Bahía Blanca | Viernes, 19 de agosto

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A los 45 años, el “Loro” quiere seguir volando: “Tengo el entusiasmo de un pibe de 20”

Gustavo Fabián Derrac terminó el 2021 ascendiendo con Comercial al ciclo superior de la Liga del Sur, aunque arrancó el 2022 sin club y sin propuestas concretas. Piensa en el retiro, pero no se quiere dar por vencido: “estoy activo y físicamente pleno, por eso mantengo la ilusión de seguir una temporada más”, sostuvo el goleador histórico de Tiro Federal a nivel local.

Fotos: PH Camila Recalde y Archivo-La Nueva.

Por Sergio Daniel Peyssé / speysse@lanueva.com

Instagram: @sergiopeysse

Twitter: @elpeche1973

(Nota publicada en la edición impresa)

 

   El motivo principal de la nota iba a estar enfocado en su retiro oficial del fútbol de la Liga del Sur, es lo que había anunciado el año pasado, tras festejar el ascenso con Comercial, aunque Gustavo Fabián Derrac, a dieciséis días de cumplir 45 años, no quiere saber nada con “colgar los botines”, y es por eso que redobla la apuesta: “Me siento activo, entero y con un entusiasmo de un pibe de 20; no me va a costar nada tirar de la cuerda una temporada más”.

   Ahí mismo arrojé el cuestionario de preguntas al tacho de basura y esperé hacía donde iba a derivar la charla con el explosivo delantero que en nuestro medio solo defendió las camisetas de Tiro Federal, club donde se inició y del cual es hincha, y del portuario verdiamarillo.

   “Arrancó febrero y no me llamó nadie, por eso no te puedo mentir, me está dando vueltas por la cabeza el hecho de dejar de jugar, de decir basta. Mantengo ciertas expectativas, no tengo lesiones, ni dolores y físicamente me encuentro en plenitud, pero no recibí ninguna propuesta, ni de acá ni de equipos de la zona, y es por eso que estoy pensando en bajarle el telón a 26 años de carrera entre el nivel amateur y semiprofesional”, reflexionó el “Loro”, quien en 2021 marcó un gol (a Sansinena) y arribó a 101 en su cuenta personal.

   “Lo que viví el año pasado con Comercial fue hermoso, haber conseguido el campeonato y el ascenso fue el premio merecido para un grupo espectacular y un club que empujó siempre para que podamos alcanzar el objetivo. Aunque vos sabés que no soy de guardarme nada y te lo digo: me hubiese gustado haber tenido más participación en el aspecto futbolístico. No es una queja, no quiero que nadie lo tome a mal, porque también reconozco que los minutos que me dieron en cancha los traté de aprovechar dejando todo de mi, como lo hice en cada institución donde estuve y con cada camiseta que defendí”, sostuvo casi sin respirar ni darme la posibilidad de meter “bocado”.

   —¿Por qué este año no sos parte del plantel de Comercial, sucedió algo que yo no me enteré?

   —Días antes de la final por el ascenso, le había comunicado a mis compañeros que si lográbamos subir a la A, existía la chance de cerrar mi ciclo como futbolista activo en la Liga del Sur. El club me hizo un reconocimiento muy lindo, me entregó un cuadro y los hinchas me ovacionaron, y en la retina de los que estaban ahí en ese momento quedó como que ese fue mi último partido a nivel oficial.

   “Estoy ilusionado con seguir, al menos, un añito más, pero por algo suceden las cosas, creo mucho en las señales, y hoy estoy sentado en mi casa charlando con vos sin ni siquiera saber donde está el bolso que llevaba a los entrenamientos”, sostuvo el chofer de la empresa San Gabriel, uno de los integrantes de aquel elenco tirense que le dio la primera estrella de campeón al club en 2004.

   —Me parece raro que Pablo Recalde (DT comercialino) no te haya llamado para, al menos, darte una explicación. No sé, capaz que ni siquiera tenía la obligación de hablar con vos.

   —Hemos intercambiado algunos mensajes, pero no recibí ninguna propuesta como para sumarme a la pretemporada. Te vuelvo a repetir, en la final con Libertad quedó como que yo me despedía del fútbol.

   “En ese partido ni siquiera entré; tenía la ilusión de sentir el pitazo final del árbitro para tirarme en el césped y ver pasar las distintas imágenes de la linda trayectoria que tuve. Pero no se dio.”

