Lo que dejó el 2-0 sobre Desamparados

Olimpo volvió a la victoria con dos debutantes y el talismán de siempre

2/12/2019 | 06:00 |

Hicieron su estreno en la categoría el arquero Pablo Fernández y Matías Mayer y el aurinegro ganó por tercera vez en este Federal A con Bruno Díaz Bittner en cancha. Triunfazo después de 6 caídas consecutivas.

 

Fotos: Jano Rueda-La Nueva.

Por Sergio Daniel Peyssé / speysse@lanueva.com

   “Para que el equipo reaccione es necesario cambiar”, había declarado el DT de Olimpo, Pedro Dechat, antes del partido ante Desamparados.

   Y la cirugía fue mayor, porque el aurinegro enfrentó al conjunto sanjuanino con 7 modificaciones. El golpe de efecto fue positivo, sobre todo en el aspecto mental, donde la escuadra bahiense mostró una actitud superadora y una personalidad avasallante para someter a un rival que, más allá de jugar con un hombre menos durante 64 minutos, no tuvo ni la más mínima reacción.

   En el “renovado” Olimpo hubo dos caras nuevas: el arquero chaqueño Pablo Fernández, quien debutó a nivel profesional después de pasar por las Reservas de Lanús y Sarmiento de Junín, y la primera aparición en este Federal del “Ruso” Matías Mayer, muy relegado en los procesos anteriores a la llegada de Dechat.

   Pero el talismán olimpiense es alguien que el hincha ni se imagina. Un volante que jugó poco pero que estuvo en las tres victorias que el equipo consiguió en este certamen: 4-1 a Cipolletti, 1-0 a Ferro de General Pico y 2-0 a Desamparados.

   ¿Quién es? Bruno Díaz Bittner, volante que estuvo en cancha 6 minutos ante “Cipo”, 26 en Pico y fue titular (disputó todo el encuentro) frente al “Víbora” sanjuanino.

   Ahora bien, ¿cómo fue el cometido de cada uno de ellos?

   Veamos...

 

   Pablo Fernández. Arquero no tan alto, pero rápido de piernas y muy dúctil para jugar con los pies. Descolgó centros picantes y salió con decisión. Elástico y arrojadizo. Su lunar: salió del arco para protestar una falta en la mitad de la cancha y fue amonestado correctamente. No tenía nada que hacer ahí.

 

   Matías Mayer. Cuando calmó los nervios empezó a cumplir con lo que le pidieron: llegar por sorpresa cuando el balón iba a ser volcado al área del sector contrario. Tiró diagonales, se asoció varias veces con Lacunza y dio todo lo que tenía en 57 minutos. Flojo en el retroceso.

 

   Bruno Díaz Bittner. Tal vez Dechat haya encontrado al volante de contención que tanto estaba buscando. Bien parado, atento a las segundas jugadas y pases siempre limpios. No entró en el roce y fue el equilibrio justo entre la línea defensiva y los volantes. Supo jugar condicionado por la amarilla que le sacaron apenas iniciado el segundo tiempo. Debe seguir sumando ritmo.

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