Samuel Scheines
Hace 48 años, en diciembre de 1967, anunció su retiro de la actividad cinematográfica Samuel Scheines, pionero local en el rubro.
La relación entre Scheines y el cine comenzó en 1931, cuando el denominado “séptimo arte” se convertía en el principal atractivo de un mundo que intentaba recuperarse de una severa crisis económica.
Ese año abrió una distribuidora de películas que abarcó todo el sur. Afianzado, en 1943 amplió el campo de acción con la compra de tres salas locales: el Odeón (O’Higgins 48), el Astral (Brown 162) y el Rialto (Chiclana 183, que cambió su nombre a Gloria).
Fue un tiempo de intensa labor con el cine como principal entretenimiento. En 1947, aumentó sus bienes al adquirir el Palacio del Cine (Chiclana 174), el Gran Cine Ocean (Chiclana 246, hoy Bingo Bahía) y el Rossini (Mitre 225).
Llevaba casi 25 años de actividad cuando anunció, en 1967, su retiro de la actividad.
Ya en 1958 había cesado con la distribución de películas para dedicarse al ambicioso proyecto de construir el complejo edilicio Plaza, formado por dos torres, una galería comercial y salas de espectáculos.
Por otra parte, la década del 60 significó una fuerte caída para el negocio del cine, como consecuencia de la aparición de la televisión y el auge del automóvil, que modificó la costumbre de la gente en cómo ocupar el fin de semana.
Prueba de esa crisis es que en agosto de 1966 cerró el Odeón, en noviembre de 1967 el Gloria y en diciembre el Astral. Cuando Scheines se retiró, la empresa Cinematográfica Bahía Blanca SA se hizo cargo de los cines Plaza, Ocean y Palacio. “Cesamos con mucha pena. Aguardamos que en breve el público vuelva su mirada al cine, que es el espectáculo afín con el espíritu y el interés del hombre actual”, dijo Scheines.