   —En Comercial te despidieron con todos los honores, no creo que el actual cuerpo técnico tenga problemas para que te retires ahí en un partido oficial; es cuestión de que lo hables y entres unos minutos.

   —No, detesto molestar a alguien para pedirle un favor de esa naturaleza. A mi me gusta la competencia, el día a día, el vestuario, estar, ser participe, darle una mano al compañero, colaborar con el equipo...

   “En el 98 por ciento de los partidos que Comercial sostuvo el año pasado no ingresé y me volvía bajoneado a mi casa, aunque siempre entendí las reglas del juego y comprendo las decisiones, porque es fútbol y el técnico solo puede hacer cuatro cambios. Pero por algo no entré ni un segundo. Se me hizo difícil el último tramo del torneo, hubo momentos donde quise largar todo a donde ya sabés.

   —¿Porque no jugabas?

   —Exacto, aún sabiendo que en varios partidos podría haber estado media horita dentro de la cancha. Ojo, también soy realista, no sé si estaba para ser titular, pero me sentía preparado para más minutos de los que tuve. Es más, si Recalde me hacía jugar los 90, yo le daba para adelante, pero creo que el “Reca” no confío en mi en cierto punto.

   —¿En qué punto?

   —Cuando Pablo me llamó para que me incorpore, fue para cumplir un determinado rol dentro del plantel, sobre todo por mi experiencia y el manejo que podía llegar a tener del vestuario, pero se sorprendió cuando, física y futbolísticamente, conseguí estar a la altura del resto de mis compañeros. Nunca pensó que yo iba a ser uno más a la hora de tener que armar el equipo titular, pero así y todo no quiso arriesgar y no se animó a darme la continuidad que yo estaba esperando. No sé, es mi forma de ver y analizar lo que sucedió, pero estaba a la vista de todos que me maté entrenando y que por momentos fui más que algunos de los chicos que recién habían subido a Primera.

   “Recalde nos citaba a las 14 y yo dejaba de manejar el colectivo a las 14.30, pero como siempre quise estar sin tener privilegios, con los ferchos de mi misma línea cambiaba destinos y horarios casi todos los días. Me dieron una gran mano, ellos y mi familia saben todo lo que hice para poder jugar al fútbol. No sé si en el club no se dieron cuenta o no valoraron mi sacrificio, pero me quedé con la espina de jugar un poco más. Estaba a la altura, me maté por estar, y sé que podría haber aportado más en un equipo que jugaba realmente bien a la pelota”.

   —¿No pediste jugar en Reserva?

   —Sí, muchas veces, pero Recalde me frenaba en seco con un “no vale la pena, a tu edad te van a putear de todos lados”. Yo quería jugar a la pelota y no me importaba más nada. Además, me putearon toda la vida, incluso hasta los hinchas de mi propio club, ¿de qué me iba a sorprender?. “Reca” pensaba que me iba a afectar si me decían algo, ¡por favor”, estoy curtido en ese aspecto. Es más, prefiero que me insulten antes de pasar desapercibido.

 

“El Renault 12 sigue en marcha”

   “Aunque hoy esté sin equipo, me resisto a sentirme un jugador retirado. Te digo la verdad, si hoy estaría entrenando en un club, le estaría metiendo para adelante. Y te explico por qué: los años los tengo, no los voy a ocultar, pero si tengo que hacer una pretemporada, me animo con gusto porque sé que la voy a superar; no es una complicación aguantar el rigor físico, el ritmo y las exigencias del fútbol de hoy en día”, señaló el “Loro”, recalcando además: “El año pasado entrené a la par del resto y jugué todo el torneo sin lesiones ni dificultades”.

   Y contó el mensaje que le daba a sus colegas del primer equipo comercialino: “Los pibes se reían cuando les decía que el Renault 12 estaba en marcha. Ellos andan en 0km, pero el Renolito, atado con alambre y frente a vientos y mareas, nunca te deja a pata”.

   “El año pasado no esperaba ser convocado para jugar el Promocional, así y todo me puse bien, me exigí más que varios y no desentoné. Este año quería medirme con los de la A, pero por algo no se dio. Trato de no mortificarme, de entender que mi momento ya fue y que nunca más voy a vivir todo lo que viví, tanto en Tiro como en Comercial”, reflexionó.

   —Si un técnico o un dirigente lee esta nota y te llama, ¿agarrás viaje?

