No declararon los acusados por el crimen del dueño de una gomería
Decidieron guardar silencio y negarse a declarar ayer los dos individuos arrestados y sindicados como autores de la golpiza sufrida por un hombre en su gomería de Villa Rosario, quien como consecuencia de las lesiones registradas falleció el viernes, tres horas después del salvaje suceso.
Fuentes judiciales informaron que Leandro Ernesto Barrionuevo (27 años) y Carlos Alfredo Gutiérrez (25) están imputados del delito de homicidio agravado criminis causa, que prevé una pena de prisión perpetua.
Ambos sospechosos comparecieron ante el fiscal Mauricio Del Cero, interinamente a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 5, quien luego de la audiencia prevista en el artículo 308 del Código de Procedimiento Penal solicitó a la magistrada Marisa Gabriela Promé, titular del Juzgado de Garantías Nº 4, la conversión de las aprehensiones en detenciones.
Trascendió que Barrionuevo fue asesorado por los abogados Bárbara Sájer y Juan Manuel Martínez; mientras que en el caso de Gutiérrez actúa un defensor oficial.
Al caratular el caso, la fiscalía consideró que el crimen fue cometido para consumar otro delito, como lo fue el robo de herramientas y el teléfono celular de la víctima.
Como se informara en la edición de la víspera, poco antes de las 8 del viernes, y con la intención de volver a comprar bebidas alcohólicas -ya habían estado otras dos veces en los noventa minutos previos- tres personas -el restante está individualizado pero no tuvo intervención en el hecho- arribaron en taxi hasta el taller ubicado en Brown al 2800, justo en su intersección con La Pinta, que era propiedad del fallecido, identificado como José Daniel Danilo (69).
Según los investigadores, el robo originó una discusión protagonizada por Barrientos, Gutiérrez y Danilo, que concluyó cuando los primeros, mediante la utilización de una llave existente en la gomería, golpearon a la víctima y le provocaron un grave traumatismo de cráneo.
Danilo fue trasladado en una ambulancia del 911 al Hospital Penna, aunque poco después, mientras era asistido en el área de Terapia Intensiva, dejó de existir.
Trascendió que en el lugar se hallaba un hijo de la víctima, de catorce años de edad, que conocía a los agresores.
En tanto, la fiscalía también cuenta con el testimonio del taxista que durante una hora y cuarenta minutos estuvo de recorrida con los tres sujetos, cuyo relato sobre el trayecto fue corroborado por las cámaras del Centro Único de Monitoreo (CeUM) y el propio GPS del automóvil.