Muerte en la vía pública: por ahora no hay ninguna imputación
El hombre que el miércoles se movilizaba exaltado por las calles del barrio Santa Margarita habría fallecido por causas naturales, pese a ser reducido por un vecino.
La muerte de un hombre de 44 años, que caminaba exaltado y generando disturbios por las calles del barrio Santa Margarita, el pasado miércoles a la mañana, sería por una cuestión natural y no por la acción del vecino que lo redujo y lo ató hasta la llegada de la Policía.
Esas son las primeras conclusiones que tiene la fiscal Marina Lara, titular de la UFIJ Nº 7 y encargada de investigar el deceso de Rodrigo Gonzalo Peralta.
El fallecimiento se produjo sobre las 7.30, en Agustín Álvarez y Eduardo González, luego de que el hombre -según ratificaron testigos y las cámaras de seguridad- caminara por la avenida Alem de manera alterada, subiéndose a distintos vehículos.
En esa esquina pudo ser reducido por un lugareño, que se vio obligado a atarlo con una soga hasta la llegada del primer patrullero.
"Cuando la Policía llegó, el hombre estaba en el suelo boca abajo y seguía muy agresivo, gritando e insultando. Cuando le estaban preguntando por sus datos, en un momento se calmó y cuando lo dieron vuelta tenía como la mirada perdida y se produjo su deceso, pese a los intentos de reanimarlo con RCP", contó una fuente de la investigación.
El informe preliminar de la autopsia determinó un paro cardiorrespiratorio como causal del deceso, sin encontrarse lesiones vitales ni hemorragias. Se tomaron muestras de sangre y orina para ampliar los estudios.
Peralta, según trascendió, tenía dificultades de salud por consumo y en una causa que tramita ante un juzgado de Familia tenía una orden de evaluación psicológica vigente desde el año pasado que nunca se concretó, según se informó.