   —Sí, aunque tendríamos que charlar porque los equipos empezaron con su preparación hace un mes y para mi eso es mucho tiempo. Iría a donde sea, el fútbol me apasiona y lo amo con locura. Eso sí, entreno para ser el mejor, nunca me gustó dar ventajas y menos que menos regalarle beneficios a los rivales.

   “Los pibes de Comercial veían que entrenaba a la par de ellos y no lo podían creer; extraño esos malabares de ir de un lado al otro y terminar al día muerto por un fulbito o una práctica bien exigente”.

   Y fue más allá...

   “Si el teléfono suena, yo atiendo. Gracias a Dios puedo hablar con todo el mundo sin rencores ni diferencias. Mirá que deportivamente he sido rebelde y muchos me llegaron a odiar, pero con varios de ellos pude charlar más acá en el tiempo y se dieron cuenta que yo defendía lo mío a muerte. Siempre di todo por la camiseta que me puse, en ese aspecto no me puedo reprochar nada”.

   Y puso de ejemplo a su queridísimo aurivioleta: “en Tiro aprendí que con el solo hecho de imaginarte una derrota, ya estabas perdiendo plata. Hay que salir a ganar siempre, donde sea y como sea”.

   —Retrocedo algunas preguntas: ¿no llamarías a Recalde para pedirle volver?

   —No. Con el “Reca” está todo bien, él sabe que yo quiero volver, me conoce... Si me llamaba para la pretemporada, el primero en llegar iba a ser yo. También tengo que analizar que en todo el torneo que pasó jugué un partido entero sumando los minutos de las veces que me tocó entrar, así que en la A, en el mismo equipo y con el mismo técnico, no tendría chances.

   “Y no porque considere no estar a la altura eh!!! Soy consciente que mi edad puede ser limitante, pero lo mío también es aportar experiencia, como lo hice todo el año pasado. Teniendo en cuenta eso, considero que en algunos partidos podría haber entrado para manejar ciertos tiempos o para asegurar un resultado”.

   El 7 bravo que en Tiro las pasó todas, aportó un solo gol para el ascenso de Comercial, se lo hizo a Sansinena (derrota 1-2 en White), y fue el 101 de su carrera futbolística.

   “Te aclaro que el 100 se lo hice a Tiro, en 2012, jugando para Comercial. Fue a los 2 minutos y ganamos 4-1. Vos sabés que había soñado que le iba a hacer un gol...”

   —Sí, claro, lo decís ahora...

   —No, siempre fui de soñar, de imaginarme el partido, de pensar en distintas jugadas, en los rivales... En algunas ocasiones hasta ensayé distintos movimientos de definición en la previa a un partido, siempre teniendo en cuenta una hipotética posición del balón. Soy muy positivo y creo en la ley de atracción. A los pibes de Comercial les vivía transmitiendo el mismo mensaje: si estás convencido de que podés lograrlo, nada ni nadie te lo puede impedir.

   “Muchos me miraron de reojo y me trataron de loco, pero estoy todo el día con la energía bien arriba y con las pìlas cargadas. Algunos pibes me decían: `a tu edad ni loco estaría renegando acá´. Yo me reía, porque es una forma de pensar muy distinta a la mía”.

   Derrac, el dueño de la “7” en cada uno de los equipos por donde pasó, tiene el enorme privilegio de haberle convertido goles a todos los rivales en la Liga del Sur, además de ser el máximo artillero de Tiro en la historia (80 conquistas) y de haber sido parte de aquel Comercial que, en 2011, le ganó la Promoción a Huracán, mandándolo a la B. Fue la única vez que un equipo de abajo ascendió a la A por esa vía del “sube y baja”.

   Todos sus logros a nivel local: con Tiro, Promocional 1996 (con Alfredo Maldonado de DT) y 2000 (el entrenador fue Raúl Daniel Schmidt), y Primera 2004 (Luis Díaz), en este caso depués de 79 años de sequía. Con Comercial: ascenso por Promoción en 2011 (Pablo Recalde) y campeón y ascenso en 2021 (Pablo Recalde).

   “En Comercial fui feliz, siempre me atendieron de la mejor manera, mi único vacío es no haber sumado más minutos en cancha el año pasado. Imaginate esta situación: cuando yo debuté en Primera, la gran mayoría de los chicos que fueron mis compañeros no habían nacido. Muchos de esos pibitos, en 2011 entraban como mascotas, y seguro que a más de uno lo llevé a upa o de la mano. Increíble pero real”.

   —A esta altura, si algún club te llama para jugar, ¿vas gratis?

