El clima caliente que le espera a Kicillof

14/12/2019 | 07:00 |

La columna semanal de Ricardo Salas, corresponsal de La Nueva. en la Legislatura bonaerense.

Por
Ricardo Salas

   Si bien esto recién comienza, tal vez el gobernador Axel Kicillof deba abandonar su tono discursivo confrontativo para no tener que lamentar después posibles “palos en la rueda” de la ahora oposición legislativa de Cambiemos.

  Dentro de la Legislatura no le sobra nada. En el Senado, por caso, el nuevo oficialismo peronista no tiene “número propio” en el recinto de sesiones, por lo que obligadamente se tendrán que generar acuerdos y consensos permanentemente para votar las leyes que requiera el Ejecutivo.

  La Provincia, se sabe, es difícil de administrar en términos económicos y sociales y lleva décadas de atraso y pobreza estructural, fundamentalmente en el Gran Buenos Aires.

   En su frase de cierre ante la Asamblea Legislativa, Kicillof planteó que no es posible hacer historia si se gobierna solo. Pero en su mensaje dejó un tendal de “heridos” entre aquellos legisladores que responden a la saliente gobernadora María Eugenia Vidal.

   “El rol de la oposición será acompañar, pero siempre con la verdad sobre la mesa y sin distorsiones sobre lo que hemos logrado en este tiempo. Sería una pena si Kicillof no reconoce que se ha logrado mucho para la Provincia en estos años”, afirmaron a coro desde la flamante oposición vidalista.

   Con el tratamiento del Presupuesto 2020 prorrogado, ahora resta esperar el paquete de medidas anticrisis, anunciados por el propio Kicillof en su discurso inaugural, para los primeros “100 días de oro” en la Gobernación. Todo parece indicar que luego del apagón parlamentario de 2019, la Legislatura se apresta para una actividad febril en los meses que vienen.

   A tono con el gobernador, la nueva vice Verónica Magario también cuestionó duramente la gestión anterior, “por haber cedido muchos fondos a la Nación en el marco de la firma del Pacto Fiscal. Ahora la ecuación debe revertirse, los sacrificios deben venir de otro lado”, dijo la exalcalde matancera.

   Según el radicalismo legislativo, Kicillof hizo un “análisis muy subjetivo” de la realidad. “Acá no hay que quejarse, hay que arremangarse y ponerse a trabajar”, remarcaron, además de recordar que el Estado bonaerense “no se fundó hace cuatro años” y que “el peronismo la gobernó durante casi 30”.

   Por su parte, en su debut como oposición, Juntos por el Cambio mostró algunos cimbronazos que se hicieron sentir hacia adentro de la Legislatura. En los días previos a la asunción de las nuevas autoridades, el bloque en Diputados debió soportar la fuga de cuatro de sus miembros, los más cercanos a Emilio Monzó, y al peronismo que otrora respondiera al extinto líder sindical, Gerónimo “Momo” Venegas.

   El cisma provocó olas en sus vecinos del Senado, donde el jefe del vidalismo, Roberto Costa, parecía tener todo más o menos cerrado. Pero finalmente “la sangre no llegó al río”.

   Mientras tanto, la Sexta Sección se encuentra a la espera. Durante los últimos días, no pocos indicaron que los principales dirigentes de la región esperan guiños del nuevo Ejecutivo bonaerense. Existe una sensación de cautela tras conocerse que los principales ministerios serán ocupados por economistas, politólogos y abogados de máxima confianza de Kicillof .

   Esa decisión encendió alguna luz de alerta en el resto del Frente de Todos. Mucho más si se tiene en cuenta que la nueva etapa en la Provincia arrancará con una situación compleja: al pago de sueldos y aguinaldos y la apertura de las negociaciones paritarias, se le suman vencimientos de deuda por u$s 725 millones tan sólo en enero.

   De ahí que, entonces, mucho no se comprende el cierre de un gabinete de ministros donde combinó “algo de experiencia y mucho de juventud” pero casi solamente para su vínculo más cercano.

   Las terminales nacionales y provinciales tienen como hombres de consulta seccional a Alejandro Dichiara (Monte Hermoso), Federico Susbielles (Bahía Blanca), Néstor Alvarez (Guaminí) y Gustavo Trankels (Tornquist).

   Allí están algunas partes del nuevo oficialismo que, junto al diputado tresarroyense Carlos “Cuto” Moreno, develarán el hermetismo del gobierno de Axel Kicillof para los espacios de relevancia -entre ellos, el massismo- que ocuparán las segundas líneas de gestión.

   Por ahora, los intendentes peronistas dicen que esperarán el reordenamiento de la Provincia en general para luego hacer foco en las necesidades puntuales en cada uno de los municipios.

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