Crecimiento y obra pública, ejes de la próxima campaña

19/8/2017 | 07:56 |

Por
Pablo Wende

La gran incertidumbre que se había instalado luego de las PASO dejó lugar a un clima de mayor tranquilidad en los mercados. El “día después” hubo euforia, con subas de hasta 13% en acciones líderes, mejora de bonos y caída en el precio del dólar, con lo que ya no fue más necesaria la intervención del Central. Con el paso de las jornadas la situación se fue estabilizando y hasta hubo algún repunte del tipo de cambio, que volvió a niveles de $ 17,50. Al mismo tiempo, los bancos de inversión en Wall Street divulgaron informes optimistas sobre el futuro de la economía y en general hubo una sensación de alivio luego de las primarias.

Pero la orden de la Casa Rosada es no relajarse hasta las elecciones. Si bien se dio un paso importante, con resultados que en general superaron las expectativas del oficialismo, el partido aún se está jugando. Incluso en la provincia de Buenos Aires lo más probable es que finalmente sea la expresidenta Cristina Kirchner quien se proclame ganadora, aunque por un margen muy estrecho. Dentro del kirchnerismo aseguran que podría haber hasta dos puntos de diferencia respecto de Esteban Bullrich, pero parece un cálculo exagerado.

La polarización obligará por lo tanto a buscar votos de otros lugares para ganar la elección. Y aunque el candidato oficialista Esteban Bullrich parece ser quien está en mejor posición, pudiendo aprovechar los votos de Sergio Massa, que apenas superó el 15%, y también parte de los que no fueron a votar. Cristina, en cambio tendría menos posibilidad de seguir aumentando el caudal de votos, aunque podría nutrirse de los que votaron a Florencio Randazzo en esta primera instancia. La última palabra no está dicha, al menos en la Provincia.

Por ende no son tiempos para relajarse. El foco de la Casa Rosada para esta segunda parte de la campaña estará centrado en dos cuestiones: la reactivación de la actividad y acelerar la obra pública ya en marcha, especialmente en el Conurbano bonaerense.

La economía, ya a esta altura no hay margen para la duda, juega a favor del Gobierno en esta etapa. Los famosos “brotes verdes” se han diseminado y prácticamente no hay sector que se haya quedado afuera de la recuperación. Incluso el consumo ya muestra señales concretas de mejora, ante la evolución del salario en términos reales. Los supermercados continúan golpeados, pero se debe a que han sido desplazados por mayoristas y autoservicios.

El campo fue uno de los sectores privilegiados desde el primer día por Cambiemos, arrancando por la reducción de la presión impositiva derivada de la eliminación de las retenciones (salvo para la soja). También se eliminaron las trabas para exportar en la mayoría de los productos primarios. Pero luego acompañaron esta expansión los servicios financieros, la construcción y más recientemente la actividad industrial, que también muestra signos de vitalidad. Un dato que el equipo económico se ha ocupado de destacar es el aumento de 10% de las exportaciones industriales en 2017. La balanza comercial, sin embargo, mostró un rojo superior a los u$s 2.500 millones en el primer semestre, el peor resultado en más de veinte años. Pero aún estos datos tienen un trasfondo positivo, ya que está aumentando la compra de insumos importados, necesarios para llevar adelante el proceso productivo. En otras palabras, con una economía creciendo es razonable que también lo hagan las importaciones.

El asesor político predilecto del presidente, Jaime Durán Barba, había ordenado sacar a la economía del foco en los meses previos a las PASO. Al contrario, la oposición se concentró en marcar las dificultades económicas. “La plata no alcanza”, fue el slogan elegido por el candidato a diputado del massismo en la Ciudad de Buenos Aires. Pero si bien fue la frase de cabecera del economista Matías Tombolini, bien podría resumir hacia dónde apuntó la estrategia de los distintos partidos en los últimos dos meses.

La campaña, sin embargo, fue diseñada por estos candidatos con los datos del año pasado, cuando el bolsillo se vio fuertemente afectado por la inflación y el gran salto del dólar posterior a la salida del cepo.

El crédito también está mostrando una evolución muy favorable, con tasas de crecimiento que en algunas líneas supera el 50%, especialmente en lo que respecta a financiamiento de consumo. Pero también se acelera el aumento de las líneas hipotecarias, con el efecto “derrame” que genera en la actividad inmobiliaria. Esa mayor disponibilidad crediticia se agrega al consumo disponible y también acelera el nivel de actividad. El aumento para septiembre de las jubilaciones no se puede enmarcar en una política electoral porque está dentro de lo previsto en la ley de movilidad jubilatoria. Pero también agrega una gran cantidad de pesos en la economía.

La continuidad de la obra pública es la otra pata que complementa la recuperación del consumo. Se trata de llegar a los sectores más vulnerables, que tienen menor o nula posibilidad de recibir algo de la reactivación de la economía.

Hasta el presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, supuestamente concentrado en bajar la inflación. se refirió a la obra pública y el costo que ocasionaba al país la corrupción que impedía llevar adelante las iniciativas que se anunciaban en la anterior administración. Fue durante un discurso brindado en el Día de la Exportación y dejó en claro cuál será el eje del discurso en los próximos meses.

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