   —En este momento pienso en tener continuidad y no en el factor económico. Si me ofrecen dinero, bienvenido sea, pero siento que no estoy en condiciones de imponer nada que esté relacionado con lo monetario. En esto no tiene nada que ver mi edad, a esta altura el estado de animo es distinto y tengo una forma distinta de ver las cosas. Lo que sí, el último partido me llevo la ropa, de recuerdo, porque cuando sea viejo tengo que saber que jugué en ese club...(risas).

   —¿Qué dice tu entorno familiar (Valeria Colalongo es su señora y Juanse, de 24; Valentino, de 16 y Juanita, de 8, sus hijos): que insistas o que te olvides del fútbol?

   —Que haga lo que sienta. Si se da bien, y sino que me ponga a dirigir, que es el próximo paso cuando ya me saque de la cabeza que no soy más jugador de fútbol. Seguramente seguiré despuntando el vicio en alguna Liga amateur, siempre y cuando las piernas resistan y mis amigos me aguanten... ja, ja.

   “Hoy, sin equipo, pienso que el retiro está a la vuelta de la esquina, peor no me resigno; el que abandona no tiene premio”.

   Como chofer volante alterna entre las líneas 512 y 517, teniendo casi dos horas entre vuelta y vuelta, por recorrido y donde, generalmente, cruzan a la ciudad de una punta a la otra.

   --¿Qué pensás mientras vas manejando?

   —Uhhh tantas cosas... Que mentalmente nunca me voy a sentir un ex futbolista. Pienso de la misma forma que cuando estaba en mi plenitud; la pasión es idéntica y las ganas también. Me levanto todos los días a las 4 para ir a manejar un colectivo, y sin embargo físicamente no doy ventajas; me gusta entrenar y jamás entré a una cancha a hacer papelones. Con el trabajo y las exigencias del fútbol ando a las corridas toda la semana, pero es una presión linda; creo que no hay nada mejor que hacer lo que a uno le gusta.

 

El 7 olvidado

   “De seguir ligado al fútbol como técnico, me gustaría dirigir una Primera división, una Reserva o las categorías más grandes del fútbol menor”, ratificó el “Loro”, nacido enTrelew el 28 de febrero de 1977.

   —¿Dirigente no?

   —No, es un territorio con el que no me siento identificado. Estoy convencido y quiero ser DT, me gusta estar a cara con el jugador, que interprete lo que uno pretende y que el trabajo semanal y lo que tanto pregonás se vea reflejado en el campo de juego. Ne me siento un formador, no tengo esa vocación de estar de cero con los más chiquitos.

   —Me da la sensación de que la palabra dirigente no te cae nada bien.

   —Me es indiferente. Siempre estuve de un solo lado, el del jugador, al que voy a defender de acá a que me muera. Estar del otro lado es muchas veces no poder satisfacer al jugador por tener que defender intereses institucionales, y eso me dolería muchísimo porque sé que lo viene a reclamar el futbolista siempre es justo.

   “Sigo penando como jugador, por eso considero que sería contradictorio defender intereses con lo que no me siento identificado. Es más, si fuera dirigente, estaría tan del lado del jugador que me pelearía constantemente con los demás integrantes de la Comisión Directiva. Por lo general hay promesas por objetivos o logros, pero muchas veces desde el lado dirigencial no se cumple con lo pactado, y eso me afectaría porque sé de las necesidades que tienen varios pibes que juegan por el simple amor a la redonda”.

   —Está muy claro.

   —No podría cumplir el rol de dirigente y tampoco estoy capacitado como para serlo.

   —No te lo pregunté: ¿no te gustaría retirarte en Tiro?

   —¿A quién no le gustaría retirarse en el club del que es hincha? Estoy alejado de la entidad, ni siquiera colaboro socialmente, pero creo que en el club se olvidaron de mi. No sé, pasaron cosas que no vale la pena traerlas al presente, pero jamás me llamaron para volver o para un partido de despedida.

   “Para mañana esta pactado un encuentro entre hinchas, el grupito de los pibes de siempre, de ex jugadores, pero nada organizado por el club. Retirarme en Tiro es una cuenta pendiente, y te aclaro: en su momento no me fui mal con nadie y jamás le tiré mierda a alguien”.

   “Cuando me tuve que ir, me fui silbando bajito. En realidad `me fueron´, porque un día me llamaron aparte para informarme: `a partir de ahora sos el cuarto delantero del plantel´. Fue como decirme que no me iban a tener más en cuenta, como que me invitaron a retirarme”.

