Auspicioso convenio entre Pablo Arana y la UTN: “Será una colaboración mutua”
El equipo de Turismo Nacional de Clase 3 trabajará conjuntamente con alumnos de la institución académica local.
Periodista Deportivo, recibido en 2013 (estudios en Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social).
Sección Deportes del Diario La Nueva, desde 2017 a la fecha. Especialista en Automovilismo y deportes varios.
Previamente, panelista automovilístico en LU2 Radio Bahía Blanca y presentador deportivo en Telefé Bahía.
Conjunción de fuerzas, apoyo mutuo y desarrollo total. Eso supone el auspicioso convenio que el Arana Ingeniería Sport firmó en la semana con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de nuestra ciudad.
El equipo automovilístico que comanda Pablo Arana en nuestra ciudad hace décadas logró un importante acuerdo, mediante el cual podrá incorporar a la estructura estudiantes avanzados de la carrera de Ingeniería Mecánica.
Los mismos, y he aquí la enorme retribución para la institución académica, podrán incorporar más rápidamente, y de forma muy eficaz, los distintos conocimientos adquiridos mediante la teoría en las distintas curriculares de la carrera.
“Supone una continuidad de acciones que hemos tenido en el pasado y que han sido virtuosas, de alumnos relacionándose con el Arana Ingeniería Sport y que realmente los incentiva mucho a través de la actividad propia de la competición, pero también fortalece los conocimientos que aprenden en la Universidad”, nos cuenta Alejandro Staffa, Decano de la UTN.
“Ellos podrán ver en la práctica lo que incorporan en la teoría a través de la Universidad. Con lo cual es un ciclo virtuoso que queremos repetir y profundizar. Estas actividades queremos que en la actualidad comiencen a ser acreditadas. Es decir que el estudiante tenga un avance gracias a estas prácticas, tan formativas en el campo del trabajo”, agregó.
Esta unión cuenta con antecedentes no muy lejanos, con resultados muy positivos. Por tal razón se procura retomar y profundizar, procurando que perdure en el tiempo.
El propio Arana entiende la importancia del mismo, no solo por haber recibido alumnos en el pasado, brindando la plataforma para el desarrollo laboral de cada uno, sino por haber experimentado por él mismo una situación semejante en el pasado.
“Es una colaboración mutua. Yo lo viví en mi etapa como estudiante, teniendo la necesidad de poder aplicar lo que me estaban explicando en la teoría. Tuve la suerte de dedicarme a esto mientras estudiaba, pero veía a compañeros que no tenían esa posibilidad y en ese mismo rubro. Por eso entiendo lo importante que es”, expresó el ya bahiense por adopción.
“Siempre tuve intención de seguir vinculado a la Universidad –agregó--. Es un aporte que quiero hacer, pero que además a nosotros también nos puede aportar buena materia prima para seguir trabajando en el taller”.
—Y la gran posibilidad que puedan formar parte permanente del equipo, ¿verdad?
—Sí, absolutamente. Les va a sorprender a todos la relación directa que tiene la competición con todos los rubros de la ingeniería estudiados. A su vez, el individuo se relaciona en un grupo de trabajo y dentro de un equipo, algo fundamental. Es importante que el entorno laboral sea un equipo. Acá no van a estar solos sino que desarrollando tareas conjuntamente.
“Esa es la idea general. Quiero ver cómo organizarlo para que los estudiantes avanzados puedan trabajar en el taller como becados, estando, dentro de todo, de forma permanente y que, a su vez, puedan brindarles su experiencias a chicos que están cursando. Eso les puede abrir la cabeza a futuro”, cerró Arana.
El automovilismo, fuente de inspiración
Concuerdan las partes involucradas que el automovilismo de competición es, valga el juego de palabras, uno de los principales combustibles que inspira a los estudiantes a decantarse por la carrera universitaria en cuestión.
“Tenemos ejemplos como el de Pablo que pasó por la institución y luego se volcó por esta actividad, como también otros casos. Hay mucha gente que ya viene con una vocación por el automovilismo a buscar herramientas teóricas que le permita desarrollar mejor la actividad. Hasta tuvimos profesores (NdR: Eduardo Medina) que se dedicaron a la fabricación de chasis”, destaca Staffa.
“Es algo que todos los años uno advierte. Ellos mismos ya vienen con esa intención y algunos ya con experiencia en chasis, amortiguación o motores. Y este vínculo es ideal porque permite formalizarlo, que el aprendizaje sea más profundo para el estudiante”, agregó.
Otro aspecto relevante, destaca Pablo Girón, Jefe del Departamento de Ingeniería Mecánica de la UTN, es el aprovechamiento del acuerdo para atraer potenciales alumnos y motivar a los recién iniciados; especialmente en los primeros años, donde las curriculares tienden a limitarse a lo teórico.
“Gran parte de los chicos que empiezan la carrera ven el automovilismo como su pasión y como una posible salida laboral, porque es lo que les gusta. De hecho, gracias a dos alumnos avanzados de la carrera que están trabajando con Pablo, hace poco armamos una charla con ingresantes y eso fue muy motivador, porque pudieron verse reflejado en ellos en un futuro”, puntualizó.
“Ya en el final de su carrera, como estudiantes y bastante experiencia dentro del equipo, mostraron lo que podían hacer y cómo iban combinando lo aprendido en la facultad con los desarrollos dentro del equipo. Eso es una forma de ayudarnos también a nosotros a retener a los alumnos, mostrándoles cosas que los apasionan y que en cualquier momento van a poder realizar”, cerró.