio luego de la pandemia. “Ahora hay un poco de gripe siempre”, dijo.
“Antes de la pandemia todos los años eran bien marcados estos picos en invierno y durante el resto del año se amesetaban bastante. Hubo un piso cuando nos aislamos del Covid, por la baja circulación de un montón de virus respiratorios. Y cuando volvimos a las actividades desde el año pasado se perdió ese patrón: se amesetó en un nivel medio-alto”, indicó.
Por esa razón, se recomienda estar atentos a las distintas etapas de la campaña de vacunación antigripal.
Deben recibir la vacuna las embarazadas en cualquier trimestre de la gestación; los chicos de 6 a 24 meses; las personas de 2 a 64 años con comorbilidades y personal estratégico.