Bahía Blanca | Domingo, 26 de junio

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Sebastián Pérez: "Sabemos de los riesgos, pero nunca estás preparado para una situación así"

El Ratón intentará alistar el Chevrolet Onix para la próxima fecha, a disputarse en Alta Gracia. 

Fotos: @ALasChapas.

Por Tomás Arribas / tarribas@lanueva.com

   "Una desgracia con suerte". Podríamos reproducir esa frase de Sebastián Pérez una y otra vez. Y es que la magnitud del terrible y escalofriante accidente del pasado domingo, en la final de la Clase 2 del Turismo Nacional en Paraná, así lo indica. 

   Dos días después del tremendo palo, ocurrido en los primeros metros de competencia, donde más de una docena de máquinas se vieron involucradas, el piloto bahiense habló con La Nueva y dio más precisiones de lo ocurrido.

   Pero antes de conocer el estado del Toyota Etios (aunque ya se imaginarán la situación), lo más importante claro está, el estado de salud del Ratón luego de semejante sacudón.

   "Todavía estoy un poco dolorido, sobre todo en la cervical y la espalda. Estuve descansado hasta hoy, que ya nos pusimos a trabajar en el taller", nos cuenta Pérez, mientras planifica la tercera carrera en el Oscar Cabalén de Alta Gracia. 

   Luego sí Seba ahondó en la crítica situación del vehículo, cuyos daños parecen irreversibles para su continuidad en el presente campeonato 2022.

   "El auto quedó muy golpeado y dañado, prácticamente destruido en totalidad. No se puede reparar, lamentablemente la carrocería no sirve más. Hasta se llegó a partir el tanque de nafta. Hasta se llegó a torcer la jaula antivuelcos del interior del auto de lo fuerte que fue el impacto trasero", contó.

   "Encima adelante el impacto me hace tocar otro auto y se hizo un sanguchito, rompiendo también toda la trompa. Y al quedarse acelerado a fondo, también el motor es posible que esté muy dañado, porque en el sacudón tardé en cortar el cortacorriente. Ese es el panorama del auto", lamentó.

   —¿Qué pensás hacer?

   —En cuanto al futuro, no queda otra que volver a armar el Onix e invertir bastante para rearmar los motores. Intentaremos ir a la próxima fecha, porque no queremos bajar los brazos. Pero la cosa está realmente muy difícil.

   "Fue un golpe muy duro, pero sabemos los riesgos a los que nos sometemos corriendo en autos. Lo asumimos, pero nunca estás preparado para una situación así. Hay que agradecer que no hubo consecuencias físicas que lamentar. Realmente la cosa pudo ser mucho peor, la sacamos muy barata. Pero sí hubo muchos daños materiales. El auto todavía lo estamos pagando y no sirve más", cerró.

El accidente: