Causa Corfo: los acusados reconocen la confección de la factura trucha
Los principales apuntados por la Justicia señalaron que se hizo para pagar sueldos de trabajadores temporales.
Cristian Eval “desea reiterar que, por los hechos atribuidos, no obtuvo ningún beneficio económico, ni tampoco fue su intención de generar un perjuicio a Corfo ni al Consorcio Hidráulico; todo lo contrario. (Asegura que) todo lo acontecido le generó un importante perjuicio personal y laboral”.
Más de dos años después de la aparición de la factura por 231.900 pesos emitida desde Corfo a una fotógrafa de Pedro Luro por supuestos trabajos de albañilería en un puente sobre uno de los canales principales del sistema de riego, finalmente los principales apuntados por la fiscalía prestaron declaración indagatoria.
Durante los interrogatorios, quienes en ese momento se desempeñaban en el ente de riego -Eval como gerente administrativo y Diego Weinzettel como personal temporario- señalaron que la mencionada boleta respondió a una maniobra contable para pagar sueldos a otros agentes de la administración, en concepto de “compensación de gastos”, y para abonar los honorarios de una contaduría.
Si bien ninguno de los dos negó que se haya inscripto a la fotógrafa como monotributista ni como prestadora de servicios de albañilería, para luego emitir a su nombre una factura por servicios de reparación y mantenimiento en un puente sobre el canal Unificador III, Eval reconoció que en su momento estas compensaciones de gastos eran abonadas desde el Consorcio Hidráulico -ente que promueve la denuncia por supuesto fraude- en concepto de viáticos para los trabajadores contratados por Corfo, en un accionar del que estaban al tanto ambas entidades y su dirigencia. Incluso, aseguró que el pago del rubro “compensación de gastos” que no estaban contemplados en los contratos de locación de servicios, había sido debatido con los máximos titulares del ente y la asesoría letrada.
“Fue una situación problemática o conflictiva que debíamos resolver en ese momento”, aclaró el contador. Desde hacía un tiempo, el Consorcio Hidráulico se negaba a continuar abonando esta diferencia de dinero y desde mediados de 2020 solo lo estaba haciendo con trabajadores contratados que se desempeñaban en el SEREQ y en el área de Ingeniería.
Durante la declaración, el hasta mediados de 2020 gerente administrativo de Corfo aseguró que todos los pagos “tuvieron por objeto evitar las inminentes situaciones de conflicto –NdR: con los trabajadores-, obrando de buena fe y pretendiendo cumplir con los compromisos asumidos por Corfo”.
El Consorcio Hidráulico pedirá una ampliación de indagatoria, solicitando que se llame a declarar a los ex directivos del ente.
Además, dijo que el dinero que se le había transferido desde la cuenta de la fotógrafa -los 231.900 pesos que se le habían enviado, los reenvió a tres cuentas de Eval- “se destinó a cubrir dichos gastos”.
“En ningún caso el deponente -por el contador- se quedó con uno solo peso del dinero transferido por Costantini a su cuenta sino que dicha suma y más fueron destinadas a cubrir los gastos de Corfo”, señala la transcripción de la indagatoria.
Además, reiteró que “no obtuvo ningún beneficio económico de la operación que documentó la factura de Costantini, ni tampoco se dañó o lesionó el patrimonio de la Corporación o del Consorcio Hidráulico”.
También sostuvo que “luego de realizadas las transferencias, advirtió el error o negligencia administrativa cometida, por lo que procedió a contratar personas por su cuenta y a su exclusivo costo, para el acondicionamiento de los tres puentes peatonales de Pedro Luro, sobre el canal Unificador III”.
Asimismo, y contrariando a lo que habían señalado otras autoridades de Corfo, aseguró que “dichos puentes se encontraban en estado de abandono y deterioro, siendo un riesgo desde el punto de vista civil”. Incluso, expuso fotos en las que se ve el estado de las estructuras antes y después de las citadas obras.
El contenido de las indagatorias, al cual “La Nueva.” tuvo acceso en forma exclusiva, se llevaron a cabo en las últimas dos semanas. A partir de la información recabada, la Justicia deberá decidir ahora si avanza en la causa, si es necesario seguir reuniendo pruebas, si se llama a juicio o se desestima la causa.
Semanas atrás, el fiscal Gustavo Zorzano, titular de la Fiscalía Nº 10 de Delitos Complejos bahiense, había considerado que Eval habría incurrido en el delito de fraude en perjuicio de la administración pública, con la participación necesaria de Weinzettel y su pareja, la fotógrafa Lorena Costantini.
En ese momento, también había considerado que los hechos investigados también podrían enmarcarse en delitos de falsificación de instrumento público y su uso aunque, en este caso, solo los dos primeros figuran como posibles coautores.
Zorzano también había entendido que la factura "resulta ser un comprobante apócrifo utilizado fraudulentamente para respaldar contablemente la salida de dinero de Corfo por un trabajo" que nunca realizó Costantini.
Por su parte, en su declaración testimonial ante la fiscalía, Weinzettel señaló encontrarse “super arrepentido de su accionar” y aseguró que su pareja, la fotógrafa Lorena Costantini, desconocía que se había emitido una factura a su nombre.
Además, ratificó la declaración de Eval al señalar que los trámites para la inscripción de la fotógrafa fueron llevados a cabo por él, tanto ante los organismos fiscales como ante el municipio de Villarino, y que ella sólo debió “apersonarse en la municipalidad y suscribir la documentación”. Esto, aclaró, lo hizo “sin leer” lo que firmaba, confiando en su palabra.
En ese sentido, aseguró que se había charlado sobre la posibilidad de anotarla como monotributista “a fin de que pueda acceder a los aportes previsionales, pero de ninguna manera era la idea de inscribirla en el rubro de la construcción”. Esto último, manifestó, corrió exclusivamente por su propia decisión. También aseguró que su pareja “desconocía la emisión de la factura” y que solo se enteró de su existencia “cuando recibe la suma de dinero en su cuenta bancaria”.
“No buscábamos ningún beneficio personal; solo trabajar mejor para Corfo”, aseguró. Lo hecho "resultaba ser, en la práctica, una compensación salarial entre los empleados de planta permanente y los contratados".
En cuanto a los 30 mil pesos que días después del movimiento de dinero por la factura, recibió desde una cuenta de Eval, Weinzettel explicó que se debían a un trabajo extra que había realizado -junto con otra trabajadora temporaria- para la inscripción de proveedores en un registro provincial.
También dijo que, en el marco de un sumario administrativo llevado a cabo por el anterior administrador general de Corfo, León Somenson, a partir de la difusión de la factura, “le había comentado los motivos por los que había sido confeccionada; esto es, para afrontar gastos de la entidad”.
En tanto, en su declaratoria, Costantini aseguró que "no tiene nada que ver con el hecho que se le atribuye" y que "lo único que hizo es una transferencia bancaria a tres cuentas de Eval por pedido de su pareja Diego Weinzettel".
También aseguró que desconocía los motivos del movimiento de dinero y que su pareja "no le explicó con detalle los motivos de esta transferencia": solo le dijo que eran "cuestiones de la administración de Corfo".
¿Qué pasa con la cooperativa?
En su indagatoria, Eval aseguró que los servicios prestados por la cooperativa Ave Fénix a Corfo, autorizados por él, "fueron efectivamente realizados, tanto la compra como los servicios contratados".
"No existió perjuicio para el patrimonio de Corfo, ni se defraudó a la administrción pública ni se adulteraron documentos", explicó.Corfo Río Colorado maneja el área de riego ubicada a la vera del curso de agua, en el límite entre Villarino y Patagones.