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Cumbia tradicional, una manera de vivir para La Negra

Gladys Sarabia es de Cipolletti y hace música colombiana. Una de las grandes voces populares del país.
En La Plata y con amigos, La Negra integra La Walichera.

Por Franco Pignol / fpignol@lanueva.com

La canción Llorando es una de las más conocidas de Etelvina Maldonado. Ella era una cantante colombiana que falleció en Cartagena, en 2010, cuando tenía 75 años.

Cuando Gladys del Carmen Sarabia (La Negra) escuchó por primera vez ese bullerengue se le cayeron unas lágrimas. Ahí se dio cuenta de que algo intenso le pasaba con el folklore colombiano.

El sentimiento africano e indígena y la relación entre tambores, gaitas, voces, letras y palmas, la conquistaron.

Primero comenzó cantando en el grupo tradicional De La Tierrita (que vino a nuestro Teatro Municipal), luego fue miembro de la orquesta La Delio Valdez (estuvo con ellos en el pasado carnaval en Bahía) y desde hace muy poco formó su propia banda con canciones de su propia factura: La Walichera.

"En De la Tierrita empecé a enamorarme de la cumbia. Hacíamos porro, puya, tambora, cumbia, bullerengue y gaitas, entre otros ritmos", contó.

Actualmente es una de las voces de cumbia tradicional femenina más codiciadas del país.

Hoy nadie la imagina sobre un escenario sin estar rodeada de algún tambor tradicional. A tal punto que muchos piensan que realmente nació bajo la sombra de las palmeras, a orillas del mar Caribe. Pero no, nació en Cipolletti.

Una forma de vida

La Negrita (así se autodenomina) nació en la ciudad rionegrina. Allá cantaba blues y pop, pero su idea era seguir estudiando enfermería.

"Mi vida cambió cuando me fui a La Plata. Ahí conseguí una beca para estudiar canto y me instalé", aclaró.

-- ¿Por qué la cumbia?

-- Es como todas las cosas de la vida. Un poco te tocan y otro poco las elegís. Yo desde el primer momento en que canté la primera (Aguacero de mayo), me recopé. La repetí hasta el hartazgo y después cuando la cantaba me comenzaron a decir que parecía que había nacido en Colombia en serio.

-- ¿Qué escuchaban en tu casa de “Cipo”?

-- Mi mamá siempre escuchó cumbia argentina: Gilda, Los Guardianes del Amor, Amar Azul, Tambó Tambó, Onda Sabanera...

-- La que sonaba en los '90.

–- Tengo recuerdos de ella haciendo los mates, escuchando cumbia y bailando por la mañana. Sin embargo, lo que más me pegó fue la cumbia tradicional. Porque empecé a encontrar una forma de vida en ese sonido. Cantar esta música me lleva a un estado.

-- ¿Qué significa la cumbia hoy en tu vida?

-- Es un modo de vida, de hacer. No es la cumbia en sí, es lo que la gente hace. Estuve dos veranos en Colombia. Cuando volví me corté el pelo y finalmente me fui de La Delio Valdez. Me reflasheó. Estuve en Cartagena, San Jacinto, Barú, Rincón del Mar...

-- ¿Cuáles son tus influencias?

-- Etelvina Maldonado, Petrona Martínez. Mimí Maura y Waldemar Fabialdo.