Bahía Blanca | Miércoles, 01 de febrero

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Julio Coñoen y el arte de cocinar en medio de la vorágine del verano

El chef del Complejo Americano contó en una entretenida charla con Bronceado qué platos son los más pedidos.
 

Mariano Muñoz (izq.), el chef Julio Coñoen y Mary García, en un alto de la transmisión de Bronceado desde el Complejo Americano. Fotos: Bronceado y Archivo La Nueva.

   El Complejo Americano de Monte Hermoso no sólo amplió su propuesta de entretenimientos acuáticos y deportivos para este verano, sino que también renovó por completo su oferta gastronómica para los miles de turistas que lo visitan a diario.

   El artífice de este cambio es el chef Julio César Coñoen, de reconocida trayectoria no sólo en el balneario, sino también en destinos turísticos como Ushuaia, en Tierra del Fuego.

   “Siempre partimos de la idea de que uno debe adaptarse al lugar donde está y a los gustos de los consumidores, aunque es posible darle a todo la impronta personal”, contó a Bronceado.

   “En esta región la gente se enloquece por un buen bife de chorizo, un lomo o un asado, y está bien porque estamos en la provincia de Buenos Aires, pero me llama la atención que estando tan cerca del mar no se consuma mucho más pescados y mariscos”, añadió.

   “Es muy extenso el mar que tenemos y muy variada la oferta gastronómica que viene de allí. Entonces, si los cocineros podemos hacer nuestro aporte para que la gente conozca y pruebe lo que tal vez hoy le parece extraño al paladar, creo que muchos van a sorprenderse con el sabor de nuestros frutos de mar”, completó.

Hoy "Bronceado" volverá al Complejo Americano. Mary García y Mariano Muñoz estarán al aire, de 15 a 18, por LU2 Radio Bahía Blanca.

   Para Julio, la primera impresión es la que cuenta. Y para eso –asegura- hay que “estar en los detalles”.

   “En el Complejo Americano, por ejemplo, trabajamos con langostinos de primera calidad, pero además los salteamos con aceite de oliva de Coronel Dorrego que no es cualquier aceite, sino que es ganador de premios internacionales. Esas son las cosas que hacen la diferencia”, enfatizó.

   Su propuesta para un parador de playa –dice- son “unas buenas rabas y una tabla de mar”.

   “Es lo primero que me viene a la cabeza: rabas y una tabla con cornalitos, calamaretes, pulpitos y una cazuela completa con cholgas, mejillones, langostinos, camarones y demás en una salsa sarteneada con puerros, pimientos rojos y amarillos. Esta es una propuesta que me encanta”, describió.

   El cocinero enfatizó que ambos platos son la estrella de la temporada.

   “Completa el podio el lomo con salsa de hongos negros de pino chileno, champignones y portobellos. Con un buen malbec, hacen una experiencia única. Incluso esa salsa se puede combinar con unos fusilli que hacemos, o los ravioles de espinaca y carne”, indicó.

   “La experiencia de degustar algo así frente al mar, contemplando la caída del sol, es única”, completó.
En el menú –aclaró- también están las propuestas tradicionales de carnes, pastas y pizzas “con masa preparada por nosotros mismos”.

   “Y las empanadas de carne cortada a cuchillo, que considero mi especialidad”, completó.

   Nacido en Santiago de Chile, Julio llegó a Monte Hermoso cuando era muy chico. “Después, cuando terminé la escuela secundaria, me radiqué en Ushuaia, Tierra del Fuego, donde estudié gastronomía para cumplir mi sueño de dedicarme a cocinar profesionalmente”, refirió.
Coñoen fue el chef del restaurante del Club Náutico de Tierra del Fuego y llegó a cocinar para las autoridades de esa provincia. En la región lideró las cocinas de varios restaurantes, entre ellos el del Hotel Provincial de Sierra de la Ventana.

   “Me gusta hacer temporada en distintos destinos turísticos y conocer los productos de cada lugar”, refirió.

   “Uno siempre sigue aprendiendo. Toda la vida, creo. No sólo de sus colegas, sino también de sus alumnos o de la gente que a veces está a cargo de uno en un restaurante. Hay improntas y técnicas distintas que uno muchas veces se descubre al visitar otras regiones, incluso para un mismo producto”, añadió.

   En cuanto a Monte Hermoso, dijo que no se parece a nada dentro de esta región.

   “Es comparable tal vez con Mar del Plata o alguna otra playa de la costa. El cúmulo de gente que pasa por aquí un fin de semana de la temporada no se puede dimensionar, y eso hace que cocinar en un restaurante local sea todo un desafío”, añadió.

   Por último, dejó algunos tips para amantes de la cocina.

   “Sal y pimienta es un maridaje fundamental para toda carne. Si únicamente se usa la sal, el plato sale insulso”, arrancó.

   “Y la otra gran combinación que me encanta es la del pimiento, aceite de oliva extra virgen, ajos en lámina y pimentón. Es un sabor hipnótico”, añadió.

   También dijo que el peor error que se puede cometer en la cocina es subestimar lo simple.

   “Un camarón al ajillo con aceite de oliva y pimentón puede parecer fácil, pero si agregás los condimentos a destiempo arruinás el plato. Si lo hacés correctamente, es una delicia”, agregó.

   “Yo soy de la idea de que todo el mundo puede cocinar bien. Sólo hay que hacerlo con dedicación, los utensilios necesarios, estricta higiene y las técnicas adecuadas”, completó.

   En cuanto a sus colegas, confesó que desconfía de los cocineros que no prueban sus platos.

   “Y para saber si alguien es buen cocinero me fijo en tres cosas básicas: si sabe hacer una masa de pan, de pizza o de torta con la técnica adecuada, si sabe hacer un huevo frito y si sabe cebar un buen mate", indicó.

   "Son cosas simples, pero yo me fijo en la dedicación con que lo hacen y si le ponen atención o no a los pequeños grandes detalles", concluyó.