Bahía Blanca | Martes, 10 de marzo

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Qué hacer para evitar y enfrentar el ataque de un perro

Foto: archivo

   Por Fernando Monacelli

   Los perros son extraordinarios amigos, guardianes, compañeros. Siempre. O casi siempre.

   En algunas ocasiones, sin embargo, como ocurrió esta mañana con los dos ejemplares de pitbulls que atacaron a una mujer y su hijo, puede volverse peligrosos.

   Es tan poco frecuente, en realidad, que casi nadie sabe cómo reaccionar. Aquí algunos consejos de los buenos y de los otros.

   Tranquilidad. Hay algo de cierto en el viejo refrán que dice que los perros y los otros animales pueden “olfatear el miedo”. Si te agitas y corres o gritas, puedes hacer que el perro se sienta más confiado cuando te ataque o, peor aún, puede considerarte una amenaza.

   (Así que si gritás hacelo en un idioma que el perro no entienda). Por ejemplo, en francés, si se trata de un Ovejero Inglés)

   No te muevas. Cuando un perro se acerque, quédate completamente inmóvil con tus manos a los costados, como un árbol, y desvía la mirada. En muchos casos, el perro perderá el interés y se alejará si lo ignoras.

   (Lo peor que puede pasar es que efectivamente te confunda con un árbol; nada que no se arregle con un par de pantalones)

   No trates de correr. Correr puede despertar el instinto cazador del perro. Él podría perseguirte incluso si su intención inicial solo era jugar. Además, no podrás correr más rápido que la mayoría de los perros. Incluso si estás en una bicicleta, muchos perros son capaces de atraparte.

   (Es decir, mejor tomar cerveza y comer asados hasta reventar, que andar corriendo disfrazado de colores y peladito para parecer más joven, puede morir en la boca de un caniche toy enfurecido)

   Distraé al perro con otro objeto. Si el perro sigue amenazándote, ofrécele algo que pueda masticar, cualquier cosa menos tu brazo o tu pierna. Esto puede distraerlo lo suficiente como para darte algo de tiempo para escapar.

   (En este punto es clave entender que no se trata de tentar al perro con tu novio o novia. No es de buen gusto...en serio)

   Enfrentalo. Si el perro sigue comportándose de forma agresiva e ignorarlo o apaciguarlo ya no funciona, enfréntalo y ordénale con severidad que se vaya.

   Usa una voz de mando fuerte, profunda y segura.

   Continúa evitando el contacto visual.

   El perro podría desanimarse o intimidarse e irse.

   (También puedes enfrentarlo con la dialéctica. Haciéndole saber que nada hay menos productivo para el futuro que la grieta entre kirchneristas y antikirchnerista o perros y hombres)

   Defendete. Si el perro empieza a morderte, debes defenderte. Golpea o patea al perro en la garganta, la nariz y en la parte posterior de la cabeza. Esto paralizará al perro y te dará tiempo para escapar.

   (Dicen personas que han pasado por la terrible experiencia que el piquete de ojos y el cortito da buenos resultados en razas pequeñas y medianas)

   Sacá ventaja de tu peso. Usá todo tu peso corporal para resistir al animal, en especial para empujarlo hacia abajo con los puntos sólidos de tus rodillas o tus codos. Los perros son violentos cuando muerden pero no pueden luchar, así que trata de adoptar una posición ventajosa y provocarle una fractura con rapidez. Colócate sobre el animal y concentra tu fuerza en áreas como la garganta o las costillas mientras tienes cuidado de mantener tu rostro alejado del rango de sus garras y sus mordeduras.

   (En este caso, si tu peso corporal te da para aplastar un pitbull o un rottwailer, ni se te ocurra salir corriendo. Es más posible que te mueras del corazón que por el ataque)

   Cuidá tu rostro, tu pecho y tu garganta. Si caes al suelo durante el ataque, no solo es más difícil luchar contra el perro furioso, sino que las áreas vitales como tu torso, tu cabeza y tu cuello se vuelven más vulnerables a un ataque. Estos son los puntos más importantes de tu cuerpo que debes proteger, ya que las mordeduras en estos lugares infligirán el mayor daño y es más probable que te maten.

   (Cuidar el pecho, el rostro y la garganta, es también un gran consejo para actores, actrices y cantantes, incluso si no son atacados por los perros, ¿no?)