Bahía Blanca | Miércoles, 29 de junio

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"Me terminé identificado con el equipo", dijo el DT Ariel Ugolini, tras la eliminación de Estudiantes

El albo eliminó al segundo y estuvo cerca con el primero.

El técnico vivió una experiencia diferente. Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

 

Por Fernando Rodríguez

Twitter: @rodriguezefe

Instagram: ferodriguez_

 

   Estudiantes fue séptimo en la fase regular, eliminó a Pueyrredón (2º) y le hizo frente a Liniers (1º) durante cuatro partidos. Ahí se terminó la temporada del albo en Primera del básquetbol local.

   “El balance es positivo, porque fuimos de menor a mayor. Habíamos llegamos muy bien a fin de año y el parate nos vino bien. Nos potenciamos mucho en los playoffs, cambiamos algunas acciones defensivas y nos benefició", justificó el técnico Ariel Ugolini.

   "Perdimos muchos partidos en definiciones cerradas -recordó-. En otros que fuimos ganando por muchos puntos, como con Villa Mitre y Napostá en nuestra cancha, aunque los terminamos perdiendo, tal vez, por no saber cerrarlos. A la vez, creo que sobre el final, nos merecimos llegar donde llegamos. Jugamos una linda serie con Pueyrredón (3-2) y Liniers (3-1). Con Pueyrredón podría haber quedado para cualquiera y con Liniers nos faltó determinación".

   —¿Eso fue lo que le faltó para ir a un quinto partido con el número 1?

   —Lo que faltó fue resolución. Ellos tienen jugadores que resuelven. Pecamos por errores infantiles, pero más allá de esto, me terminé identificado con el equipo y se los dije a los jugadores cuando terminamos. En Liniers, Diomedi, Dottori, Banegas, Miérez, te resuelven...

   —¿La diferencia en ese aspecto pasó por el nivel o la experiencia?

   —Creo que es experiencia y, también, que algunos tienen mejor nivel que el nuestro. Así y todo pudimos jugarles de igual a igual. Por ejemplo, Agustín Amore, recién al final pudo destrabarse, pero fue un jugador que rescatamos de la LAB cuando se fue Aníbal Buzzo. Demasiado lo que nos dio, cuando prácticamente había dejado... La verdad que hubo equipos, como Estrella, que también podría haber estado más arriba y terminó abajo y otros que terminaron más arriba de lo previsto...

   —¿A qué lo atribuís?

   —La realidad es que no me gusta jugar una vez por semana. Así podés recuperarte a los dos días. En Primera me parece que se debe jugar más y entrenar menos, pero así está determinado.

   —¿Sentís que en esta experiencia lograste dejar tu impronta?

   —Los procesos necesitan de tiempo y es necesario que los jugadores se acostumbren a uno. Lleva tiempo armar un equipo. Acá agarré lo que estaba, cuando llegué les dije que venía a salir campeón y quería que los jugadores tuvieran esa mentalidad. Creo que lo intentaron, por eso lo valoro y me identifico. Tuvimos muchos errores, pero es parte del proceso.

   —En los últimos años habías dirigido a equipos siempre candidatos. ¿A qué tuviste que amoldarte en esta experiencia?

   —Para estar contento y bien no siempre hace falta coronar la temporada con un campeonato. Es importante el proceso, lo que vivís día a día. Y si bien me había acostumbrado a jugar finales, no siempre se puede llegar. Particularmente, no me gusta permanecer mucho tiempo en un mismo lugar, porque el cambiar te renueva expectativas. Me vino muy bien la experiencia. El club está creciendo y la gente apoyó.

   —¿Seguís?

   —Sí. Bueno, creo que sí. Tengo divisiones menores y estoy coordinando.

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