Bahía Blanca | Martes, 16 de agosto

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El transporte urbano de pasajeros recobra vida y busca mejorar su eficiencia

El servicio se acerca a los valores pre-pandemia, aunque aún está 12% por debajo del registrado en diciembre 2019.

Fotos: Pablo Presti-La Nueva.
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Audionota: Mariano Muñoz

Por Mario Minervino / mminervino@lanueva.com

   El transporte urbano de pasajeros local ha logrado sobrevivir a las severas y extensas restricciones establecidas por el gobierno nacional durante la crisis sanitaria desatada en el planeta por el coronavirus y de a poco va recuperando su número histórico de pasajeros al tiempo de ir restableciendo sus recorridos habituales de antes de la pandemia.

   Los valores informados desde el municipio indican que en mayo último se registraron 1.920.639 viajes, con un recorrido total por parte de las 17 líneas del sistema que sumó 814.477 kilómetros.

   De esta manera el servicio se acerca a los valores pre-pandemia, ubicándose en un 12% por debajo del registrado, por caso, en diciembre de 2019, cuando hubo 2.216.000 viajes. Esto significa que ya se estaría en un 85% del volumen de pasajeros registrado en 2019.

   Para tener una idea del difícil momento que debieron atravesar las tres empresas locales (San Gabriel, Lemos & Rodríguez y Bahía Transporte Sapem) en marzo 2020, cuando comenzó a regir la cuarentena y el aislamiento preventivo obligatorio, el sistema resignó el 85% de sus pasajeros, al pasar de los 1.298.679 viajes de marzo a apenas 218.311 de abril. Esta baja obligó a reducir además los recorridos en un 65%, pasando de 852 mil kilómetros a 297 mil.

   En todo 2020 se hicieron 9,4 millones de viajes. En 2021 hubo una recuperación importante, aunque algunos meses volvió a recrudecer la situación sanitaria, sumando 14,6 millones de viajes.

   Las prestadoras han podido soportar esta crisis a partir de subsidios de carácter nacional, provincial y municipal, más allá de ciertas inequidades a nivel nacional y un importante atraso en el pago de algunos de ellos.

   Por la pandemia, el aporte de la municipalidad pasó del 3% al 15% de los ingresos del sistema; es decir, quintuplicó su incidencia. En números, la comuna aporta $ 43.000.000 mensuales, de los cuales cerca del 35% los recuperará cuando llegan los pagos de la Nación.

   De ese total de subsidios, el 56% lo percibe San Gabriel; el 38% Rastreador Fournier, el 6,2% Bahía Transporte Sapem y el 1,3% la empresa Lange.

La situación

   En enero de este año se superó el millón de viajes mensuales, un número alentador comparado con los meses más duros de la pandemia. A partir del inicio de las clases ya se estuvo más cerca de volver a la normalidad. Marzo, abril y mayo de este año promedian 1,90 millones de viajes.

   Una señal positiva es que a pesar de la crisis las empresas han ido renovando su flota. Hoy el sistema cuenta con 180 vehículos, cuya vida útil estimada, en base a los kilómetros anuales que realiza cada unidad, es de diez años.

   Rastreador Fournier –que opera seis líneas-- incorporó seis unidades 0 km. Y en el corto plazo se sumarán 18 más (15 incorporados por San Gabriel, 3 por bahía Transporte Sapem y 4 por el Villarino).

El boleto

   Este mes es momento de ajuste tarifario, de acuerdo a la ordenanza que rige el transporte urbano. El valor actual del pasaje rige desde el primero de febrero de este año y es de $ 76 para la tarifa plana, primera sección.

   Considerando que se mantiene el esquema de pasajeros frecuentes –que consideran rebajas de hasta el 45% para quienes hagan más de 80 viajes al mes--; que se subsidia el boleto escolar y se mantienen pasajes gratuitos, la municipalidad estima el valor promedio del boleto en $ 40.

   Aunque es común pensar que la mayor incidencia en la determinación del pasaje lo conforma el costo del combustible, la realidad es que el porcentaje más influyente es, por lejos, el de los salarios, que representa $ 76,50 del costo por kilómetro. Luego, sí, se ubica el combustible ($ 27,74), seguido por las reparaciones de las unidades ($ 16,30); la depreciación de los coches ($ 16,01) y el costo del cobro de los pasajes ($ 10,05). Luego se suman, entre otros rubros, seguros, impuestos, repuestos, gastos generales y neumáticos.

   Si bien todavía es materia de estudio, de acuerdo a los índices inflacionarios, es posible anticipar que el valor de la tarifa plana rondará, a partir del mes próximo, los $ 90.

Un esquema de 50 años

   El valor de la tarifa plana se determina con el coeficiente que surge del costo de operación de cada empresa por kilómetro y su relación con la cantidad de pasajeros que transporta (IKP).

   Nuestra ciudad tiene, en comparación con otras del país, un IKP bajo, como consecuencia de contar con recorridos extensos con poco caudal y renovación de pasajeros.

   Esto es resultado, en parte, de que Bahía Blanca es una de las ciudades del país que más ha crecido en extensión, con la irrupción de decenas de barrios que obligan a establecer mayores recorridos pero sin sumar una cantidad de pasajeros adecuada.

   También se relaciona con un esquema de recorridos que mantiene las mismas características desde hace al menos 50 años, con todas las líneas pasando por la plaza Rivadavia y en sentido del eje Chiclana-Estomba.

   El último IPK local, calculado en mayo 2022, es de 1,77, un número bajo en relación a los que registra Córdoba (3) o la mayoría de las líneas de la CABA (promedio 2,40).

   Bahía Blanca ha tenido en los últimos 20 años fuertes cambios en la organización de su transporte público. En 2006, por caso, circulaban 23 líneas distribuidas entre diez empresas. Tres años después, 2009, sólo tres empresas operaban 16 líneas.

   El recorrido más extenso lo hace la línea 500, con 45,50 kilómetros, seguida por la 519, con 41,05 km, y la 517 con 38,33 km. La 509, con 20,86 km, es la de traza más reducida.

Lo que viene

   Otro elemento importante en el que trabaja la comuna es la implementación del boleto combinado, es decir la posibilidad de usar dos líneas distintas con un único pago de pasaje, a través de un trasbordo.

   Si bien hace años se viene barajando esta alternativa, ya se estaría en condiciones de proceder a su implementación con algunos de los servicios existentes.