   —¿Eso te lo comunicó un entrenador o un directivo?

   —Un técnico, pero la decisión fue dirigencial. El DT recibe órdenes y algunos no pueden decir que no, es así, ¿qué más querés que te diga? El nombre no lo voy a revelar ni aunque me pongas un revólver en la cabeza.

   —No es mi intención.

   —Daría lo que sea por tener 20 segundos en Tiro para poder despedirme con mi gente, aunque es algo que no me quita el sueño; tampoco pienso constantemente en eso porque nadie es profeta en su tierra. Si me llaman, lo analizaré, veremos las condiciones, pero sería lindo por todo lo que viví con esos colores.

   “Vuelvo a Comercial: el reconocimiento que me hicieron en el último partido fue estupendo, no me lo esperaba. Estuve dos años, pero el trato de la gente y de los dirigentes fue como si hubiese estado toda la vida ahí. Es una institución con mucha historia, con hinchas que te alientan y te valoran cada vez que te ven. Eso es lo gratificante, porque yo fui a jugar a la pelota y Dios me dio el don de poder salir campeón dos veces. Eso te marca a fuego y te lo hacen saber, por eso es un orgullo sentirse considerado en un lugar al que alguna vez caíste como refuerzo pero no siquiera naciste en White”.

   —Perdón que te corte: te hubiese gustado que ese reconocimiento te lo haga Tiro.

   —Y si, a muchos ex jugadores de Tiro nos pasa lo mismo, no nos sentimos reconocidos. En 2004 salimos campeones por primera vez y jamás recibimos un gesto de gratitud. Ojo, no quiero que me soben el lomo, no me gusta, pero un llamado, un mensaje, nada... Ni siquiera se acordaron de nosotros cuando se cumplieron diez años de aquella gesta histórica.

   “El plantel que ascendió al Federal A (2015) tuvo su reconocimiento, que no está mal y es muy merecido, pero no te podés olvidar de los primeros campeones con Tiro en la Liga. El valor de un título es inmenso, pero el olvido te agujerea el alma y el corazón”.

   “Mirá que han pasado grandísimos jugadores por Tiro que no pudieron festejar nada, como el Ruso Schmidt. No pido una medalla de oro, ni una cena, y tampoco un mural en la sede del club, pero si que nos tengan en cuenta. Eso me genera dolor e impotencia, que se yo... Los dirigentes tendrán sus razones y habrán evaluado que hice bien y que mal, no sé, no voy a juzgar a nadie, pero ese detalle, el de acordarse de los campeones de 2004, es el que siempre esperamos pero que nunca llegó”.

   —Si mal no recuerdo, no hace mucho hubo un homenaje, con cena y pantalla gigante incluida.

   —Sí, pero fue organizado por la hinchada. Rememoramos el gol del “Chiqui” (Fernández), fue emocionante. Ese reconocimiento tiene un valor sentimental muy marcado.

   “Por más que no nos llamen ni nos tengan en cuenta, somos parte de la historia de Tiro, salimos campeones después de 79 años, y eso no lo borra nadie. Puede ser que haya gente que no te quiera o no le guste tu forma de ser, pero lo que vivimos ese día (1 de noviembre) quedó grabado en las retinas y en los corazones de todos los que fuimos parte de ese proceso. Es así, aunque muchos hoy me sigan puteando o maldiciendo”.

   “Creo que a la dirigencia de Tiro le falta hacer un clic, hay que volver a tener sentido de pertenencia. Sería bueno formar un cuerpo técnico con ex jugadores identificados con los colores y que el fútbol del club esté bajo una misma línea en todos los aspectos; debe haber sentido común y todos tirando para el mismo lado. El momento es este, de una vez por todas tiene que haber gente de Tiro trabajando para la institución, y en eso incluyo a lo social, a lo deportivo y a lo institucional”.

   —¿Te estás ofreciendo?

   —No, pero me da mucha bronca que se hayan olvidado de los Coletto, de los Sangronis, por citar a algunos. Es gente del club, no necesito andar proponiendo a nadie... Pero no se dio, no se da y lamentablemente no se va a dar.

   “Ojalá Tiro salga campeón siempre, pero al club le falta ese acercamiento con los ex jugadores que todos aclamamos. Parece poco pero es mucho, sobre todo para nosotros. Algunos referentes históricos se fueron por la puerta de atrás, no puede ser. Pero bueno, Tiro es un club bastante raro, mejor no entremos en detalles...”.