Bahía Blanca | Jueves, 18 de agosto

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Volvieron los boliches, pero en Bahía continúan las fiestas clandestinas

El área de Fiscalización del municipio desbarató ocho de estos encuentros durante las madrugadas del sábado y domingo últimos.

Fotos: Archivo LaNueva.

   La vuelta de las actividades en los boliches bailables en Bahía Blanca se encontró con un duro escollo durante el primer fin de semana: las fiestas privadas. Entre la madrugada del sábado y del domingo, desde el municipio desbarataron ocho encuentros que se estaban desarrollando en domicilios, cervecerías sin habilitación y casas de fiesta, donde se se superaba ampliamente el aforo permitido de hasta medio centenar de personas. 

   Así lo aseguró a “La Nueva.” el subsecretario de Fiscalización del municipio, José Luis Montanaro, quien reconoció que si bien desde el sector comercial -léase, locales bailables- hubo un aceptable acatamiento de las normativas, el problema lo representaron los eventos que se organizan en forma clandestina.

   “Durante el fin de semana debimos acudir a ocho de estas fiestas, que se desarrollaron en el ámbito urbano de la ciudad, como una cervecería que no contaba con la habilitación correspondiente o un evento en un salón de fiestas en Alem y José Hernández donde, cuando acudimos, no encontramos a los dueños”, comentó.


José Luis Montanaro, subsecretario de Fiscalización de Bahía Blanca.


   Al respecto, aclaró que su área tiene -como ya venía ocurriendo- el limitante de no tener competencia material en los DNU emanados desde la Nación.

   “Puede haber encuentros de hasta 50 personas que se pueden reunir sin problemas, y no podemos actuar salvo en cuestiones vinculadas a ruidos molestos. Pero respecto a las fiestas en viviendas particulares, al no contar con una orden de allanamiento, es una cuestión donde no tenemos competencia. Por supuesto, colaboramos con la policía”, señaló.

   El funcionario reconoció que se esperaba la proliferación de este tipo de encuentros durante los meses más rigurosos de la pandemia de coronavirus jugara en contra de la afluencia hacia los boliches, y remarcó que deberá trabajarse para que la gente entienda sobre la conveniencia de concurrir a estos lugares, sobre todo por cuestiones vinculadas a la seguridad.

   “Debemos dejar de puntualizar los controles en los locales comerciales, y sí hacer foco en las celebraciones clandestinas, de manera que la gente vuelva a los lugares habilitados. Entendemos que, en estos casos, los aforos se cumplieron, y muchos de ellos tenían lugares al aire libre. Sin embargo, por lo que hablamos con sus dueños, no concurrió la misma cantidad de siempre. Entendemos que el cambio cultural va a llevar un tiempo”, manifestó.

   Por otro lado, sostuvo que la proliferación de estas fiestas elevó mucho el consumo de alcohol, entendiendo que es mucho más barato consumir en estos lugares que en una cervecería o una discoteca.

   “Todavía no llegamos al verano y ya alcanzamos los mismos niveles de alcoholemia positiva que teníamos en marzo pasado -relató-. Si comparamos el porcentaje de controles con los positivos, este último es mínimo, pero si tenemos 140 personas en estado de ebriedad, se trata de 140 potenciales siniestros”.

   En cuanto a lo sucedido en los locales bailables tradicionales, Montanaro reconoció que se dio todo en forma muy tranquila.

   “Se controló el ingreso de personas vacunadas y se cumplió con el aforo. Hubo algunas cuestiones vinculadas al uso del barbijo, pero el personal de seguridad se ocupó de concientizar a la gente”, dijo.