Bahía Blanca | Viernes, 01 de marzo

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Inversiones: dónde hay que poner el ojo para darle batalla a la inflación

Acciones y plazos fijos UVA fueron lo más destacado de 2022.

Para los que pueden ahorrar, darle pelea a la inflación es una durísima batalla. Y en este contexto, surgen las preguntas ¿dónde pongo la plata? ¿dólar o plazo fijo?

La respuesta depende de varios factores y tratándose de un país tan complejo como el nuestro, donde la inflación sumó más del 85 por ciento en los primeros once meses del año que recientemente nos dejó (el INDEC difundirá hoy el dato de diciembre) la cosa es bastante peor.

Sin embargo, y aunque parezca ficción, hubo quienes pudieron ganar la batalla. Por eso, si es de los privilegiados que llega al 30 con algunos pesos de más, lea esta nota.

Conócete a ti mismo: la regla de oro

Los especialistas en inversiones personales aseguran que no hay dos inversores iguales, ya que todos los seres humanos tenemos diferentes actitudes frente al riesgo y objetivos personales, los que cambian con la edad y la situación particular de cada uno.

“Cada inversor requiere de una estrategia diferente”, explica la asesora financiera (matrícula 1287-CNV) y economista Bettina Fernández.

Mauro Trellini, también economista y asesor de empresas, explica: “No es lo mismo un inversor de entre 25 y 30 años, con ingresos fijos y capacidad para recuperarlos en el tiempo ante una eventual pérdida, que alguien de mayor edad y con chances más acotadas”.

¿Y los montos para invertir? “No son un problema. Hoy, con 1.000 pesos se puede ingresar a un Fondo Común de Inversión (FCI) y con 500 comprar una acción argentina o un Cedear (N de R: Certificado de Depósito Argentino, representa la acción de una firma que cotiza en Estados Unidos). El tema pasa por tener un hábito de ahorro, asesorarse y capacitarse”, dice Fernández.

Los huevos, en distintas canasta

“Nunca se ponen todos los huevos en la misma canasta”, dice una conocida expresión popular. Y lo que la abuela siempre recomendaba también aplica a las inversiones personales, ya que inclinarse por un único activo financiero nos expone a riesgos muy altos, que pueden hacer perder todo el capital acumulado.

Siguiendo con los refranes, para muestra, basta un botón: si, embelasado por el mundo de las criptomonedas, un ahorrista hubiera invertido 100 pesos en bitcoin en enero de 2022, retiró $ 60 en diciembre, es decir, perdió 40.

En términos porcentuales, su rendimiento habría sido negativo y del 40%, el que se estira en forma considerable, al agregarle la inflación del período (+88%, de acuerdo con datos del INDEC y del BCRA).

El Merval, en el podio

El índice del Mercado de Valores (Merval) refleja el promedio de las acciones más negociadas en la Bolsa de Buenos Aires. Con un rendimiento acumulado superior al 137% entre el 3 de enero de 2022 y el 30 de diciembre del mismo año, le ganó por varios cuerpos a la inflación del período.

Esto significa que si una persona hubiese “comprado” 100 pesos pesos del Merval a principios de 2022, habría retirado unos 238 pesos a finales del mismo año.

Sin embargo, no es una inversión apta para cardíacos. “Yo no la recomiendo para personas con poca tolerancia al riesgo. Las acciones son un activo muy volátil y en el caso argentino es peor todavía, por lo cual, hoy podés ganar mucho, pero mañana, todo lo contrario”, explicó Trellini.

Pero en los primeros días de este 2023 el mercado argentino sigue trayendo buenas noticias. Y eso, entusiasma. “Hay acciones argentinas que ya subieron un 15 al 20%. Pero esto no quiere decir que vaya a seguir de esta forma en todo el año, por eso, si se trata de alguien que no quiere correr grandes riesgos, puede sumar un pequeño porcentaje de acciones a sus ahorros o acudir a un FCI de acciones”, agrega Fernández.

Plazo fijo UVA, no tan lejano

Primos hermanos de los plazos fijos tradicionales, los UVA ajustan por la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), una variable que sigue a la inflación minorista, y que se incrementó a razón del 90% entre enero y diciembre de 2022.

La ganancia para el ahorrista surge de sumar al interés del 1% la variación del UVA, la que surge de la diferencia entre el UVA a inicios de cada mes versus el UVA al final.

A lo largo de 2022, el ahorrista que le dijo “si” a los UVA cerró un muy buen 2022, con un rendimiento del 92% entre enero y diciembre de ese año. Así, siguiendo el razonamiento anterior, si puso 100 pesos en un plazo fijo UVA, retiró 192,01 pesos al mes pasado.

“Los plazos fijos UVA siguen siendo una buena opción para este año, porque las estimaciones de inflación superan el 90%. Una buena opción sería diversificar con dólar, mitad y mitad, por ejemplo”, recomienda Trellini.

Cuentan, sin embargo, con una ligera desventaja a los ojos de los ahorristas impacientes: el capital no puede retirarse antes de los 90 días, de forma que son menos líquidos frente a los tradicionales, lo que es una de las posibles causas por la que los ahorristas más conservadores todavía los miran de reojo.

“Pero se puede optar por los UVA precancelables, que permiten sacar el dinero antes de tiempo, obteniendo una tasa de interés del 71% anual, cuatro puntos menos con relación al 75% de la tasa del plazo fijo tradicional”, señala.

¿Y el dólar?

Quien se inclinó por el dólar no cerró un buen 2022. Más allá de que el cepo impide comprar demasiado, aún acudiendo a los dólares financieros (el MEP, legal y sin límites) la ganancia del 66% entre enero y diciembre dejó sabor a poco, además de rendimientos negativos en términos de inflación e inferiores al plazo fijo tradicional.

“El dólar está bastante atrasado con respecto a la inflación. Hay que ver como funciona al plan económico del gobierno, pero la idea es mantenerlo de esta forma. Yo no lo veo como una buena inversión, aunque si recomiendo mantener un porcentaje de los ahorros en dólar, como cobertura”, dice Fernández.